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21
de agosto de
2005

Lo
que comenzó como un proyecto de tesis, para obtener
el grado de licenciado en biología, le permitió
a Marvin Salinas Álvarez dar un aporte a la investigación
biológica del país, al establecer las especies
de cuatro escarabajos tigre en el Parque Walter Thilo Deininger,
de los cuales tres son nuevos para este lugar.
Durante
un año, desde noviembre de 2003 hasta noviembre de
2004, Marvin Salinas Álvarez trabajó afanosamente
en el Parque Walter Thilo Deininger, tanto de día como
de noche, en busca de un escarabajo que para muchos es un
bicho insignificante, pero que para él es una pepita
de oro.
Como Marvin Salinas es un estudiante de biología de
la Universidad de El Salvador, sabe el valor que tiene ese
insecto, no desde el punto de vista mercantilista, sino desde
la importancia de la cadena biológica, aunque no descarta
que otras investigaciones podrían determinar qué
tanto pueden ayudar esos escarabajos tigres en el combate
de plagas de algunos cultivos, sin especificar por el momento
cuáles.
Pues en esa reserva natural que es el parque Deininger, que
tiene un área de 1,047 manzanas, habitan alrededor
de 27 especies de mamíferos, 144 de flora nativa y
una rica variedad de insectos, entre otros seres vivos.
Y entre esa diversidad vive el escarabajo tigre, un depredador
que si se compara con un mamífero sería definitivamente
como un tigre; de ahí su nombre tan imponente, aunque
el tamaño del insecto tiene un promedio de dos a tres
centímetros.
Es tigre porque arrasa con cualquier otro insecto que se le
ponga enfrente, es feroz en su ataque como un carnívoro,
un clásico depredador.
Y Marvin se trazó el objetivo de estudiarlo, de buscarlo
en ese parque donde había sido encontrado en forma
de miscelánea, llamado también de colección,
lo que significa que en una redada amplia de insectos había
sido capturado para exponerlo en una sala de exhibición
del mismo parque.
Sin embargo, las personas que atraparon al escarabajo tigre
lo identificaron nada más hasta el género, según
la ciencia taxonómica que clasifica los elementos de
una de las ciencias naturales, y Marvin estaba decidido a
encontrar ese mismo escarabajo y determinar su especie, con
la ayuda del doctor Fabio Cassola, un taxonomista reconocido
a nivel internacional.
Es así como durante un año, en invierno y verano,
de día y de noche, con ayuda o en solitario, Marvin
pasó rastreando al insecto durante largas jornadas
que se podían extender desde las seis de la tarde hasta
la una de la madrugada.
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| Este
escarabajo tigre es uno de los que atrapó Marvin.
Puede verse que sus tenazas sostienen la cabeza y las
mandíbulas de una hormiga. |
Era un
trabajo de investigación humilde, si se compara con
los estudios que realizan los europeos, los estadounidenses,
los japoneses o los chinos, con mucha tecnología de
punta. Marvin hacía un trabajo casi rudimentario, pero
que no le quita el rigor científico, ya que se realizó
con un método validado por la ciencia, menciona el
ingeniero agrónomo Leopoldo Serrano, catedrático
de entomología (parte de la zoología que estudia
los insectos) en la Universidad de El Salvador, y quien además
fue asesor del trabajo investigativo de Marvin.
Breve investigación
Motivado por escudriñar y conocer más sobre
el escarabajo tigre reportado en El Salvador, Marvin Salinas
decidió hacer su tesis de investigación sobre
estos insectos, con un marcado interés por establecer
la especie que había sido encontrada en el Parque Deininger.
El estudio comprendió, además de la búsqueda
de literatura científica, un trabajo de campo en el
que Marvin usó trampas en puntos que fueron georreferenciados
con un sistema de posicionamiento global (GPS por sus siglas
en inglés), y que luego fueron ubicados en un mapa
de la zona con base a coordenadas UTM (Unidad de Transformación
Mercator), usado por geólogos para marcar territorios.
Las dos técnicas utilizadas para atrapar los insectos
son la trampa de caída (llamado pitfall
en los países de habla inglesa) y la de fuente
de luz atrayente. La primera consiste en utilizar botellas
plásticas de dos litros de capacidad, que se cortan
por la mitad, la parte superior se invierte para colocarla
como si fuera embudo en el resto de la botella, la cual es
semienterrada en un hoyo. Al recipiente le colocó entre
100 a 150 centímetros cúbicos de alcohol etílico
al 70 por ciento, para que los insectos que caían al
fondo de la botella no se descompusieran.
La trampa de la fuente de luz atrayente consistió en
utilizar una manta blanca, que se colocó en el suelo,
y se utilizó lámparas portátiles fluorescentes.
Este método se empleó para los recorridos nocturnos
a lo largo de las rutas de trampeo, buscando fechas con fases
lunares de poca o nula luz (crecientes o decrecientes, o lunas
nuevas). Esto se debe a que algunos insectos son atraídas
por la iluminación lunar, buscando sitios con suficiente
claridad, para alguna de sus actividades.
Con estas técnicas fueron recolectadas 92 escarabajos
tigre, estas muestras fueron llevadas a los Laboratorios de
Protección Vegetal de la Facultad de Ciencias Agronómicas
de la Universidad de El Salvador.
Allí los insectos fueron examinados con estereoscopios
para lograr la clasificación en subfamilia y género,
con el auxilio de claves taxonómicas, las cuales no
eran útiles para establecer la especie, por lo que
fue contactado el doctor Fabio Cassola en Italia, taxónomo
especializado en escarabajos tigre, quien determinó
las especies encontradas, de las cuales tres se reportan nuevas
para el Deininger.
De esta forma, una tesis que sería sólo un trabajo
de graduación, y cuya inversión fue de $2,000
es ahora un eslabón más en la cadena de investigaciones
sobre el escarabajo tigre; no obstante, Marvin Salinas quiere
continuar sus investigaciones sobre ese insecto, el cual considera
que puede ser útil para controlar en forma biológica
a ciertas plagas de cultivos.
Empero, para continuar esas investigaciones, Marvin menciona
la necesidad de contar con el apoyo en recursos financieros
y técnicos, algo que espera conseguir aquí o
con alguna institución extranjera, y de esa manera
demostrar por qué esos insectos pueden ser pepitas
de oro.
Tras
la pista del tigre
Entre
1881 y 1884, Bates realizó un inventario de la fauna
entomológica de Centroamérica, en su obra Biologia
Centrali-Americana, en el que menciona la familia Cicindelidae,
en la que se registra, entre otras 28 especies, la Tetracha
angustata, de la que Marvin Salinas comprobó su existencia
en el parque Walter Thilo Deininger.
- En 1957, Berry y Salazar reportaron tres especies en forma
miscelánea (sin un estudio con rigor científico)
en los departamentos de Cuscatlán y La Libertad, donde
encuentran, entre otras dos, la Tetracha angustata.
- En 1975, Mancía y Cortés mencionan a Cicindela
sexgutatta Fabr. como una de las especies encontradas en el
cultivo del frijol. Luego en 1976 registran dos especies de
escarabajos Cicindelidae entre los enemigos naturales de las
plagas del frijo: Cicindela sexgutatta y Cicindela repanda.
- En 1989, Jean Michel Maes, entomólogo nicaragüense,
publicó un listado de escarabajos tigre con géneros
y especies a nivel centroamericano, sin incluir a El Salvador.
- En 1992, el doctor Fabio Cassola elaboró un listado
de géneros y especies de 18 escarabajos tigre sólo
de El Salvador, sin especificar procedencia exacta, excepto
uno que se supone es endémico, procedente de Cutuco,
La Unión.
- En el 2000, Sermeño y Menjívar capturaron
el escarabajo tigre del género Megacephala, sin determinar
la especie.
- 2003-2004, Marvin Salinas captura escarabajos tigre en el
Deininger, los envía a Italia, al taxónomo Fabio
Cassola, quien asegura que las especies son Tetracha angustata,
Cicindelidia radians, Cicindelidia o. ocellata y Brasiella
hemichrysea; las tres últimas se reportan como nuevas
especies para el Deininger.
Para
consultas
La tesis Los escarabajos Cicindelidae (coleoptera,
adephaga) del Parque Nacional Walter Thilo Deininger, La Libertad
puede ser consultada a partir de finales de este mes en la
Escuela de Biología, de la Facultad de Ciencias Naturales
y Matemáticas de la Universidad de El Salvador, y en
el Parque Walter Thilo Deininger.
Además, los interesados de contactar a Marvin Salinas
pueden escribirle a su correo electrónico: escarabajotiger@yahoo.com
Los
Cicindelidae, o escarabajos tigre, son una especie común
de escarabajos, que datan del periodo cretáceo
temprano (hace 136 millones de años), habiendo
más de 2,000 especies conocidas, 850 de las cuales
están en el género Cicindela.
Se reconocen por las grandes mandíbulas agudas
en forma de hoz, largas patas y grandes ojos. Estos insectos
son los que se hallaron en el parque Deininger. |
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| Cicindelidia
o. ocellata (Klug, 1834). |
Cicindelidia
radians (Chevrolat, 1841). |
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| Tetracha
angustata (Chevrolat, 1841). |
Brasiella
hemichrysea (Chevrolat). |
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