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17 de abril de 2005

Chile
construye un sendero de ocho mil kilómetros para caminatas
y excursiones a caballo y bicicleta.
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El Sendero de Chile, un trayecto de ocho mil kilómetros
destinado al ecoturismo sustentable, que se prevé tener
concluido en 2010, será uno de los mayores del mundo
para caminatas y excursiones en bicicleta o a caballo.
También constituirá una de las rutas peatonales
que atraviese más zonas de diversidad de ecosistemas
en el mundo, según la Comisión Nacional
del Medio Ambiente (Conama).
El Sendero irá desde Visviri, en el vértice
de la frontera con Perú y Bolivia, hasta el Cabo de
Hornos, extremo austral de América. Cruzará
40 cuencas hidrográficas.
Tres mil kilómetros de su trazado pasarán por
zonas de praderas y matorrales, otros 1,400 por bosques y
1,200 kilómetros por áreas carentes de vegetación,
en desiertos, valles de lava volcánica o estepas patagónicas.
La ruta se terminará en 2010, cuando se conmemore el
segundo centenario de la independencia del país, pero
ya están algunos trayectos disponibles, y están
arrancando varias iniciativas de turismo sustentable.
En la temporada de verano de este año, de enero a marzo,
el Sendero ya puso a disposición de los ecoturistas
unos mil kilómetros discontinuos de trayectos, incluso
en la lejana isla de Pascua, donde cuenta con un tramo de
ocho kilómetros.
Y la primera de doce iniciativas de ecoturismo sustentable,
promovidas por el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD) y la Conama, se inauguró el 7 de
abril en la localidad de Requinoa, unos 100 kilómetros
al sur de Santiago.
El proyecto, denominado En la senda del ecoturismo y
la sustentabilidad, es un gran aporte, ya que
financiará actividades que le darán mayor valor
al Sendero de Chile, traerán ingresos a sus comunidades
y protegerán el ambiente, destacó Irene
Philippi, representante residente en Chile del PNUD.
A fines de 2004 la Conama y el PNUD suscribieron un convenio
para financiar los doce proyectos, con una inversión
total de 310 mil dólares.
Esas dos instituciones suman aportes por 190 mil dólares,
con recursos procedentes del Fondo para el Medio Ambiente
Mundial (GEF son sus siglas en inglés) y su Programa
de Pequeños Subsidios. Los otros 120 mil dólares
son contribución de los organismos ejecutores de los
proyectos y entidades asociadas con ellos, mayoritariamente
comunitarias y de la sociedad civil.
En el marco del apoyo a la construcción del Sendero
de Chile hubo además un concurso para financiar en
todo el país proyectos de hasta 15,500 dólares
con aportes del PNUD y la Conama, sin perjuicio de los recursos
adicionales obtenidos por las propias organizaciones locales.
Según Paulina Saball, directora de la Conama, el convenio
con el PNUD permite cooperar en asuntos ambientales relevantes
para
Chile, en el marco de la agenda gubernamental en la materia,
que busca propiciar el aporte y el compromiso de organizaciones
comunitarias, públicas y privadas en la educación
ambiental como herramienta de protección de los recursos
naturales.
La entidad ejecutora del proyecto en Requinoa es la Asociación
de Guías y Scouts de Rancagua, ciudad capital de la
Sexta Región.
La iniciativa abarca capacitación de guías para
el ecoturismo, tanto del movimiento scout como de diez colegios,
además de la construcción de un refugio, cinco
paneles educativos, dos sitios para acampar y dos senderos
interpretativos adicionales sobre flora y fauna locales.
También se editarán tres mil manuales y se filmará
un video de educación ambiental, como parte de las
tareas para atraer visitantes, que incluirán cooperación
con agencias de turismo y comunidades locales.
El scoutismo desde sus orígenes se inspira en
el conocimiento de la naturaleza y en la protección
de ella. En este sentido, la iniciativa de crear el Sendero
de Chile debe ser complementada con proyectos como el de Requinoa,
de educación y sustentabilidad ambiental, comentó
a Tierramérica Paola Campos, guía de un grupo
scout de Santiago.
Entre los proyectos del Sendero de Chile que serán
favorecidos con pequeños subsidios se incluye un desarrollo
turístico en Colchane, en la frontera altiplánica
con Bolivia y unos dos mil kilómetros al norte de Santiago,
a cargo de la Asociación Indígena Aymara Suni
Marka.
También se financiará un proyecto de la comunidad
Atacameña de San Francisco de Chiu-Chiu, que fomenta
el turismo rural en Inca-Coya, en la desértica Segunda
Región, unos mil 400 kilómetros al norte de
la capital, y que al igual que el anterior se prevé
terminar en 2006.
La Junta de Vecinos de la pequeña localidad rural de
San Félix, en la Tercera Región, 800 kilómetros
al norte de Santiago, construirá también sendas
aledañas al Sendero de Chile en el marco de un proyecto
propio denominado Ruta turística Los Españoles.
El autor es corresponsal de Inter Press Service (IPS)
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