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17
de abril de 2005

Ayer
la gente creía que los no videntes éramos un
símbolo de lástima y de carga. Ahora somos una
cosa rara que pocos entienden, pero ya es común nuestro
aporte a la sociedad, hasta en el arte y en la cultura
(Obdulio Sosa).
Rodeados de sus lienzos, montados en la sala de exhibiciones
del Centro Cultural Español, cuatro no videntes disertaron
sobre su nueva era artística, de cómo la pintura
es para ellos un medio de expresión y de cómo
su trabajo está cambiando la percepción de los
incrédulos.
De quienes no imaginaron un cuadro trazado por sus manos.
A sus compañeros y a sus familiares llegó a
parecerles una idea descabellada, y quizás ellos también
llegaron a considerarlo de esa manera, pues entre su círculo
ni siquiera se atrevían a hablar de artes plásticas.
Pero durante cuatro años, en la academia Tonatiú,
dirigidos por su maestro Alberto García (Joalgar),
ellos se han demostrado, y lo han hecho a los demás,
que percibir la realidad y expresar sus sentimientos a través
de una pintura no sólo es exclusividad de quienes pueden
ver.
Ahora pasan por uno de sus mejores momentos. Sus paisajes,
sus mares, sus atardeceres y sus volcanes son mostrados, junto
a los de once pintores más (quince en total), en la
Escuela Alemana y en el Centro Cultural Español.
Después de la inauguración de estas exposiciones,
dice Obdulio Sosa, la gente ha seguido reconociéndolos,
y cuando van por las calles hasta los han sorprendido con
frases alentadoras. Un saludo para los amigos pintores.
Es muy bueno el trabajo que hacen, es sólo una
de ellas.
Son cuatro años de trabajo.
Son
cuatro años de trabajo. ¿Están ahora
marcados por una nueva etapa?
Obdulio Sosa: Cada día que pasa en la vida de nosotros
sucede un cambio, la técnica se va puliendo; por ejemplo
ahora reconozco los colores primarios por el olor. El maestro
nos pone nuevos retos y va aumentando la confianza de nuestros
dedos en el lienzo.
Andrés Reyes: Mi pintura era abstracta. El año
pasado me adentré en la figura y en el detalle. Primero
pinté una hoja y luego llegué a plasmar una
escalera, que aunque es un elemento cotidiano de la vida fue
todo un reto.
¿En algún momento se ha convertido en un proceso
difícil?
Walter Lovo: Quizás al principio la falta de confianza
de nuestros compañeros. Muchos no creían en
el proyecto. Lo demás ha sido un proceso, conocer texturas,
tipos de lienzos, colores, formas...
¿Se han encontrado con la incredulidad de la gente?
Obdulio Sosa: Dentro del mismo círculo de no videntes
nunca se había ni siquiera intentado hablar de artes
plásticas, hemos tenido que demostrar lo contrario.
Andrés Reyes: Llego a la casa un día de estos
y mi hermana me dice: mira, he visto sus obras en un programa
de televisión y hay una escalera que está divina.
¿Quién la hizo?, me pregunta. La hice yo, le
contesto. Mentira, me refuta, la debió hacer alguien
que mira un poco porque está bien hecha. (Andrés
es ciego de nacimiento).
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Andrés
Reyes: Ascención y Ventana espacial. |
Pero
¿ustedes están cambiando esa mentalidad en la
gente?
Walter Lovo: Además de que la pintura nos hace olvidarnos
de nuestros problemas, tiene el objetivo importante de cambiar
el esquema que la gente tiene de nosotros.
Obdulio Sosa: Ahora la gente está pendiente de lo que
hacemos. Ya no somos vistos como limosneros, sino como personas
que aportan arte y cultura a la sociedad.
Roberto Vaquero: Ya estamos demostrando que somos importantes
en El Salvador, incluso que somos una ventana de cultura en
el mundo.
¿Y a ustedes esta experiencia les ha cambiado la vida?
Roberto Vaquero: Por mucho tiempo yo me sentía
aislado, y esta experiencia me ha devuelto la fuerza que había
perdido. Ahora sí creo que puedo seguir adelante en
la vida.
Andrés Reyes: La vida cambia porque de repente ya no
eres una persona aislada, las personas nos ven como los ciegos
pintores hasta en la calle.
Obdulio Sosa: Ya no somos de nosotros, somos de la sociedad.
Las personas nos saludan con respeto, y hasta nos dicen en
la calle: oye, te vi pintando en un reportaje.
¿Viven la pintura también como un medio de expresión?
Obdulio Sosa: Claro, yo crecí en el campo y quizás
por eso con mis cuadros les digo: es tan bello el color verde,
es tan bella la naturaleza y por qué la hacemos pedazos.
Andrés Reyes: Mis obras invitan a volvernos al ser
que nos creó. Además, reflejan la luz que debe
llevarnos hacia adelante, pero no en esa competencia voraz
e individualismo que nos mata, sino en igualdad.
Walter Lovo: Sí, creo que trato de reflejar los lugares
del pueblo donde yo viví mi infancia. Aunque debe ser
diferente porque es sólo como yo lo percibo.
¿Hacia dónde quieren ir en el campo de la pintura?
Andrés Reyes: Mi sueño es exponer en España
y en Alemania y, por qué no decirlo, en Los Ángeles,
para que los compatriotas conozcan nuestro trabajo.
Obdulio Sosa: Si hemos podido exponer en nuestro país
y en el Centro de Bellas Artes en Guatemala; si hemos roto
esquemas en nuestro medio, donde hasta los mismos ciegos pensaban
que estábamos locos, por qué no pensar en exhibir
en museos de Nueva York, España, Italia y Alemania.
Walter Lovo: Estar aquí (en el Centro Cultural de España)
fue uno de mis sueños y se hizo realidad; ahora, igual
que ellos, quiero estar en esas grandes galerías.
| Mensaje
a la sociedad |
No
hay duda, cree CeciliaJiménez, colaboradora técnica
del Consejo Nacional de Atención Integral a la
Persona con Discapacidad (CONAIPD) que el trabajo de los
ciegos pintores lanza un mensaje a la sociedad.
Dar a conocer su arte puede ayudar a que cambie
la imagen que la gente tiene de ellos, dice. Que
ya no sea de lástima, sino que también pueden
hacer planteamientos a la sociedad, agrega.
A ellos también les ayuda en su proceso de rehabilitación
y de integración a la sociedad. En otras palabras,
les permite potenciar su identidad como personas. |
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