10 de julio de 2005


Dos fotógrafos: uno salvadoreño y otro francés, con dos visiones del arte fotográfico distintos, exponen sus obras, sus creaciones y la forma de ver sus mundos en forma separada.

Orsy Campos
Fotos: Jorge Colindres


La fotografía de Omar Carbonero se caracteriza por atrapar la belleza oculta.

Omar Alexánder Carbonero Cruz es actualmente fotoperiodista de El Diario de Hoy, y sus inicios en el fotoperiodismo se remontan a 1995, cubriendo las áreas judicial y política en el desaparecido periódico “La Noticia”.

Además de cubrir la noticia diaria, Carbonero tiene una especial inclinación al arte, a tal grado que en el 2001 participó en la Tercera Bienal Paiz en El Salvador.

En esa ocasión fue la primera vez que él concursaba en un certamen artístico; ya había participado en fotografía noticiosa, pero artística hasta esa vez con la Bienal Paiz. Gustó tanto su trabajo por su percepción artística que fue uno de los seleccionados para la exposición de la Bienal.

En una entrevista anterior realizada por la revista Hablemos, Carbonero señaló que “su paso de la imagen noticiosa a la artística nació de una búsqueda por hacer algo diferente, por experimentar en algo que no tiene valor de noticia, pero sí un valor en cuanto a mensaje y de alimento para el alma”.

En esa búsqueda por lo distinto, Carbonero ha logrado plasmar su percepción artística de la naturaleza, retratando hojarascas, fuentes de agua y paisajes.

Su fotografía se ha visto publicada en en las secciones de noticias diarias de los dos periódicos más importantes del país, así como en las revistas Hablemos y Vértice.

La exposición “Formas de ver” puede admirarse hasta el 31 de julio en “Photo Café”, ubicado en la colonia El Roble, pasaje 2, casa # 121, por la zona de los cines Reforma, tres cuadras al poniente de la Universidad de El Salvador.

El salvadoreño Omar Carbonero y el francés Frédéric de la Mure son dos fotógrafos que nunca se han visto y que quizás nunca se conocerán, pero ambos coinciden en tres cosas: son periodistas gráficos, ambos tienen la pasión por exhibir sus trabajos, y justo en este momento están exponiendo sus creaciones, que por cierto tienen una marcada diferencia de estilos, conceptos, técnicas y la forma de plasmar la realidad.

Figuras acuáticas con apariencia estética.

Por un lado está Carbonero, a quien le fascina captar imágenes abstractas que la misma naturaleza le presenta; de hecho, anteriormente había expuesto su trabajo titulado “ Hoja de vida”, donde valiéndose de hojas (verdes y secas) encontradas en el campo y la luz logró obtener fotografías muy coloridas, con trazos cuasi geométricos que al final no definían una forma específica, pero que sí atrapaban la atención.

En el caso de Fréderic, a él le gusta captar imágenes más realistas, sociales, donde intervienen los seres humanos, el hombre común, la gente del pueblo, incluyendo su entorno, su contexto social.

Sus composiciones gráficas son como “cuadernos de viajes”, en el que presenta “testimonios” de la forma de vivir en otros pueblos, es “una ventana abierta sobre la humanidad”, según la información proporcionada por la Alianza Francesa en San Salvador.

Ambos fotoperiodistas tienen la cualidad de aprovechar el tiempo que les queda después de sus labores cotidianas, incluso en el mismo momento en que tienen que ejercer su trabajo periodístico, sus ojos creativos descubren la ocasión oportuna para captar una imagen fuera de serie, una imagen que satisfaga el genio creador.

Con visión más allá de lo real.

Carbonero se inclina por la fotografía artística, De la Mure busca la imágen social. No obstante, los dos son fotógrafos que tienen una sensibilidad que, junto con la cámara, logran escudriñar donde otros ojos sólo ven la cotidianeidad.

“Frédéric de La Mure es el fotógrafo oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores francés desde 1982.

El autor aprovecha sus momentos de libertad, al margen de sus encuentros diplomáticos franceses e internacionales, para recoger instantes de vida y retratos en blanco y negro.

Estos ‘diarios de viaje’ le permiten ‘confrontar la actividad diplomática y la vida de los pueblos que ésta abraza’, es decir, ‘tener una doble mirada del mundo’ ”, según datos del prólogo de Joseph Limagne, director de la redacción de la revista Ouest France en París, del libro de fotografías de Fréderic de la Mure, Autour du Quai, autour du monde.

Su alta silueta de reportero gráfico, cargando varias cámaras, es muy conocida en los diversos palacios nacionales de Francia y extranjeros.

La magia que se esconde en el trasfondo.

Su nombre siempre es acreditado en las fotografías que realiza durante los encuentros oficiales del Presidente de la República francesa, del Primer Ministro o del Canciller.

No obstante, Frédéric de la Mure tiene la pasión de aprovechar el tiempo buscando imágenes de la vida diaria, no importa el lugar donde esté haciendo una gira oficial, ya sea Centroamérica, Asia, África o la misma Europa, siempre se escapa de los séquitos para captar la otra cara de la realidad.

Es así como 20 de esas fotografías, tomadas en los años noventa y principios del 2000 serán expuestas en la Alianza Francesa.

Todas son en blanco y negro, en formato grande, en las que demuestra que le gusta respirar el aire de la calle, de los mercados, de los lugares donde la gente vive.

Su trabajo será presentado junto al de los participantes del certamen de fotografía 2005 premio “Embajada de Francia”, en la que participaron tanto fotógrafos profesionales y novatos.

La muestra de Frédéric de la Mure podrá verse hasta el 31 de julio en la Alianza Francesa, ubicada en colonia Escalón, 51ª Avenida Norte # 152.

Una pareja en Países Bajos (Holanda).
CIclistas en las ruinas de Palmira (Siria).
Mujeres en una mezquita, en Arabia Saudí, tomada en 1992.
Dos mujeres en Hanoi, Vietnam.

 

 



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