|
|
|
10 de abril de 2005

Cada
niño que viene al mundo nos dice: Dios aún
espera del hombre. (Rabindranath T. Tagore)
 |
| Los
niños son su máximo objetivo fotográfico. |
En Mumbai,
India, habita un peculiar joven fotógrafo de nombre Ankur
Aras.
Artista oriental interesado en capturar la pureza de los niños,
desde sus momentos más tempranos hasta las situaciones
más cotidianas e íntimas que surgen en su desarrollo.
Momentos como el amor de sus padres, la inocencia hacia el mundo,
la sorpresa en sus ojos, en donde todo es nuevo, fácil,
sencillo y total.
Ankur descubre, a través de su lente, el reflejo de valores
universales y eternos de los niños.
Él los reúne para nosotros en cada una de sus
fotos y nos dice: Los niños transmiten amor, espontaneidad,
excitación.
Ellos sin quererlo son pequeños maestros y sanadores
con un alto nivel de energía sobre la tierra. A través
de su mirada, de su sonrisa, alcanzo energía en diversas
direcciones.
 |
| La
belleza de la infancia se recoge en sus imágenes. |
A través
de mis fotos quiero mostrar la vida cotidiana y sencilla de
un niño: sus anhelos, sus sueños y su mundo interior.
Poder apreciar el amor de sus padres, la pureza de su ser, la
paz con que viven, la curiosidad, el brillo transparente en
su mirada muchas veces perdida en cualquier ensoñación
remota
Es algo que no siempre se puede trasmitir con palabras.
Es cierto. La fotografía es otro tipo de comunicación,
más directa e instantánea. Es capturar la vida
en un momento determinado y volverlo eterno, total.
A
través de sus imágenes Ankur Aras intenta dejarnos
un concepto que se adapta a todas las culturas, durante todos
los tiempos: la inocencia.
Esa cualidad que no se aprende, sino que surge en los primeros
momentos de nuestra vida, tesoro que muchas veces, con los años,
olvidamos o dejamos escapar.
Y ahí empieza su peregrinaje con todos sus lentes y luces
en busca de ellos. Lo más difícil para mí
dice es encontrar el tipo adecuado de seres que
estén interesados en permitir que la belleza del niño
sea fotografiada.
Hay muchas personas que están dispuestas. Mi interés
justamente está en lograr encontrarlos y finalmente encontrarnos.
Paraíso infantil
 |
| Las
situaciones más creativas las retrata el lente
de su cámara. |
Su fotografía
es cotidiana y espontánea. Dice que prefiere la luz del
día y a veces únicamente cuenta con 10 minutos,
tiempo en donde obtiene unas fotografías maravillosas.
Además, necesita encontrar al niño activo, total,
despierto, a gusto.
Muchas de ellas son reveladas en blanco y negro. Personalmente
creo que las fotografías en blanco y negro generan cierto
tipo de energía, provocan cierta paz interior, golpean
el pensamiento de una persona, originando una excitación
instantánea en la conciencia.
La fotografía en blanco y negro evoca el pasado, lo simple
sin ornamento, lo eterno, manifiesta.
El
niño necesita una inmensa intimidad y libertad para mostrar
su individualidad hacia el lente.
Muchas veces no le gusta ser observado. Ankur Aras reconstruye
un espacio de confianza en cada una de sus fotos y recrea el
paraíso de la libertad infantil.
Antes de iniciar la sesión de fotos juega con los niños,
los conoce auténticamente y los invade con sus lentes
suavemente, formando parte de un juego de conquista y seducción.
Camino espiritual
 |
| Detalles
que sólo inspiran ternura. |
No olvidemos
el origen místico de Ankur Aras. Oriente es una cultura
introspectiva, totalitaria, de integración y armonía
con el Cosmo. Oriente observa y siente. Practico yoga,
vipassana.
Me agrada explorar diversas técnicas de meditación.
Muchas de ellas milenarias: rosa mística, meditación
dinámica, danzas sufies, entre otras.
 |
| Los
niños transmiten amor, espontaneidad. Son los pequeños
maestros. |
Nos cuenta
Ankur Aras sobre su camino espiritual, lo que le permite un
mejor entendimiento con los niños, a quienes considera
energía pura, semillas a las que debe permitírseles
crecer en un ambiente de amor y armonía.
Ankur también está interesado en el medio ambiente.
Asistió hace tres años a una conferencia en Borgholm,
Suecia, en donde sintió el llamado interior de ser fotógrafo
profesional exclusivamente de niños. Ha viajado por el
sur de India y visitado diversos Ashrams, centros
de espiritualidad y de meditación.
Entre mis proyectos personales está el poder tener
mi propio estudio en algún lugar exótico al sur
de la India como Goa, Kerala, Poona
En un ambiente campestre,
donde los niños encuentren un espacio de libertad y puedan
compartir con sus padres un día agradable y se preparen
anímicamente para las fotos.
También anhelo un centro de sanación para niños
especiales. Un sueño que deseo se cumpla más adelante.
Los niños han poblado la Tierra durante centurias; incluso
cada uno de nosotros hemos sido alguna vez niños.
A pesar de esto, pocos seres excepcionales se han detenido realmente
a verlos. Ankur Aras es uno de ellos.
|
| |
1995
- 2005. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial
sin autorización escrita de su titular.
elsalvador.com
|
|
|