04 de diciembre de 2005

Libros
Para vivir a plenitud la “edad de oro”

No importa cuánto vivamos, sino cómo lo hagamos”, dice el autor de “Escoge, pues, la vida”, libro dedicado a las personas mayores de 60 años, pero útil para lectores de todas las edades.

Tania Urías
Hablemos


En escencia, el libro intenta mostrar —basando sus argumentos en la Biblia— que llegar a la vejez no significa el ocaso de nuestra existencia, sino, por el contrario, el momento propicio para comenzar a disfrutar de la vida que Dios nos ha regalado.

A juicio del escritor, cumplir 60, 70 o más años está considerado como el inicio de una época de soledad, abandono, tristeza y, lo que es peor, hasta de incapacidad.

Llegar a la vejez conlleva por ejemplo la jubilación, el retiro de la vida productiva, y para muchos esto quiere decir que ya no están aptos para realizar ninguna tarea, es decir que ya no sirven para nada.

Esta falta de actividad puede hacer estragos en el estado de ánimo de algunos y provocar ansiedad y depresión.

Pero para él, la jubilación debe verse como un premio a largos años de servicio, como unas “largas vaciones en Las Vegas o en París”, dice. Lo ideal es disfrutarla al máximo, seguros que ya no hay ataduras de horario ni jefes ni arduas tareas que cumplir.

Para Eduardo Barrientos, el escritor, que ya está a punto de cumplir 80 años, los ancianos deben asumir esta etapa con alegría, y con la ilusión de contar con una oportunidad para hacer todo aquello que siempre se ha deseado. Comenzar a escribir, a pintar, a viajar, a arreglar el jardín o a disfrutar de los nietos.

“No sólo se debe tener más años de vida, es necesario dar más vida a los años, y llenarlos de una bella percepción de la existencia”, dice al autor.

Si bien el libro está dirigido a la tercera edad, con abundantes citas biblícas, busca demostrar que los ancianos de nuestro tiempo pueden asumir esta etapa con alegría y ánimo. También incluye el capítulo “Las relaciones familiares”, dedicado a los hijos y nietos y a las nueras y yernos, en el que señala la importancia de brindar respeto, apoyo y sobre todo amor a los viejitos.

No se trata, dice, de darles únicamente lo básico, techo y comida, como se hace con una mascota, por ejemplo, sino además hacerlos sentir necesarios y valiosos dentro del hogar.

Además de sólidas relaciones familiares, el anciano no debe aislarse, debe buscar compañía, amigos de su edad, clubes, grupos de iglesia, cualquier cosa que le permita sentirse activo y de buen ánimo.

La clave es Dios

La base sobre la que está escrito el libro es la Biblia, por eso, el escritor insiste en que la mejor manera de asumir esta etapa, con todo y el abandono de hijos, las enfermedades propias de la edad y las paupérrimas pensiones que la mayoría recibe es Dios.

“No basta con tener apoyo de los demás para conservar el valor de vivir. Cara a cara con Dios es donde se arreglan las situaciones de la vida... La vida es mejor y más bella cuando tiene propósito dentro de la voluntad de Dios...”, dice Barrientos.

Por eso dedica todo un capítulo a la “Terapia espiritual” e insiste en la lectura de las Sagradas Escrituras y ofrece una lista de capítulos que le servirán de guía.

También destaca la importancia de hacer ejercicio y alimentarse sanamente, habitos que le permitirán vivir con plenitud su vejez.

En síntesis, “Escoge, pues, la vida” es precisamente eso, escoger vivir, aun si se tiene 60, 70 o más años; escoger vivir con entusiasmo y con fe.

Ficha técnica
Título: Escoge, pues, la vida.
Autor: Eduardo Barrientos.
Editorial: Vida
Precio: $9.52
Páginas: 160
Lo distribuye Amigos para
Latinoamérica (Amilat),
teléfono 2279-0579

 


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