Edición del 31 al 7 de noviembre de 2004

La Asociación Lírica Salvadoreña (ALISA) presentará la ópera “La Traviata” (La extraviada), basada en la obra cumbre de Alejandro Dumas hijo, “La dama de las camelias”.

Orsy Campos
Fotos: César Avilés


Ángela de Guardado (en el papel de Violetta Valery) y Guillermo Leonccioni (como Alfredo Germont).

Después de 151 años de haber sido estrenada la ópera “La Traviata”, la Asociación Lírica Salvadoreña la presentará en el Teatro Presidente, como la obra de apertura de su temporada 2004-2005, tiempo en el que cuatro espectáculos más serán puestos en escena.

Con una inversión aproximada de $30,000, ALISA presentará este clásico en la que participarán 73 personas: tres balletistas, cinco solistas, 25 del coro y 40 músicos de la orquesta de la asociación, toda una compañía que cautivará a los espectadores por tres horas.

Esta obra, que fuera puesta en escena por primera vez en el teatro “La Fenice”, de Venecia, el 6 de marzo de 1853, está basada en la obra literaria “La dama de las camelias”, de Alejandro Dumas hijo, con la adaptación de Francesco Marìa Piave y la composición musical de Giuseppe Verdi.

La última vez que el público salvadoreño presenció “La Traviata” fue aproximadamente hace 40 años, a mediados de 1962 cuando una companía de cantantes italianos hizo vibrar el Teatro Nacional, recuerda el director musical de ALISA, Joseph Karl Doestch.

Esta será la quinta ópera que presenta ALISA en el país. En el año 2000 exhibió “La Bohemia”, del compositor italiano Giacomo Puccini; luego en 2001 mostraron “Cavalleria Rusticana”, del italiano Pietro Mascagni; ya en 2002 fue la ópera “Madame Butterfly”, de Puccini, y el año pasado representaron “Pagliacci”, de Ruggero Leoncavallo.
Todas estas obras han sido representadas por artistas salvadoreños, tanto los cantantes como los músicos, señala con mucho orgullo el presidente de ALISA, don Rogelio Blanco.

“No pretendemos ser una compañía profesional, pero si no se comienza por algo, nunca se hace nada y esto ha despertado interés”, menciona el señor Ulises Calderón, vicepresidente de la asociación y encargado de la escenografía.

Aunque sólo están programadas dos funciones, posiblemente se pueda presentar en más ocasiones, para que así más público pueda verlo, incluso de fuera de San Salvador, señala Blanco.

A pesar de la dificultades para conseguir patrocinadores, el espectáculo podría presentarse también en enero del próximo año; luego vendría la representación de “Pasaporte del amor”, un viaje a través del tiempo en alas de la canción de amor.

Posteriormente, en abril sería presentada “La Bohemia”; después, en agosto, vendría “Noches de Broadway”, una cita con la música de Andrew Lloyd Weber, y concluiría la temporada con las piedras angulares de la ópera.
Aunque la ópera “La Traviata” fue un rotundo fracaso en su primera representación, debido, entre otras razones, al uso contemporáneo del vestuario, tal como lo usaban en 1853; a la ronquera del cantante principal y a una Violetta que no parecía enferma de tisis, en la actualidad es una de las obras cantadas más representadas a nivel mundial, en Europa, Norteamérica y ahora El Salvador.

Connie Palacios de Merino representa a Flora Verboix, amiga de la cortesana Violetta.
Ángel Rivas, en el papel de Giorgio Germont, padre de Alfredo Germont.

Reparto de “La Traviata”.

Violetta Valery: Ángela de Guardado (soprano).
Alfredo Germont: Augusto Bonilla y Guillermo Lenccioni (tenores).
Giorgio Germont, padre de Alfredo: Ángel Rivas (barítono).
Flora Verboix: Connie Palacios de Merino (mezzosoprano).
Baron Douphol: Jaime Rosales (barítono).
Marques d'Obigny: Ricardo Montenegro (bajo).
Doctor Grenvil: Julio García Polanco (bajo).
Gastón de Letorières: Napoleón Domínguez (tenor).
Anina: Ligia León Bonilla (mezzosoprano).
Joseph, un sirviente: Malcolm Calderwood (tenor).
Mensajero: Ricardo Escalante (barítono).
Invitados, gitanas, toreadores: Coro de la Ópera Lírica de El Salvador.
Orquesta de la Ópera Lírica de El Salvador.
Preparación, concertación y dirección musical: maestro Joseph Karl Doetsch.
Vestuario: doña Elsy Calderón de Doetsch. Escenografìa y luces: Ulises Calderón.
Puesta en escena: Filánder Funes, Joseph K. Doetsch, Aída Bernal,
Gladys de Moctezuma.
Preparación vocal: Joseph Doetsch y Gladys de Moctezuma.

Para ver la obra
“La Traviata” será presentada por la Asociación Lírica Salvadoreña y Concultura los
días viernes 5 y domingo 7 de noviembre, en el Teatro Presidente, a las 7:30 p.m. Entrada $10.
La obra será traducida del italiano al español en una pantalla.

Detalles de la obra
“La Traviata” es una ópera en tres actos, y la acción tiene lugar en París a mediados del siglo XIX. El primer acto sucede en agosto, el segundo en enero y el tercero en febrero. Esta obra presenta la historia de Violetta Valery, cortesana parisina, que vive una relación amorosa con el joven Alfredo Germont.

El padre de Alfredo, Giorgio Germont, se interpone para que Violetta rompa su relación con Alfredo en beneficio de la felicidad de la hermana de éste que está pronta a contraer nupcias y para quien el escándalo pondría en peligro su compromiso.

Violetta, con gran dolor asiente al sacrificio y hace creer a Alfredo que lo abandona para retornar con su anterior “protector”, el barón Douphol. En una fiesta en casa de Flora, amiga de Violetta, Alfredo, impulsado por los celos, insulta públicamente a Violetta. El barón le reta a duelo y la fiesta termina en la consternación general.

El último acto transcurre en el empobrecido apartamento de Violetta, quien se encuentra grave de salud a causa de la tisis (tuberculosis). Alfredo y su padre llegan, pero ya es tarde; Violeta muere “rodeada de quienes más amó en el mundo” y en brazos de Alfredo, por quien sacrificó su última oportunidad de felicidad.

Giuseppe Verdi (Roncole 1813 - Milán 1901) tenía la intención de hacer una ópera de ambiente contemporáneo, es decir, hacia 1850, de manera que al levantarse el telón los espectadores vieran sobre el escenario a personajes vestidos exactamente igual que ellos.
La censura del público hizo que Verdi se viera obligado a trasladar la acción al París del 1700.

Basada en la obra “La dama de las camelias”, de Alejandro Dumas hijo, esta novela es la historia de amor real que su autor tuvo con Marie Duplessis, una cortesana que se anunciaba receptiva a proposiciones románticas con una camelia blanca, mientras que la roja aconsejaba paciencia.

La historia menciona que esa mujer singular nació en 1824, en el mismo año que Dumas, y su nombre verdadero era Alphonsine Plessis, hija de un granjero del que se decía que la vendió a unos gitanos.

Llegó a París como modista, haciéndose llamar Marie Duplessis. No se desempeñó mucho tiempo en esta labor, pues su delicada belleza atrajo rápidamente la atención del dueño de un restaurante, quien la instaló en un departamento.

Su primer amante fue reemplazado poco después por el duque de Guiche, un pudiente joven mundano que había estado en el ejército. Como amante del duque, Marie Duplessis se convirtió en la comidilla de París, asediada por multitud de pretendientes enloquecidos por su hermosura. Tenía entonces 16 años.

Al conocer a Dumas, ella inició una relación amorosa con él, pero tras meses de un tórrido romance que lo dejó muy endeudado, Dumas se alejó de Marie en 1845.

El fin de la cortesana llegó súbitamente el 3 de febrero de 1847, cuando apenas tenía 23 años. Al poco tiempo de saber Dumas de la muerte de Marie comenzó a escribir la obra, que fue publicada en 1848, con un enorme éxito. Ya en el teatro (como pieza teatral) se estrenó en 1852 y su éxito fue mayor que el de la novela, y un año después se representó como ópera.



 
 


1995 - 2004. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.

elsalvador.com