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Edición
del 31 al 7 de noviembre de 2004
¡Que
alguien haga algo!
¿Cuántas veces hemos visto en los diferentes
medios las quejas (en todos los tonos posibles) relacionadas
con el abuso de la mujer en la sociedad?, ¿cuántas
veces nos ha indignado enterarnos de casos de violencia contra
niñas u adolescentes? ¿y cuántas organizaciones
(llámense éstas ONG, asociaciones, fundaciones,
etc.) relacionadas con la protección y desarrollo de
la mujer existen en nuestro país?
Pero del tema del reality show (espectáculo
realista) donde ofenden, denigran y maltratan
a las concursantes nadie ha dicho nada. Antes de continuar,
está claro que no tienen a las participantes a la fuerza
y que es el nivel de decencia, respeto y autoestima que le
inculcan en sus respectivos hogares lo que les da la tolerancia
o aceptación de esas situaciones, y además nadie
está obligado a ver un programa de TV que le parezca
banal, pero el motivo de esta nota es por los valores y conceptos
que difunden.
Primero confunden la enseñanza con el autoritarismo
y que las jóvenes para aprender tienen que pagar con
dignidad sus faltas o yerros y es ahí de donde se derivan
los abusos y los maltratos a los que son sometidas, y lo más
inaudito que eso lo transmitan en horario que se supone de
máxima audiencia, dándole validez a un proceder
cuestionable desde todo punto de vista.
No se discute la capacidad de los especialistas
en cada una de las áreas donde las seleccionadas son
instruidas, pero es elemental que de la sabiduría
del maestro se derivan las enseñanzas, y que si alguien
para probar su punto o reforzar lo enseñado tenga que
recurrir a los maltratos es por donde se podría comenzar
a evaluar su capacidad.
Pero el más inverosímil de los valores que transmiten
es la negación de la capacidad de las mujeres para
enseñar artes de mujer a otras. ¿En
qué cabeza cabe o qué mentalidad hay que tener
para que no sea una mujer quien les muestre a las seleccionadas
a caminar como mujer, arreglarse como tales y todo lo que
deben de manejar para verse y proyectar femineidad al máximo?,
porque al final es para un concurso de belleza que la ganadora
será seleccionada, y es incomprensible cómo
alguien que no es de ese género pretenda enseñar
esas artes que son propias de las mujeres, porque todo lo
demás no importa lo que se diga, justifique o argumente
es solamente una burda imitación de mujer y jamás
podrá sustituirla, menos en algo tan propio de ellas,
como lo es ser mujer.
Salvador Aguilar
saguilaro@hotmail.com
Saludos desde Canadá
Amigos de Hablemos, los saludo desde Canadá. Siempre
leo sus artículos, siempre estamos pendientes de nuestro
querido El Salvador. Cualquier cosa que necesiten o alguna
ayuda desde aquí, sólo háganme saberlo.
Felicitaciones y adelante.
Jorge González
Canadá
Opiniones de un chalateco
Quiero felicitarlos sinceramente por su magnifica labor que
desarrollan como periodistas en El Salvador. La verdad es
que necesitamos que cada vez el pueblo se sienta identificado
con los medios, y qué mejor que informarse con ustedes,
queridos amigos de Hablemos, de El Diario de Hoy.
Por otra parte, quiero pedirles un favor: soy un joven chalateco
consciente de que nosotros los jóvenes también
necesitamos espacios para hacernos escuchar; entonces, mi
pasión es escribir sobre la vida y sus realidades y
quisiera, por favor, que por este medio me dieran la oportunidad
de publicar algunos de esos escritos en su columna de opinión.
En espera de una respuesta, se despide su amigo y servidor
Misael Antonio Alemán
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Baño de oro en Jaltepeque
Este hermoso amanecer fue captado después
de una noche de pesca en el estero de Jaltepeque, en
el departamento de La Paz.
Foto:
EDH/Alvaro Cuéllar
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