Edición del 29 al 5 de septiembre de 2004

El Atrio se ha distinguido por ser un lugar rico en actividades artísticas
y culturales, también por ser un sitio que permite a los artistas jóvenes
mostrar su arte contestatario.

Orsy Campos

De noche, más que de día, en el café bar y teatro llamado El Atrio se puede percibir un espíritu inquieto que ronda de mesa en mesa, de pared en pared y de cuerpo en cuerpo, tratando de cautivar con la magia del quehacer artístico.

En este sitio de ambiente sobrecogedor, y a veces asfixiante, se combinan diferentes artes y actividades culturales que el visitante puede apreciar, empezando desde la fachada de la casa, decorada artísticamente con imágenes prehispánicas, como la de dos indígenas ricamente ataviados que custodian la entrada.

Pero aquí hay algo más que la belleza arquitectónica del inmueble. Aquí hay danza, exposiciones de pintura, escultura y fotografía; hay teatro, cine e incluso literatura. Hay lo que se puede llamar apropiadamente un ambiente bohemio.

Hay toda una oferta artística y cultural, que en apenas tres años ha logrado ubicarse en la agenda de aquellos que buscan un arte alejado de los convencionalismos socioculturales y hasta comerciales.

Es así que el espectador puede, en un solo lugar, tomarse un café o alguna bebida espirituosa, ver una exposición de fotografía, escuchar un grupo musical, observar una película o ver una obra teatral y luego visitar la librería donde puede comprar algún texto de arte o novelas clásicas.

En cuanto al cine, “buscamos que sea alternativo, que tenga intenciones artísticas y humanísticas, alejándose de las películas comerciales”, señala René Lobo, representante de El Atrio, quien a la vez es uno de los actores que participa en la obra “Gaviotas subterráneas”.

Semana cultural

Casi todos los día de la semana, de todos los meses, en todo el año, El Atrio tiene una programacón cultural bien definida. Para el caso, lunes y martes se exhibe un ciclo de cine que puede ser de producción internacional o documental nacional.

Los días miércoles puede haber un espectáculo que puede combinar la música, la danza, el teatro y las artes plásticas en un solo evento (“perfomance”); los jueves es día de danza, mientras que el teatro tiene apartado el viernes y el sábado.

Este mismo día también se puede disfrutar música, entre otras actividades. En realidad siempre hay algo que hacer, que escuchar, que ver y que disfrutar.

Para septiembre, El Atrio presentará una forma de cine, que según Lobo, no es muy conocida en El Salvador. Es el “cine dogma”. “Es una corriente cinematográfica europea contestataria a Hollywood. La base es tener actores, cámara y guión, prescinden de música, de los decorados, vestuarios caros y presupuestos millonarios. Este tipo de películas será presentado los días lunes”, dice Lobo.

Los martes también habrá un ciclo de cine nostálgico, el cual Lobo describe como de corte intelectual y artístico.

Cabe señalar que en las artes plásticas, desde el 1 al 13 de septiembre, Las Dignas tendrán la exposición “El arte y la mujer”, con esculturas y batik (proceso de decoración de un tejido por tinción y el uso de cera), de los artistas Lisa Domínguez y Gustavo Trigueros. Luego, a partir del 15 de septiembre estará una exhibición de Toño Lara, con su obra “Objetismo”.

Ya en el campo teatral será presentada la obra “Gaviotas subterráneas”. Esto será todos los sábados de septiembre, a partir de las 8:00 p.m.

Todos los jueves está dedicado para la danza, con la participación de “Fusiones danza contemporánea”, “Oxígeno + Danza” y una noche de “Breakdance”.

De esta forma, los artistas y los visitantes saben que El Atrio es un espacio solo para aquellos que tienen un espíritu inquieto.



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