Edición: 29 de febrero de 2004

Salud reporta 12,480 casos de VIH-SIDA hasta diciembre de 2003.
En todos los grupos de edad hay un predominio de hombres sobre mujeres,
excepto en el de 12 a 18 años.

Tania Urías
Fotos: César Avilés

Cuando se comenzó a hablar sobre VIH-SIDA, la mujer apenas aparecía registrada en las estadísticas.

De hecho, de 1984 a 1990, de un total de 324 casos de VIH-SIDA apenas 58 casos correspondían al sexo femenino. Veinte años después, ellas representan el 38% del total de infectados en todos los rangos de edad.

Sin embargo, son las jóvenes y especialmente las adolescentes las que encabezan las listas de nuevas infecciones de VIH.

Son muchachas que en muchos casos contraen el virus al perder la virginidad o al tener relaciones sexuales con el único novio que han tenido.

Lo más grave, dice el doctor Rodrigo Simán Siri, jefe del Programa Nacional de VIH-SIDA, es que ellas están teniendo relaciones sexuales con hombres 10, 15 y más años mayores que ellas y se enteran de que poseen el virus cuando al quedar embarazadas, el Ministerio de Salud les hace la prueba de VIH-SIDA.

Desde hace dos años y como rigor, médicos del Ministerio realizan el examen de detección del virus a toda mujer en estado de preñez, en un esfuerzo por prevenir la transmisión del virus de madre a hijo.

“Feminización de la epidemia”

El doctor Rolando Cedillos, jefe de Infectología del Hospital Rosales, señala que las mujeres son el grupo que más rápidamente se está infectando. Él habla de la “feminización de la epidemia”, un fenómeno que —asegura— es mundial.

La mayoría son amas de casa, esposas y sobre todo adolescentes con una sola pareja. Si la mitad de las nuevas infecciones de VIH son jóvenes menores de 29 años son las adolescentes quienes están a la cabeza.
UNICEF calcula que alrededor de 11.8 millones de jóvenes en el mundo viven con VIH-SIDA, de los cuales 7.3 millones son mujeres y 4.5 millones son hombres.

De acuerdo con el informe “La mujer, la niña y el VIH-SIDA”, de la Federación Internacional de Planificación de la Familia, la pobreza, el analfabetismo, el desempleo, el machismo y la violencia de género han contribuido a que las mujeres sean hoy por hoy las más vulnerables. Esto sumado al abuso sexual del que muchas son víctimas y que también podría ser el medio por el que han sido infectadas.

El doctor Simán Siri asegura que las cifras de menores infectadas de VIH-SIDA producto de abusos sexuales ya empieza a aparecer en los registros.

Por su parte, el doctor Cedillos agrega que las mujeres corren el doble de riesgo que los hombres y no sólo por no tener libertad sobre su sexualidad, o no poder exigir el uso del condón, sino también a nivel anatómico.

El profesional explica que cuando una pareja tiene relaciones sexuales, si el espermatozoide permanece viable de 48 a 72 horas en la vagina, el virus también tiene más probabilidades de permanecer ahí e infectarla.

Necesidad de información

Los profesionales consultados coinciden en que el aumento de nuevas infecciones en adolescentes y sobre todo en niñas menores de 20 años obedece a la escasa o errónea información que tiene este grupo sobre sexualidad.
Según el informe “Conocimientos, actitudes y prácticas sexuales en adolescentes de tercer ciclo de enseñanza básica”, realizado en 1999 por FUNDASIDA, sólo un 17% de los consultados tenía información adecuada sobre el uso del condón.

Esto contribuye al aumento de embarazos a edades tempranas. Estadísticas del Ministerio de Salud reflejan que de un total de 67,787 partos atendidos en el Hospital de Maternidad en el 2003, el 28.9% (19,588) corresponde a niñas entre 10 y 19 años.

Y es que a juicio del doctor Cedillos, este grupo no tiene una percepción real del riesgo que implican este tipo de enfermedades y sobre todo el SIDA y eso hace dificil el trabajo preventivo.

A su juicio se debe discutir la educación sexual de forma franca; se les debe enseñar a los jóvenes que la sexualidad es un valor que implica responsabilidades y riesgos. “Desde la educación primaria debe haber información veraz y correcta sobre VIH-SIDA. Tenemos que promover el uso del condón; es la unica herramienta efectiva capaz de prevenir la infección”, dice.

Lo mismo opina el doctor Simán Siri, para quien hay que empezar a hablar sobre SIDA y relaciones sexuales con los niños y los preadolescentes.

Y hacia ahí se enfocan los esfuerzos de prevención del Programa Nacional de VIH-SIDA del Ministerio de Salud, que cuenta con manuales sobre sexualidad diseñados para niños y adolescentes que son distribuidos en Unidades de Salud y escuelas, donde también se capacita a los muchachos sobre el tema.

Uno de los esfuerzos más grandes es la campaña “Decídete a esperar”, en la que se motiva a los jóvenes a esperar la edad adecuada para tener relaciones sexuales.

El Ministerio de Educación, por su parte, tiene listos cuatro manuales sobre sexualidad, diseñados para alumnos de primero a noveno grados que se usaron en un plan piloto y ya comenzaron a usarse en 33 escuelas de ocho departamentos.

Otras instituciones como ONUSIDA, UNICEF y la Cooperación Alemana también han advertido sobre la necesidad de enfocar los esfuerzos de prevención hacia los jóvenes y en especial hacia las niñas.

Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer en materia de prevención, sobre todo enfocada a las adolescentes, quienes están iniciando su vida sexual cada vez más temprano.


La caña es exprimida en los trapiches, que funcionan con motor, y luego el jugo pasa al área de cocimiento en enormes peroles.

“Esmeralda” refleja lo que las estadísticas del Ministerio de Salud muestran con alarma. Es una de las casi 200 adolescentes embarazadas infectada con el VIH-SIDA durante en el 2003.

Es una muchacha que se infectó al tener relaciones sexuales con una única pareja y por supuesto 10 años mayor que ella.

Representa al 30% de madres jovenes que cada año se reciben en el Hospital de Maternidad y es una de las adolescentes infectadas que este año dará a luz un bebé con riesgo de nacer infectado.

Y como insisten quienes trabajan en la prevención del virus, ella había escuchado hablar del uso del condón, pero sometida a la decisión de su pareja prefirió no usarlo y se expuso a contraer un virus que hoy la coloca en tan fatales números.

La conocimos un jueves por la mañana. Vestía una chaqueta negra y una falda larga del mismo color que estilizaba su delgada figura y disimulaba muy bien sus cuatro meses de embarazo.

Había terminado la sesión de apoyo para mujeres con VIH-SIDA del Hospital de Maternidad y se disponía a pasar consulta.

Lo primero que llamó la atención fue lo elegante de su atuendo, considerando que estábamos en un hospital de caridad.

Cuando accedió a la entrevista juntaba sus manos con nerviosismo y hablaba tan suave que era difícil escucharla. Sus ojos redondos y expresivos apenasnos miraban al responder las preguntas.

Hija de una artista y de un ingeniero se graduó de bachillerato de un colegio privado el año pasado y ya estaba inscrita para estudiar diseño gráfico en una universidad privada.

De 1999 a 2003, 450 mujeres embarazadas dieron
positivo a la prueba de VIH-SIDA en el Hospital de Maternidad.

Sin embargo, desde el pasado 21 de enero, cuando le notificaron que estaba infectada de VIH-SIDA, sus planes cambiaron. Ahora su único anhelo es que su hijo no herede el virus.

“Esmeralda” todavía no sale de su asombro al saber que fue su esposo, la única persona con la que ha tenido relaciones sexuales, quien la infectó.“Lo miraba como alguien sano y como lo quería, nunca le pedí que usara condón”, dice.

Se casó joven porque dice que su padre era demasiado enojado y estaba cansada de tantos regaños. Ahora está convencida de que el virus es el castigo que obtuvo por desobedecer a su progenitor.

Sin embargo, asegura que nunca probó ningún tipo de drogas ni alcohol y que sus notas siempre han sido las mejores.

“No era mala hija; es solo que a mi papá no le gustaba que yo tuviera amigos. Yo me casé por salirme de la casa rápido”, añade quitándose las lágrimas.

La única que sabe que “Esmeralda” está infectada es su madre, quien la apoya. Pese a contar con este apoyo, “Esmeralda” asegura que tiene miedo. ”Yo creo que no voy a poder integrar bien a la sociedad, trabajar y darle a mi bebé lo que él necesita...”, dice mientras el llanto interrumpe sus palabras.

Esta joven asegura que ya había escuchado hablar sobre VIH-SIDA en el colegio, pero nunca imaginó que esto pudiera ocurrirle a ella.

“Yo creo que las muchachas de mi edad no deberían tener relaciones sexuales. La abstinencia es lo mejor, y si tienen tantas ganas, deberían hacer que su pareja use condón, aun si creen conocerlo bien”, añade.

Cifras de alarma

Cada hora, siete personas de la región resultan infectadas con el VIH, la mitad de ellos niños, niñas y jóvenes entre 10 a 24 años (UNICEF).

Según UNICEF, hay casi 12 millones de personas con VIH-SIDA que tienen entre 15-24 años de edad, así como la mitad de los nuevos infectados.

Desde finales de 1970 a la fecha, 23 millones de personas han perdido la vida debido al VIH-SIDA.

ONUSIDA estima que en el 2003 se produjeron 14 mil nuevos casos diarios de la infección.

En El Salvador, el SIDA es la décima causa de muerte hospitalaria del total general y la segunda causa de muerte en mujeres y hombres en el grupo de 20-59 años.

El virus es la tercera causa de muerte en el Hospital Rosales y el quinto diagnóstico de frecuencia. En ese hospital se diagnostica una persona con VIH-SIDA cada día.

“Recorrido participativo”
Esfuerzo por informar sobre VIH-SIDA


Es una metodología interactiva sobre SIDA, amor y sexualidad que conjuga el juego y la exposición. Incluye cinco estaciones (transmisión, camino de la protección, uso del del condón, solidaridad y valores).

En cada una de las estaciones, los participantes comparten conocimientos guiados por un facilitador.

Este recorrido ya comenzó a desarrollarse en el país, el ente coordinador es la Cooperación Alemana, que ha entregado a los Ministerios de Salud y Educació los recursos para que ellos lo lleven a escuelas, empresas, redes sociales de apoyo y comunidades.

La capacitación es gratuita y lo único que se requiere es organizar los grupos y solicitar el taller llamando a la Cooperación Alemana al 263-8142.

30% embarazo en adolescentes

Tres de cada diez mujeres
que dan a luz en el Hospital de Maternidad tienen entre 10 y 19 años.
67% Niños menores de un año

Seis de cada diez niños entre uno
y cuatro años infectados con
VIH-SIDA tiene menos de un año.
8% Transmisión vertical

Del total de casos de VIH-SIDA
corresponden a la transmisión vertical, es decir de madre a hijo.
Embarazadas, aún más vulnerables

Según UNICEF, en el 2001, 800 mil menores de 15 años contrajeron el virus, 52 mil en América Latina, y en más del 90% de los casos se debió a una transmisión de madre a hijo.

En El Salvador, la transmisión de madre a hijo representa la segunda vía de transmisión más frecuente, luego de las relaciones heterosexuales.

El Ministerio de Salud enfoca sus esfuerzos a evitar que más niños continúen infectándose con la campaña “Si estás esperando, no esperes más”, que busca incentivar a las embarazadas para que se realicen la prueba de VIH-SIDA y así evitar que el nuevo bebé nazca con la enfermedad.

Si la prueba da positiva se somete a la madre a un tratamiento de AZT, medicamento que reduce las posibilidades de infección en el nuevo ser. El porcentaje de efectividad está entre el 95 y 99%.



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