| Edición
del 25 al 1 de agosto de 2004


Creatividad
es la clave para volver sustentable la construcción,
sector que absorbe más de la mitad de los recursos
naturales
extraídos en América Latina, dicen expertos.
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Hay
soluciones para construir aliviando la presión
sobre el ambiente.
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Un cemento
brasileño hecho con residuos de altos hornos siderúrgicos
causa un impacto ambiental 77% menor al de las otras cuatro
variedades convencionales utilizadas en este país.
El dato lo dio a Tierramérica el profesor Vanderley
John, de la Escuela Politécnica de la Universidad de
Sao Paulo, coordinador de la Conferencia Latinoamericana de
Construcción Sustentable (CLACS'04), que se celebró
en esa ciudad brasileña entre el 18 y el 21 de julio.
La conferencia fue un llamado a la creatividad, pero también
a la aplicación más amplia de soluciones y productos
ya disponibles.
La construcción sustentable engloba todas las dimensiones
y cadenas de producción que culminan en los edificios
y en el ambiente urbano.
En el mercado brasileño hay lámparas que ahorran
electricidad y reducen costos por el bajo consumo, aparatos
sanitarios que gastan menos agua y sistemas solares de calefacción
que disminuyen el uso de energía.
En una ponencia presentada en la CLACS'04 se sostuvo que “modificaciones
en detalles de la fachada de un edificio de oficinas”
pueden reducir a la mitad el consumo de electricidad.
Así la arquitectura contribuye al ambiente y a la economía,
acotó John.
“Ya hay conocimiento y productos económicamente
viables” que, usados con creatividad, pueden reducir
la presión humana sobre el ambiente y mejorar la calidad
de vida, sostuvo.
La sustentabilidad “motiva más”, y a veces
la mejora de un aspecto aislado, como la eficiencia energética,
puede acompañarse de efectos negativos como derroche
de agua o poca durabilidad, explicó el ingeniero.
No basta construir uno o algunos edificios más eficientes,
es necesario extender la sustentabilidad al conjunto de la
construcción, alegó John.
El impacto sería gigantesco. La construcción
es responsable en América Latina de más de la
mitad de los recursos naturales extraídos y de 11,4
por ciento de los empleos, sin contar el trabajo informal,
según datos manejados en la conferencia.
La cadena productiva en el sector es posiblemente la más
amplia de la economía, e involucra desde cemento y
siderurgia a tuberías, equipos y servicios de electricidad
y gas.
En Brasil, la construcción aporta 15 por ciento del
producto interno bruto y 15 millones de empleos directos.
Los 40 millones de toneladas de cemento que el país
consume por año son la base de 280 millones de toneladas
de productos, o sea unas 150 veces el peso de la producción
de vehículos, comparó John.
En América Latina faltan 17 millones de viviendas,
mientras los residuos de construcciones y demoliciones son
mayores que la basura urbana, calculan expertos.
Esto se puede reducir mucho con la gestión de residuos,
sistemas que permiten separar materiales de desecho, venderlos
y controlar su aprovechamiento, afirmaron expositores.
El agua es un largo capítulo, que estimula la creatividad
de numerosos proveedores. La impermeabilización del
suelo es un drama urbano, y grandes ciudades como Sao Paulo
o Buenos Aires viven la frecuente tragedia de inundaciones
por lluvias.
Es un problema de la municipalidad, pero también de
la gente, ya que muchos pavimentan por completo sus patios
“sin dejar ni un centímetro cuadrado de tierra
descubierta” para absorber el agua, sentenció
John.
La legislación debería promover los jardines,
los pavimentos permeables y otras soluciones, sostuvo.
Aprovechar las lluvias para lavar calles, irrigar jardines
y otros usos disminuiría las inundaciones y aliviaría
la presión sobre los recursos hídricos, apuntó
John.
El suelo impermeable y la falta de vegetación convierten
a las ciudades en “islas de calor”, y eso podría
mejorar sustituyendo los tejados oscuros, que absorben calor,
por otros más claros, además de la reforestación
urbana, recomendó.
La sustentabilidad en la construcción no puede limitarse
a proteger el ambiente, observó el coordinador de CLACS'04,
criticando a los ambientalistas que sólo defienden
la naturaleza.
Se trata también de promover beneficios sociales, calidad
de vida y responsabilidad social de toda la cadena productiva,
opinó.
Las conclusiones de la CLACS'04, que reunió a 850 participantes,
serán llevadas a la Conferencia Mundial sobre Construcción
Sustentable, que se realizará en Tokio en septiembre
de 2005, promovido por el Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente, entre otras instituciones.
El
autor es corresponsal de Inter press service (IPS).
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