Edición: 25 de abril de 2004

Reposando a un costado del embalse de Suchitlán, la ciudad de Suchitoto es uno
de los sitios con mayor atracción turística del país.

Orsy Campos
Fotos: Arely Umanzor

El viaje por ferry o en las lanchas es uno de los paseos más solicitados en Suchitoto.

Sus calles empedradas, una iglesia y las casas con una arquitectura de estilo colonial, galerías de arte, un teatro, restaurantes acogedores, una cascada y un embalse donde los lancheros hacen viajes hacia la isla que sirve de refugio para las aves migratorias son algunos de los atractivos que ofrece a los visitantes la centenaria ciudad de Suchitoto.

La belleza urbanística y paisajista, así como la llamativa oferta cultural que posee pueden convertirla en el destino número uno para el turismo, tanto nacional como internacional. Al menos eso considera Horacio Caballero, encargado de la Oficina Municipal de Turismo de Suchitoto.

Una idea que no está alejada de la realidad si se toma en cuenta que Suchitoto tiene una oferta turística que incluye el patrimonio, la aventura, lo ecológico y lo cultural, una combinación que pocas ciudades del país tienen.

De hecho, por decreto legislativo del 15 de mayo de 1997 Suchitoto fue declarada “Conjunto histórico de interés cultural”, estableciendo 18 direcciones del casco urbano como sitios que poseen edificaciones antiguas con interés histórico-cultural, las cuales suman 35 construcciones.

Destacan la iglesia de Santa Lucía, la Casa Arte del pintor Víctor Sanabria (Shanay), la casa-museo de Alejandro Coto, el cineasta y promotor del Festival Permanente de Arte y Cultura, y del Teatro de las Ruinas.

Un día de recorrido

Para quien nunca ha ido a Suchitoto, la visita a los puntos de interés turístico puede comenzar con una caminata por las calles empedradas de la ciudad, para observar esas casonas antiguas que lucen aquellos balcones hechos con hierro forjado, obras artística que ya casi han desaparecido en el país.

Frente al parque central está la iglesia Santa Lucía, dueña de esa arquitectura colonial que demuestra la prosperidad que tuvo este pueblo gracias al añil y el tabaco. Sobre la intersección de la 4ª Calle Oriente y la Avenida Seis de Noviembre se encontrará con la sala de exposiciones Lucía Cañas Galería de Arte, donde los fines de semana hay muestras permanentes de pintura y escultura.

Aquí descubrirá dos de los casi una decena de restaurantes-hotel que existe en en este lugar. Primero está Villa Balanza, con una decoración que mezcla lo colonial con lo rural moderno y los vestigios del conflicto armado; luego hallará la exclusiva Posada de Suchitlán, con un toque más colonial y una mirador envidiable.

Para otros será mejor una cabalgata hasta las faldas del volcán Guazapa, en un recorrido que puede durar más de seis horas, pasando por antiguos refugios de la extinta guerrilla y ríos cristalinos.

Pero lo que no debe faltar es un recorrido en lancha, o si lo prefiere en ferri, en el lago de Suchitlán, donde podrá visitar la Isla de los Pájaros, un santuario de aves migratorias.

Luego puede volver al casco urbano para ver las exposiciones de las galerías o disfrutar una obra artística en el Teatro de las Ruinas, y de así colaborar en que Suchitoto pueda ser el destino turístico por excelencia, sino el número uno en el Salvador.

Calle empedrada del pueblo.

Placita en el restaurante La Posada de Suchitlán.

 

El lago artificial de Suchitlán surgió a raíz de la construcción de la represa Cerrón Grande.

Restaurante y hostal El Obraje,
ubicado al costado norte de la iglesia
Santa Lucía.



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