Edición: 25 de enero de 2004

La tasa de mortalidad de enero a diciembre de 2002 fue del 8.33 por ciento en adultos mayores.

Cruzar los 65 años es señal de que se ha llegado a la frontera entre ser mayor
y ser anciano. Sin embargo, el umbral de la vejez es a los 80 años cuando
las enfermedades se acentúan.

Angélica Dinorah Santos

Doña Gumara Morales Zepeda es paciente del Hospital Rosales y para asistir a su consulta, que es cada seis meses, debe salir de Juayúa, en Sonsonate, a las 4:00 a.m.

Esta anciana de 75 años viaja sola, ya que según relata no hay nadie que la acompañe, pues vive de la caridad. “Vivo del buen corazón de las personas y con los centavitos que junto, guardo para mi consulta, porque aquí en Sonsonate no hay medicinas, por eso viajo hasta San Salvador”, refiere la señora Morales, quien adolece de llagas ulcerosas en los tobillos.

Esta es la historia de muchos adultos mayores que sobrepasan los 65 años, y según la licenciada Concepción Zepeda, jefa de Servcio Social de éste nosocomio, elpaciente adulto mayor es el que más recurso médico hospitalario demanda, ya que presentan complicaciones y se refieren a varias especialidades para su tratamiento.

En la red hospitalaria nacional, la consulta externa está liderada por los adultos mayores del área rural-urbana de escasos recursos, quienes acuden en busca de un aliciente para sus males y recibir el medicamento indicado, aunque éste no siempre está disponible.

Atención a medias

Los adultos mayores han sido relegados a un plano inferior y en ocasiones se les niegan sus derechos, uno de ellos la salud gratuita.

En el artículo 10 de la Ley de Atención al Adulto Mayor, se hace referencia a recibir atención médica integral gratuita en las instituciones públicas. En el 11 se hace hincapié en que se deberá contar con la atención de un geronto-geriatra.

La población de adultos mayores es atendida por médicos internistas, generales y especialidades, menos geriatras.

A la fecha se contabilizan solo seis profesionales en todo el país.

Ante esto, la medicina natural es para muchos la única opción.

Medicamentos $1
Para retirar la medicina, el paciente debe pagar un dólar por cada receta.

De ser así, la persona debe esperar hasta la próxima consulta, es decir, de tres a seis meses (todo dependerá de la gravedad), para ver si en esta oportunidad recibe la medicina.

Mientras tanto, viven a la voluntad de Dios y de la ayuda que puedan recibir de hijos responsables o de la gente de corazón generoso que los auxilian.

Las más comunes

Las enfermedades pueden presentarse a cualquier edad, pero en la vejez. Evolucionan de manera diferente, aparecen los males llamados “achaques de viejos”, originados por el desgaste de los años vividos, sumándose también los problemas de índole hereditarios y físicos.

Debe aclararse que no existen afecciones propias de los ancianos, aunque buen número de ellos presenta mayor incidencia en esta etapa de la vida y su expresión clínica es distinta a la de otras edades.

Por la vulnerabilidad del adulto mayor, las enfermedades se complican de acuerdo a su estado de salud y una simple sensación de cansancio puede tornarse en una situación de alto riesgo si no es tratada a tiempo. Es así como hoy día se puede hablar de padecimientos agudos, crónicos y hasta terminales.

De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Salud y Asistencia Social, las enfermedades respiratorias de tipo infeccioso, así como las de carácter crónico, entre ellas la artritis, la hipertensión y los padecimientos en las vías urinarias son las que más aquejan a este segmento poblacional.

“La salud de un anciano es frágil y un resfriado debe ser atendido a la menor brevedad. Por esa razón, el Ministerio ha iniciado una campaña de vacunación contra la influenza y se espera dar una cobertura a más de 300 mil personas”, refirió una representante de la Gerencia de Atención Integral en Salud del Adulto Mayor del Ministerio de Salud, que no quiso ser identificada.

De ahí que se hace necesario practicar una atención personalizada a estas personas y no limitarse a un diagnóstico-tratamiento. “Un geriatra indaga más ya del diagnóstico. Explorar la parte emocional, familiar y hasta espiritual del paciente contribuye al tratamiento”, señala el doctor José Antonio Velásquez, director del Asilo Sara Zaldívar.

Sin embargo, la realidad es otra; de cada 100 ancianos, sólo el 20 por ciento tiene cobertura social y puede optar a un servicio médico. El resto acude a la red hospitalaria estatal y paga un dólar por cada receta como cuota voluntaria —casi obligatoria—, para recibir la consulta y retirar el medicamento.




El Dr. Basagoitia es miembro
de la Asociación Británica de
Geriatría.
La red hospitalaria nacional y privada carece de especialistas en geriatría por tanto no se ofrece este servicio a más de medio millón de adultos mayores.

Un geriatra-gerontólogo es un médico integral que además de dar un diagnóstico y tratamiento ve la parte emocional, social, religiosa y familiar de su paciente. Se diferencia del resto porque su misión es recuperarlo para que a través de una terapia integral pueda adquirir calidad de vida.

Por lo tanto, se necesita una terapia preventiva, curativa y rehabilitadora para asegurar una vejez con calidad.

Pionero de la geriatría

Rafael Antonio Basagoitia fue el primer geriatra salvadoreño titulado de la Universidad Autónoma de México en el año 1957 y continuó su preparación en Inglaterra.

Regresó al país y ofreció sus servicios al Hospital Rosales en 1969 , donde un año después le asignan cuatro camas para atender a sus pacientes y así funcionó la primera sección de Geriatría en este nosocomio.

Dado su interés por esta especialidad se le nombra director del Asilo Sara Zaldívar ,
denominandose en adelante Centro Geriátrico Sara Zaldívar.

Durante su administración impulsó la rehabilitación y logra reincorporar a la familia y a la sociedad a 200 adultos mayores, de los 700 que conformaban el centro.

Hizo varias propuestas para que desaparecieran los asilos, a los que él llamaba “cementerios vivientes” y cambiar los mitos en torno a la vejez.

Por desgracia, el camino se le tornó difícil, ya que encontro muchos obstáculos que impedian la realizacón d su trabajo .

A su juicio, la falta de especialistas se debe al poco interés de las autoridades involucradas en la salud y a la poca o nula promoción que se le da a la carrera en el país. A esto se suma, el mercantilissmo de la misma.


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