Edición: 25 de enero de 2004

Los Juzgados de Familia reportaron en el 2002 un total de 233 casos de maltrato.

Se estima que un cinco por ciento de personas mayores de 60 años sufre
de maltrato físico, sicológico y sexual en el mundo. La cifra es aplicable
también en El Salvador.

José Osmín Monge

Muchos ancianos esperan vivir un futuro mejor. Lejos del olvido, de la indiferencia y del rencor de sus familiares.

Los últimos tres años de Carmen viuda de Linares, de 86 años, estuvieron marcados por las penas y los sufrimientos. En ese lapso experimentó en carne propia los maltratos constantes de Luis, su único hijo.

Su amor y sus sacrificios fueron pagados con insultos y golpes.
“Un día, Luis vino a la casa en estado de ebriedad, y sin decir nada tomó un azadón y me golpeó en la cadera. Estuve ingresada once días. Mi hijo murió electrocutado”, expresa doña Carmen.

Doña Carmen nunca denunció a su hijo por miedo a represalias y por evitar su encarcelamiento.

“No tuve valor de denunciarlo”, expresa.

Aunque en nuestro país no hay una cifra determinada de cuántos adultos mayores son víctimas de maltrato físico, sexual y sicológico, se sabe que la tasa es similar a la del abuso a niños, con la única diferencia de que en este último existe una mayor conciencia social, política y jurídica.

Formas de maltrato
Negligencia. Puede ser física y emocional. La primera se da al no satisfacer las necesidades básicas: negación de alimentos, cuidados higiénicos, vivienda, seguridad y tratamientos médicos. La negligencia emocional consiste en la negación de afecto, desprecio, aislamiento e incomunicación.
Maltrato físico: golpes, quemaduras, fracturas, administración abusiva de fármacos o tóxicos.
Maltrato sicológicos. Manipulación, intimidación, amenazas, humillaciones, chantajes, desprecio, violación de sus derechos humanos, impidiéndole tomar decisiones, etc.
Abuso económico. Impedir el uso y control de su dinero, chantaje económico.
Abuso sexual. Cualquier tipo de relación sexual no consentida o cuando la persona no es capaz de dar su consentimiento.
Para denunciar
Si usted conoce un caso de abuso en adultos mayores o es víctima de este tipo de maltrato puede acudir a cualquier puesto de la PNC para poner la denuncia. También puede llamar al 911.
La PDDH también pone a disposición sus filiales que se hallan en la 14 cabeceras departamentales.

¿Quién es el agresor?

A la pregunta de quién maltrata a los ancianos, la licenciada María Elena Muñoz, jefa de la Unidad del Menor y la Mujer, de la Fiscalía General de la República, responde que por lo general son los familiares cercanos los que practican ese tipo de abuso.

“Es lamentable que muchos hijos se conviertan en los agresores de sus padres”, manifiesta la licenciada Muñoz.

La procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, doctora Beatrice Alamanni de Carrillo, comparte esa opinión. “Hoy en día las familias son más desiguales e inseguras y no brindan protección a los ancianos”, expresa.

Por su parte, la comisionada Corina Palma Noguera, jefa de la División de Servicios Juveniles y de la Familia, de la Policía Nacional Civil, manifiesta que por lo general el agresor es una persona conocida o cercana a la víctima.

Este tipo de maltrato ha sido un problema que se ha mantenido oculto. Esto se debe debe en parte porque hay pocas denuncias.

Ante las denuncias de abuso físico, autoridades como la Fiscalía realizan los procesos correspondientes para proteger a la víctima y castigar al victimario.

Las agresiones físicas cometidas hacia adultos mayores son procesadas como cualquier otro delito.

Si el delito es grave, la pena puede ser hasta 35 años de prisión.





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