Edición: 25 de enero de 2004

Setenta y cinco mil 332 personas gozan el derecho de pensión por vejez en el país.

Jubilarse es el anhelo de muchos. Sin embargo, existe una realidad que no se
puede ocultar, y es la falta de interés por mejorar estas prestaciones.

Ricardo Guevara

Las pensiones constituyen la única fuente de ingreso para algunos ancianos.

Los adultos mayores que tienen el beneficio de poseer una pensión por vejez son muy pocos si se toma en cuenta que en la actualidad existen 659,195 personas mayores de 60 años, de quienes solo 75,332 gozan de una pensión.

Para poder optar a la jubilación primero deben cumplir varios requisitos legales, y de no hacerlo se corre el riesgo de perderla o en el mejor de los casos recibir un pago único por el tiempo
cotizado.

Según el articulo 50 de la Constitución de la República, “la seguridad social constituye un servicio de carácter público de carácter obligatorio. La ley regulará sus alcances, extensiones y forma. Dicho servicio será prestado por una o varias instituciones, las que deberán guardar entre sí la adecuada coordinación para asegurar una buena política de protección social”.

En nuestro país, los encargados de brindar seguridad social a los salvadoreños son el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y el Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP), así como el Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada (IPSFA), que se encargan de dar cobertura en materia de seguridad social exclusivamente a las personas que han prestado servicio militar.

Sin embargo, a partir de abril de 1998 surgió un nuevo sistema provisional de pensiones, con el que se pretendía derogar las disposiciones legales aplicables en los regímenes del ISSS y del INPEP.

A partir de entonces, cerca de 900 personas a punto de jubilarse se acogieron al nuevo Sistema de Ahorro para Pensiones (SAP), quienes vieron disminuido hasta en un 30% el monto de su jubilación en comparación con el sistema público. En igual situación se encuentran unas 138 mil personas que se retirarían en los próximos años.

Conozca sus derechos

Derecho a no ser discriminados por su edad, sexo o cualquier otra condición.

Recibir un buen trato, consideración y tolerancia por parte de la familia, la sociedad y el Estado.

No ser obligados a realizar labores o trabajos que no sean acordes a sus posibilidades o condiciones físicas que menoscaben su dignidad.

Recibir alimentación, transporte y vivienda adecuada.

Disfrutar de un envejecimiento útil a la sociedad, entendiéndose éste como el aprovechamiento máximo de sus experiencias adquiridas, participando activamente en el desarrollo de sus capacidades y habilidades.

El monto del salario mínimo
$151.2 Hay pensiones menores del salario mínimo.

Para remediar esta situación, el 11 de abril del 2003, la Asamblea Legislativa aprobó un decreto especial de Equiparación de Pensiones para Afiliados Optados, comprendido en el artículo 184 de la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones. Con esta ley se pretendía aumentar un promedio del 35% el monto de las pensiones para las personas que optaron a trasladarse a las AFP.

Pensiones que no alcanzan

A pesar de los esfuerzos que se han realizado para mejorar el monto de las pensiones públicas, en la práctica no se han “revalorizado” (aumentado) desde enero de 1998, a pesar de que en el artículo 210 de la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones dice “todas las pensiones otorgadas por el Sistema de Pensiones Públicos se revalorizarán anualmente en el porcentaje que el Ministerio de Hacienda determine, a partir del ejercicio fiscal de mil novecientos noventa y ocho”.

“El aumento de las pensiones ha quedado a discrecionalidad del Ministerio de Hacienda, de acuerdo a los recursos que posea la institución en cada ejercicio fiscal”, asegura el señor José Simón Pérez, jefe del área de pensiones del ISSS, quien además asegura que has- ta el año pasado en esta institución existían 46,806 pensionados.

Si se toma en cuenta que el salario mínimo es de 151.20 dólares para los empleados se puede percibir que los pensionados reciben una cuota mínima de 100 dólares mensuales (equivale a 3.33 dolares al día), por lo que deben hacer verdaderos milagros para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, vestuario, medicinas y pago de los servicios básicos.

“Lo ideal es que exista una pensión universal a los 65 años para los adultos mayores que no tienen bienes propios o que estén abandonados. Este derecho es algo que debería estar plasmado en las leyes y en el Código de Familia”, afirma la doctora Beatrice de Carrillo, procuradora de Derechos Humanos de El Salvador.

Debido al precario estado de las pensiones para vejez es importante que nos preguntemos si al llegar a nuestra jubilación podríamos sobrevivir con una pensión mínima muy abajo del salario mínimo urbano.

La voz de los pensionados
Los adultos mayores consultados coinciden en que debe mejorarse el monto de las pensiones,
ya que éstas constituyen su único ingreso.
“Esperamos quelas personas encargadas de aprobar la revalorización de las pensiones actúen en nuestro favor”.
Graciela Bonilla vda. de Contreras,
Jubilada
“El dinero no nos alcanza para sobrevivir decentemente, por lo que deberían aumentarlas a un nivel aceptable. Tenemos que comer”.
Sergio Tulio Palomo,
Pensionado
“Todos se han olvidado de que nosotros hemos trabajado en beneficio del país. No es justo que ahora nos traten mal y nos marginen”.
Magdalena Reyes,
Jubilada



En el país existen algunos casos de pensionados que les depositan 70 dólares, como el caso de la señora Isabel López de 63 años, quien es jubilada por parte del ISSS desde hace siete años.

“Si no fuera por la ayuda que recibo por parte de mis familia hace mucho tiempo que hubiera tenido que pedir limosna para subsistir”, afirma la jubilada.

Cada mes debe cancelar el servicio de agua ($4), energía eléctrica ($25), teléfono ($20), alimentación ($100), asistencia m’edica especializada ($20 consulta mensual más el precio de los medicamentos). En total gasta un aproximado de 190 dólares cada mes.

¿Cómo se ponen a creer que con 70 dólares voy a sobrevivir todo un mes?”, dice la señora de López, quien también afirma que es irónico que a pesar de haber cotizado durante 30 añ

os aún continúen descontándole el pago del servicio de salud en el ISSS.

Requisitos a cumplir
Si usted se encuentra próximo a integrarse al Sistema de Pensiones Público ponga atención a los siguientes requisitos:
Haber cumplido 60 años de edad los hombres y 55 años las mujeres.
Registrar 25 años o más de cotización, ya sean continuos o discontinuos, desde su afiliación al ISSS o al INPEP.
A los asegurados que permanezcan afiliados en el Sistema de Pensiones Público (SPP) se les aplicará un régimen transitorio para el cumplimiento de los requisitos de tiempo de servicio mínimo.
Documentos que debe presentar:
Número único previsional (NUP), (original y fotocopia) y Partida de nacimiento del afiliado (original).
Fotocopia de tarjeta de afiliación (en hoja completa) y del Documento único de identidad Personal (DUI).
Constancia de retiro de último empleador,
Acuerdo de renuncia (empleados ISSS)

 



1995 - 2003. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.

elsalvador.com