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Edición del 21 al 28 de noviembre de 2004

La compañía Teatro Estudio de San Salvador vuelve a las tablas con una divertida y criticona producción “El médico a palos”, una obra del siglo XVII del controvertido Jean-Baptista Poquelin, conocido como Molière.

Orsy Campos
Fotos: Arely Umanzor

Las carcajadas, pero también la reflexión, volverán a inundar al Teatro Luis Poma cuando a partir del miércoles 24 sea estrenada la obra clásica de género cómico y satírico “El médico a palos”.

Esta nueva obra, que presentará la compañía Teatro Estudio de San Salvador, fue escrita por Jean-Baptista Poquelin, llamado Molière, en 1666, y está basada en una antigua trova, en la que se cuenta la historia de un hombre, cuya mujer, en vengaza de tanto maltrato, dice que su marido es médico, pero que sólo admite su profesión al ser apaleado.

El enredo de la obra nace cuando el protagonista es solicitado para atender el extraño caso de una muchacha, hija de un hombre poderoso, que ha perdido el habla.

Tras una trama lleno de embrollos y grandes palizas, el hombre acepta que es “médico” y descubre que la paciente no tiene otra cosa que mal de amores: su padre se opone a que se case con su amado.

Entre la variada producción de Moliére esta comedia corta es una de las cinco que escribió el dramaturgo francés para burlarse de los galenos de aquella época.

Las otras composiciones irónicas fueron “El amor médico”, “El señor de Pourceaugnac”, “El enfermo imaginario” y en menor grado “Don Juan”.

Con esta pieza , el Teatro Luis Poma cierra su tercera temporada, en la que fueron puestas en escena las obras “Un marido ideal”, del irlandés Oscar Wilde; las “Divorciadas, evangélicas y vegetarianas”, del venezolano Gustavo Ott, y “La otra estación”, basada en los escritos del ruso Antón Chéjov.

Objetivo: todo el país


“El médico a palos” estará en cartelera desde el miércoles 24 de noviembre hasta el sábado 4 de diciembre, por lo que la compañía Teatro Estudio realizará un total de ocho funciones, sólo los días miércoles, jueves, viernes y sábados.

Luego, la misma obra será presentada el viernes 10 de diciembre en el Auditorio del Museo Nacional de Antropología “Dr. David J. Guzmán”, en el marco de la III Muestra Nacional de Teatro, que se realizará del 6 al 15 de diciembre, organizada por el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura).

Para el próximo año tienen pensado, al igual que la obra “Mirandolina”, salir fuera de San Salvador; incluso ya hay colegios que están interesados en que se presente “El médico a palos”, menciona el director de la compañía Teatro Estudio de San Salvador, Fernando Umaña.

En el caso de “Mirandolina”, cuyo nombre original es “La posadera”, del italiano Carlos Goldoni, y que fuera presentada por el Teatro Estudio desde noviembre de 2003, ya tiene más de 60 funciones, cubriendo alrededor de 18 municipios con Casas de la Cultura, asegura Umaña.

“La idea es hacer las 100 funciones, presentando ‘Mirandolina’ y ‘El médico a palos’.

Lo ideal es que la compañía tenga su propio repertorio, y que una obra se deje de hacer cuando cumpla las cien funciones, como una tradición en el teatro.

Las cien funciones determinan que se conozca la obra, que los actores desarrollen todo su potencial y abarcar la mayor cantidad de público”, afirma Umaña.

Mientras se cumple esa meta, el próximo miércoles puede ver una de las obras clásicas del teatro francés, y así comprender por qué Molière era el dramaturgo más amado y, a la vez, más odiado de la Francia del siglo XVII.

La obra “El médico a palos” es una comedia corta, que será representada en una hora, tiempo en el que once personajes desfilan en las tablas.
Para el montaje de esta obra, la compañía Teatro Estudio de San Salvador dedicó alrededor de tres meses.

Molière

Detestado por los fanáticos religiosos franceses, Jean-Baptiste Poquelin (Molière) reflejó en sus personajes, a través de los que satiriza la sociedad de su tiempo, principalmente a la burguesía ascendente, clase que en la época obtiene cada vez más poder y comienza a relacionarse con la aristocracia francesa.

Para ver la comedia

Días: del miércoles 24 al sábado 4 de diciembre.
Lugar: Teatro Luis Poma, Metrocentro, San Salvador.
Horario: 8:00 p.m.
Precio: entrada general $5, estudiantes con carné $3

Destacando sus defectos y mezquindades, Molière crea personajes arquetípicos que revolucionarán las formas de la antigua comedia.

En sus obras satíricas y cómicas refleja la realidad social de la Francia del siglo XVII: la obscenidad, la falta de ética y la doble moral, condiciones humanas que no son ajenas a El Salvador y que la obra “El médico a palos” podrá reflejar en forma cómica.

Molière nació en París en 1622 y murió ahí mismo en 1673. Además de dramaturgo fue actor, director y luego dueño de su propia compañía.

Gracias a la aprobación y al apoyo del rey Luis XIV pudo entonces establecerse en París, en donde alcanzaría gran éxito. Sin embargo, con su trabajo irónico se ganó muchas enemistades, principalmente de gente muy puritana y religiosa.

El malestar hacia él era tal que cuando murió ningún sacerdote le quiso dar la extremaunción. La influencia del rey sólo pudo autorizar un entierro de noche y sin ninguna pompa ni cortejo.

Habla el director del teatro estudio

Fernando Umaña es el director del Teatro Estudio de San Salvador, una compañía que desde hace más de dos años ha estado investigando y estudiando a fondo la comedia del arte, lo que les ha permitido montar dos obras: “Mirandolina” (La posadera), del italiano Carlos Goldoni, y ahora “El médico a palos” de Moliére.

¿Cuál es la razón por la que escogieron montar “El médico a palos”?
La idea es conocer la comedia, y fuimos a la fuente de este género, a la que llamaron la “Comedia del arte”, que desarrollaron los cómicos italianos y que influyó en toda Europa, casi por 200 años.

Y uno de los grandes comediógrafos franceses, conocido al nivel de la comedia francesa, era Jean-Baptiste Poquelin (Molière), y era lógico que tomáramos una obra de este gran comediógrafo. Resulta que a pesar de que es una obra escrita hace más de 300 años trata un tema muy de hoy en día, como el aspecto de la ética.

Entonces, ahí vemos cómo la crítica fuerte de Molière a ese sector profesional fue un escándalo, como lo fue al hacer Tartufo, al criticar a los falsos religiosos.

Cada una de sus obras es una comedia con crítica social, sarcásticas, para que se reflexione sobre un hecho determinado.

Momento en que los actores se preparan con el maquillaje y las prótesis, en vez de máscaras, para caracterizar mejor a los personajes.

En el estudio que estábamos haciendo de Mòliere nos dimos cuenta de que cuando poníamos ejemplos, para que el actor encontrara alguna correspondencia con lo que sucedía en aquella época, empezamos a poner ejemplos y a sacar noticias de los periódicos, de abogados con títulos falsos, personas haciéndose pasar por profesionales equis, falsos médicos o galenos de mala praxis.

Entonces vimos que hay mucha relación, porque hay muchas anécdotas en “El médico a palos”, de otros médicos que recetan lo contrario o quitan la pierna equivocada, y esas noticias nosotros las hemos tenido, y le dimos una gran correspondencia, nos gustó mucho más y la hicimos con mucha más pasión, porque hay un conecte con nuestra realidad.

¿Respetarán el libreto original o adaptarán la obra a la realidad salvadoreña?
Manejamos el texto de Molière con una traducción de Ricardo Lindo, quien la tradujo al “salvadoreño”. Esto no quiere decir que es una cosa local, sino un español salvadoreño que lo puede entender cualquiera.

¿Qué ha sido lo más difícil en el montaje de la obra?
Lo que pasa es que como estamos en un proceso, y ya llevamos un año de estar trabajando con arquetipos de la comedia del arte. Lo más difícil es como siempre lo que nos pasó en Mirandolina, es cómo este aporte de la comedia del arte entre orgánicamente, de una manera viva, espontánea al trabajo del actor.

¿Cuánto ha sido la inversión de esta obra?
Unos $3,000. Lo caro es hacer telones, porque todo va en espacios vacíos.

¿Qué viene después de “El médico a palos”?
Con esta obra terminamos lo que nosotros llamamos nuestro periodo de investigación de la comedia, y vendría otro género: la tragedia.

¿Ya tienen definidas qué obras presentarán?
Hay que estudiar desde Sófocles, Eurípides, la Grecia antigua, llegar a Shakespeare; no sabemos qué obras, depende de las lecturas que les gusta a los actores, con cuál se sienten más identificados. Pueden haber cosas intermedias porque la vida es dura.

Quiénes son los actores
La obra tiene once personajes y será representada por cinco actores.
Omar Renderos es el Sr. Roberto, Geronte y
Ti-bault.
Alejandra Nolasco, como Martina y Jacqueline.
Enrique Valencia representa a Lucas y a Leandro.
José O. Rodríguez es Valerio, Lucinda y Perrin.
César Pineda en el papel de
Sganarelle.




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