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Edición
del 19 al 26 de diciembre de 2004

América
Latina se sube al tren de la venta de créditos de emisiones
de metano. Activistas critican el modelo.
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| El
metano emana de basurales, desechos del ganado y de algunos
vegetales. Crédito: Mauricio
Ramos |
Capturar
metano, uno de los gases que producen el calentamiento de la
Tierra, apunta a ser uno de los más atractivos negocios
ambientales para países desarrollados y sus contrapartes
en América Latina. Pero la tendencia produce urticaria
entre activistas sociales y ecológicos.
Brasil ya inscribió oficialmente en instancias internacionales
el primer proyecto para capturar ese gas, responsable de 20
por ciento de las emisiones que causan efecto invernadero y
el desquiciamiento del clima, y usarlo en la producción
de electricidad.
Por la implementación de proyectos de ese tipo pagarán
países industrializados que han ratificado el Protocolo
de Kyoto (1997), para cubrir así parte de la reducción
de emisiones de gases invernadero que les impone ese tratado.
Detrás de Brasil, otros países de la región
apuestan también a la idea de conseguir financiamiento
para atrapar el metano, un gas que emana de basurales, desechos
del ganado y algunos vegetales y cuyas emisiones en América
Latina y el Caribe son 9,3 por ciento del total mundial, según
el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Y en otro impulso global al uso de este gas, Estados Unidos
firmó en noviembre un acuerdo que dio vida al Consorcio
para el Mercado de Metano, junto con Argentina, Australia, Brasil,
China, Colombia, Gran Bretaña, India, Italia, México,
Nigeria, Rusia y Ucrania.
Según sus socios, esa iniciativa puede disminuir emisiones
netas de gases invernadero (medidas en unidades de dióxido
de carbono) en una cantidad equivalente al retiro en un año
de 33 millones de vehículos de las autopistas del mundo.
Vemos mucho futuro en el mercado de metano, que
beneficia a los países en desarrollo y a los industrializados,
dijo a Tierramérica Jorge Barrigh, coordinador del Programa
Latinoamericano de Carbono de la Corporación Andina de
Fomento (CAF).
Ese organismo regional y otros globales como el Banco Mundial
trabajan para que el mundo en desarrollo aproveche la oferta
de créditos y la ayuda tecnológica que a su entender
abre el llamado Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) previsto
en el Protocolo de Kyoto, que entrará en vigencia el
16 de febrero de 2005.
El MDL fue diseñado para ayudar a los países industrializados
a cumplir en 2012 con la meta de llevar sus emisiones de gases
invernadero a niveles 5,2 por ciento menores que los registrados
en 1990.
Compañías del Norte pueden acceder a créditos
de carbono, que las acercan a esa meta, cuando invierten
en proyectos de reducción de emisiones en países
en desarrollo.
Brasil registró como MDL su plan NovaGerar, que aprovechará
el gas metano extraído de la basura de Nueva Iguazú,
municipio de un millón de habitantes en la periferia
de Río de Janeiro, para alimentar una central termoeléctrica
con capacidad de generación de 12 megavatios.
Participa en ese proyecto el Fondo Holandés de Desarrollo
Limpio, vinculado con el Banco Mundial.
Los créditos vía MDL incentivan a los gobiernos
municipales a disponer mejor de la basura, ya que la posibilidad
de un ingreso y de reducir costos estimulan la implantación
de rellenos más adecuados, dijo a Tierramérica
Antonio Carlos Delbin, director técnico de Biogás
Energía Ambiental, empresa que ejecuta el proyecto.
Colombia tiene su propio plan de captura de metano, ubicado
en el occidental valle del Cauca, donde la empresa azucarera
Ingenio del Cauca (Incauca) utilizará residuos de caña
para desplazar al carbón como combustible.
Pero no todos están de acuerdo con las bondades del MDL.
Con este mecanismo los países industrializados
desvían sus compromisos de reducir sus emisiones de carbono
y evitan invertir en desarrollo de tecnología realmente
limpia, alegó la investigadora Nadia Martínez,
del Instituto de Estudios Políticos, con sede en Washington.
Washington retiró en 2001 su firma del Protocolo de Kyoto,
con el argumento de que era contrario al interés económico
de Estados Unidos, pero ya anunció que destinará
53 millones de dólares en los próximos cinco años
al desarrollo del Consorcio de Mercado de Metano.
Eso habla de qué y quiénes están realmente
detrás del MDL, comentó Martínez.
Según María Teresa Szauer, directora de medio
ambiente de la CAF, el creciente interés en la
captura de metano, tiene relación con que las metodologías
de medición y contabilidad de ese gas están ya
definidas y desarrolladas, lo que facilita mucho su inclusión
en el mercado.
Sobre las críticas de los ambientalistas, Szauer sostuvo
que se trata de posturas un tanto intransigentes,
que no toman en cuenta el valor agregado que tienen esos
proyectos para nuestros países.
Corresponsal de IPS. Con aportes de Yadira Ferrer (Colombia)
y Mario Osava (Brasil).
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