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Edición
del 19 al 26 de diciembre de 2004

Estampados
en las páginas de un calendario que viaja por el mundo,
los trazos de Irma Elizabeth Vargas demostrarán el
funcionamiento de la alimentación escolar implementada
por un organismo internacional en El Salvador.
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En el
calendario 2005 que recién imprimió el Programa
Mundial de Alimentos (PMA) se halla su dibujo junto al de
otros once niños. Ellos viven en países tan
distantes como Irán, China, Cuba, Kenya, Sudán,
así como El Salvador.
Cada pintura refleja la forma en que los infantes perciben
la ayuda alimentaria de este organismo internacional. Los
trazos de Irma Elizabeth Vargas, de 12 años, muestran
a dos madres que parten vegetales sobre una mesa y a otra
que revisa una olla frente a una cocina.
En otro punto se observa a dos niños que degustan su
comida sentados a la mesa, a otro que camina con un plato
y una taza en la mano y a una niña que lleva un plato
sobre la cabeza. Un tejado, un basurero, unas plantas y un
letrero donde dice cocina retocan la escena.
Ella ha sabido transmitir el beneficio de la ayuda alimentaria,
comentó el representante del PMA, Jaime Villaure, un
día antes de la entrega de premios que se realizó
en la capital.
A esa reunión acudieron los diez niños del centro
escolar 22 de Junio, de La Palma, Chalatenango.
Sus dibujos fueron seleccionados como los mejores entre varias
escuelas de Cabañas, Morazán, Chalatenango y
Ahuachapán.
De los diez finalistas, cinco dibujos fueron escogidos para
participar en el concurso a nivel mundial, desarrollado en
Roma, Italia. Allí se evaluaron trabajos de niños
provenientes de 64 países, en promedio unas 165 artes.
Hace una semana, Irma Elizabeth recibió una llamada
del Ministerio de Educación. No podía
creer que mi dibujo había sido escogido como uno de
los mejores, y... haber llegado hasta Roma, dice como
si aún siguiera sin creer lo sucedido.
De manos del viceministro de Educación, Jorge Muñoz,
recibió una bicicleta, 50 dólares, una dotación
de pinturas para que siga cultivando su afición por
el dibujo. También recibió el aplauso de los
presentes y las luces de las cámaras que captaban su
felicidad.
Bondades del programa
Lo más seguro es que estos calendarios estén
en oficinas, en muchas escuelas y sean apreciados en hogares
de todas las latitudes,, expresó Jaime Villaure
durante la sesión de entrega de premios.
Al pasar las hojas del calendario y llegar al mes de septiembre,
la gente podrá apreciar el funcionamiento del Programa
de Alimentos en El Salvador desde la perspectiva de Irma Elizabeth.
Milagro Aracely Sola y Karen Margarita Casco, otras de las
niñas que participaron con sus trabajos a nivel internacional,
dijeron sentirse emocionadas, no sólo por las bicicletas
que recibieron, sino porque este triunfo les ayuda a creer
en sus sueños.
Karen quiere ser licenciada en administración de empresas;
Milagro, estudiar medicina para ayudar a la gente necesitada.
El director de la escuela ganadora, Jorge Ramos Celarié,
cree que este éxito demuestra a los estudiantes que
sí es posible ganar. Esto les permite saber que
con esfuerzo y voluntad todo es posible, agrega, emocionado
por el éxito de sus discípulos.
Los diez participantes elegidos este año son originarios
de algunas comunidades rurales y de zonas marginales ubicadas
en los alrededores de la escuela. Un centro de estudios donde,
hasta hace algunos años, se reflejaba el bajo peso
y la deserción escolar por la falta de alimentos.
El Programa ha ayudado para que los niños no
abandonen la escuela, dice Ramos, quien luchó
durante cuatro años para que el PMA, caracterizado
por tener presencia sólo en zonas rurales, hiciera
una excepción y considerara las necesidades alimentarias
de sus estudiantes.
Por eso ellos han sabido responder a la convocatoria anual
para el concurso de Pintura de alimentación escolar
que hace el Programa Mundial de Alimentos desde hace cinco
años. El año pasado, la niña Reina Guadalupe
García, alumna del sexto grado del mismo centro escolar,
fue elegida entre los doce a nivel mundial.
En los últimos cuatro años, El Salvador ha sido
parte de los doce ganadores a escala internacional. A nivel
Latinoaméricano sólo ha compartido créditos
con Cuba y este año lo hiso con Perú.
Jaime Villaure cuenta que entre los parámetros para
escoger estos dibujos en la sede central, en Roma, se evalúa
el mensaje que transmiten y que mejor demuestren lo que es
el Programa. En segundo lugar se analiza la calidad técnica
del dibujo: los colores, la perspectiva y la composición.
Al haber salido favorecida, luego de cumplir estos criterios,
el dibujo de Irma Elizabeth no sólo aparecerá
en el calendario del próximo año, también
servirá para las portadas de las tarjetas con las que
el PMA deseará feliz Navidad a muchas empresas y conocidos
alrededor del mundo.
¿Hay
hambre en El Salvador?
Jaime
Villaure, representante del Programa Mundial de Alimentos
en
El Salvador, cree que no hay hambre en el país, salvo
en circunstancias especiales, como la crisis del cultivo de
café en Ahuachapán, donde hubo muertes infantiles
por esa causa.
Lo que hay en el país es desnutrición crónica,
y eso es diferente. Hay subnutrición si se quiere
llamar de esa manera, dice Villaure. Lo que sucede es
que no se come lo suficiente.
En primer lugar no se alcanzan las 2,100 calorías necesarias
para desarrollarse con normalidad; la mayoría consume
entre 1,800 y 1,850. Aunque eso no es hambre, no es
una situación sanitariamente conveniente, agrega.
Aparte de eso, lo que se come no es diversificado. Hay carencia
de vitaminas, calcio y minerales.
Es una diete inadecuada donde predominan maíz, frijol
y azúcar. Los grandes ausentes son los vegetales y
las frutas.
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Gustos
y aspiraciones
Para acompañar sus dibujos, los diez menores
escribieron una pequeña autobiografía
donde hablaron de sus pasatiempos y de sus perspectivas
académicas. Les presentamos tres de ellas.
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| Irma
Elizabeth Vargas, 12 años |
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Mi
padre se llama Armando Vargas; mi madre, Dina Villeda.
Tengo dos hermanos y sus nombres son Luis y Jorge.
Vivo con mis padres y trato de ayudarles en los oficios
de la casa. Me gusta jugar mica y softbol.
También me agrada pintar, leer, escribir y tomar
fotografías.
Cuando sea grande quiero ser doctora en la especialidad
de operaciones (cirujana). Tengo ese anhelo porque quiero
ayudar a que la gente se alivie y puedan tener sanidad. |
| Karen
Margarita Casco, 11 años |
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Mi
papá se llama Ángel René Casco y
mi mamá María Consuelo Hernández.
Tengo dos hermanos, Ángel Antonio y Karla Lisseth.
Vivimos todos juntos.
Me gusta dibujar, jugar softbol, leer, pintar
y hacer mis deberes. Me gusta que me traten bien y participar
en concursos donde los niños y las niñas
aprendan muchas cosas. Cuando sea grande quiero ser licenciada
en administración de empresas. |
| Milagro
Aracely Sola, 12 años |
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Vivo
sólo con mi mamá, María Lidia Gutiérrez,
debido a que mi papá, Francisco Evelio Sola, está
en Estados Unidos. Me gusta concursar, jugar, softbol
y baloncesto, dibujar y practicar la tolerancia.
Ayudo en las tareas familiares y en la escuela me esfuerzo
por aprender mucho. Me gusta respetar a los demás,
pues me molesta que me maltraten físicamente. Tengo
muchos amigos. Cuando sea grande quiero ser doctora o
secretaria. |
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