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Edición
19 al 26 de diciembre de 2004
Artículo
sobre Alegría
Vivo en Houston, Texas, pero todavía siento el olor
de mi tierra salvadoreña en el alma y en el corazón,
pues no hay día que no piense en mi paisito, el cual
uno tiene que dejarlo abandonado por pura necesidad.
Abandonado sí, pero no en el olvido. De hecho estoy
escribiendo un libro en el cual. El Salvador es el lugar donde
se desarrolla toda la trama, pues es ahí donde he vivido
siempre, hasta que me vine.
Les cuento esto porque, escribiendo mi historia, recuerdo
a cada instante mi tierra, lo que impide así que la
olvide, aunque sea por un instante.
Tengo planeado terminar mi libro Un salvadoreño
en la vida el año venidero y será un orgullo
para mí mostrar a través de él lo mucho
que puede hacer un salvadoreño en la vida, si se lo
propone.
Me gustaría, amigos compatriotas, que por favor cuando
puedan publiquen un reportaje de la ciudad de Alegría
(Usulután). Es una ciudad muy bella con su laguna,
su río (el Enguar), la geotérmica,
sus cantones, sus vistas panorámicas y todo lo bello
que el pueblito tenga. Así muestro lo hermoso que es
mi país. Se los pido a ustedes en nombre de los nacionales
que habemos en Houston, y que todos los días entramos
a internet para buscar EL DIARIO DE HOY.
Gracias por su tiempo, que Dios les bendiga y hasta pronto,
Salomón Pleitez
vch7935@hotmail.com
Nueva lectora de Hablemos
Es mi primera visita a Hablemos, y los artículos me
interesaron mucho. Seguiré leyéndolos. Buena
suerte.
Amanda Blanco
Flagstaff, Arizona
Recuerdos de infancia
Señorita Morena Rivera, le escribo para felicitarla
sobre el artículo que escribió sobre TACA, el
tres de noviembre de 2004. Muy bien escrito y con mucha historia.
A mí me trajo muchos recuerdos, pues yo conocí
al señor Yerex allá por el año 39 ó
40. Las fechas no estoy muy seguro, pues yo tendría
en ese entonces de siete a ocho años de edad.
En una ocasión, mi padre adoptivo y mi madre fueron
invitados por el señor Yerex a cenar en su casa y me
llevaron a mí de cola.
Yo nací en San Juan Nonualco (La Paz) en 1933. Mi madre,
originaria de Ozatlán (Usulután), emigró
a Honduras por el año 35 ó 36. Estando en Honduras
conoció a Einar William Hornquist, ingeniero constructor
originario de Herniford, Suecia.
Él trabajaba para Yerex, así como él
lo llamaba, construyendo hangares para sus aviones y viviendas
en varias partes de Honduras.
Mi madre se casó con él y tuvo dos hijas en
Honduras, una nacida en Tegucigalpa y la otra en Santa Rosa
de Copán. Durante ese tiempo, desde luego, viajábamos
gratis por TACA.
Otra vez la felicito por el artículo y le doy gracias
por haberme traído recuerdos de memorias casi olvidadas.
Carlos M. Amaya
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Juguetes
de guerra
Niños congoleses muestran sus juguetes en barro:
soldados, helicópteros y un avión en un
campo de refugiados en Bunia, en la República
Democrática del Congo, donde la guerra étnica
ha segado miles de vidas durante los pasados cinco años.
Foto
AP/Geert Vanden Wijngaert
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