|
Edición:
18 de abril de 2004

Panchimalco
celebrará la XXIV Feria de las Flores y las Palmas,
pero mientras llega
esa fecha, don Daniel Martínez Vega habla de su labor
como sirviente de la Virgen,
cargo que realiza desde 2002.
 |
| Para
mostrar la imagen de la Virgen del Rosario, don Daniel
Martínez Vega lavó su manos como símbolo
de reverencia. |
Daniel
Martínez Vega es el mayordomo de la Cofradía
de Las Palmas, la asociación laica con fines religiosos
que en Panchimalco organiza la procesión que ahora
es símbolo de ese pueblo.
El culto de las palmas es aquella fiesta donde los lugareños
pasean a la Virgen María y muestran las vistosas palmas
adornadas con las coloridas flores naturales de ensarta o
camarón y veranera, las que son preparadas el mismo
día de la caminata para evitar que se marchiten y pierdan
sus encantos.
Ese mismo día son ejecutadas las danzas de Los
Historiantes y Los Chapetones, que al ritmo
del pito y del tambor rememoran los antiguos bailes.
Don Daniel, quien ya acumuló 62 años de vida,
se viste con sus mejores ropas para estar acorde con la solemne
celebración, que este año será celebrada
el nueve de mayo.
Y para ese día, desde la madrugada, antes de las cuatro
de la mañana, don Daniel se levantará y buscará
a los de la banda pueblerina, para que con los cohetes y música
despierten a los fervientes católicos y también
a los que no lo son.
En su humilde casa se harán los preparativos para tener
lista la comida y la bebida, porque desde que el sol baña
a este pueblo comienzan a llegar los visitantes para ayudar
a preparar las atractivas palmas, y a todos los que colaboran
hay que darles de comer.
Junto a su esposa Juliana Pérez de Martínez,
quien ya tiene 89 años, darán a los visitantes,
tanto nacionales como extranjeros, su porción de tamal,
pan con chocolate o si lo prefieren refresco de horchata.
Desde un día antes, la Virgen de la Candelaria, la
que habita en la iglesia del pueblo, se hospedará en
la casa del anciano, para vigilar que hagan muy bien los adornos
de las palmas. Ya a las tres de la tarde, cuando todo debe
estar listo, saldrá la procesión y la imagen
de María regresará a la iglesia colonial, dando
fin a una fiesta solemne y colorida.
Un año de preparativos
Don Daniel Martínez Vega tiene una marcada apariencia
indígena; es de caminar lento, habla pausada y de una
fuerte religiosidad que aflora en su conversación.
 |
| Por
las mañanas y en las noches, don Daniel le reza
a la imagen de la Virgen del Rosario. |
Desde
hace dos años, él es el mayordomo que cuida
a la Virgen del Rosario, una imagen de casi 50 centímetros
que permanece en un camerino, formando un pequeño altar
que es reverenciado cada sábado.
Esta imagen la mantiene solamente la persona que se convierte
en mayordomo de la cofradía, y cuando don Daniel diga
que ya no quiere continuar con el cargo será entregada
a otra persona, que podría ser elegida hasta un mes
después que se realice la procesión de Las Palmas
por los cuatro priostes (encargados de dirigir la cofradía).
La persona que es elegida como mayordomo recibe también
una cantidad de dinero como limosna, la que es entregada por
el mayordomo saliente. En el caso de don Daniel recibió
$170, cantidad que fue repartida entre otros feligreses, para
que al año justo varios días antes de
celebrarse la fiesta de las palmas sea regresado a don
Daniel, eso sí que tenían que regresarle el
doble de lo entregado.
Ese dinero servirá para preparar los alimentos que
se repartirán a los visitantes, para comprar cohetes
y contratar la banda que alegrarán la fiesta religiosa,
así como otros gastos de la ceremonia.
Satisfecho de haber cumplido sus compromisos como mayordomo,
don Daniel asegura que este año posiblemente cederá
su cargo a otro fiel devoto. Así el próximo
año él solo se limitaría a ayudar a ensartar
las flores para continuar con una tradición que ya
es un símbolo de Panchimalco.Conozcamos las cofradías
Cofradía viene del latín cum fratre (con el
hermano) y su origen puede establecerse en Europa desde la
época medieval. Según el Derecho Eclesiástico,
la cofradía es una reunión de fieles que, con
aprobación del ordinario, se erigen en las iglesias
para auxiliar al clero en su sostenimiento y contribuir a
la suntuosidad del culto.
 |
|
Daniel
Martínez Vega junto con su esposa Juliana Pérez
de Martínez serán los anfitriones de la
fiesta de las palmas.
|
Los españoles
trajeron a América ese tipo de asociaciones laicas
que fueron bien aceptadas por los indígenas, las cuales
aún existen en algunos pueblos del país, como
Cuisnahuat, Jayaque, Izalco y el mismo Panchimalco, para colaborar
en las actividades propiamente religiosas. En Panchimalco
existen casi 20 cofradías
En el caso de Las Palmas esta asociación está
organizada con un mayordomo y una capitana, quienes guardan
las imágenes en pequeño de María y se
encargan de proporcionar la música de la banda, los
cohetes y los bocadillos típicos de las festividades,
como tamales, marquesote, quezadillas, chocolate y horchata.
Estos dos personajes son auxiliados por otros tres: El teta,
quien tiene toda la responsabilidad del desarrollo de los
festejos; el munidor, varias personas que tienen la tarea
de administrar el buen funcionamiento de la cofradía,
gestionan y realizan actividades para obtener fondos económicos,
y el prioste, persona encargada de decorar altares y las cofradías.
Fuentes: Reseña de Panchimalco, de la Casa
de la Cultura de Panchimalco; Etnohistoria de El Salvador
Tomo I, de Santiago Montes, y página de internet: www.hermandadesdesevilla.org
|

La
alcaldía de Panchimalco respalda
al mayordomo con un acta.

La
obra Pito y tambor, de Salvador Llort, ilustra
la procesión de las palmas.
|
La
Feria de las Flores y de las Palmas
Antes de la década de los sesenta, lo que era conocido
como tardes de María no tenía
encargados de cofradías registrados ante la alcaldía,
y se elegían por medio de las rezadoras o en forma
voluntaria.
En los años setenta, el Instituto Salvadoreño
de Turismo (ISTU), en coordinación con la municipalidad,
realiza los concursos de palmas por barrios, y el ISTU
entrega premios en efectivo a los que hacían las
palmas más vistosas y los que presentaban mayor
cantidad. Los ganadores recibían ¢500 y ¢400.
Luego este concurso fue cambiado para crear las cofradías
de las palmas, las cuales estarían registradas
en la alcaldía y se encargarían de organizar
y realizar la procesión de las Palmas.
Para que iniciara un mayordomo (cofrade de mayor dominio
de la fiesta) y la capitana mayor (encargada de cargos
menores), el ISTU donó 500 y 400 colones respectivamente,
realizándose así la celebración para
un solo día.
En los años ochenta, la Casa de la Cultura de Panchimalco
incentivó más la tradición, al ver
la afluencia de turistas durante esta celebración,
por lo que inició la Feria Cultural de las Flores
y las Palmas. |
|