Edición: 18 de enero de 2004

Varias décadas de esfuerzos de un grupo de amantes de aves y ambientalistas
han conducido al establecimiento del Parque Natural Kuandu, el último pantano
que sobrevive en la cuenca de Taipei.

Jim Hwang
Fotos de Huang Chung-Hsin

A sólo una caminata de quince minutos desde la Estación Kuandu del Sistema de Tránsito Rápido de Taipei se encuentra el Parque Natural Kuandu.

La actividad principal es la observación de aves. Los estudiantes de primaria pasan horas tratando de ver por un instante la cerceta de alas verdes, mientras que los ornitólogos pasan días completos registrando cada movimiento de los correlimos o los gorriones de monte que visitan con regularidad el parque durante los meses invernales.

El fácil acceso a Kuandu lo convirtió en una de las primeras áreas cultivadas en la cuenca de Taipei.

Los agricultores y los pescadores chinos Han se establecieron en la región hace 300 años. En 1966, el Gobierno de la Ciudad de Taipei construyó un dique a lo largo de la ribera del río para proteger de las inundaciones a los residentes y arrozales.

La zona exterior al terraplén se convirtió en una vía acuática, y en 1996 fue designada conforme a la Ley para la Preservación de la Herencia Cultural, una reserva natural de manglar.

Una gran extensión de los arrozales dentro del dique dejó de servir para el cultivo debido al terreno salado, y pronto se fue convirtiendo en pantano.

Situada en la confluencia de los ríos Tamsui y Keelung, esta área pantanosa ha desarrollado un ecosistema complejo. Allí habitan 175 especies de plantas, catorce tipos de cangrejo, 450 insectos diferentes, y diversos reptiles, mamíferos, anfibios y peces, brindando una rica fuente de alimento para las aves migratorias y residentes de la zona.

Más de 300 especies

Desde que la ornitología fue dada a conocer en Taiwan a principios de los años setenta, Kuandu ha sido el lugar ideal para esta actividad. Hasta ahora, más de 300 especies de aves han sido registradas en el área de Kuandu.
En 1973, varios ornitólogos se reunieron para establecer el primer grupo ambiental de Taiwan, centrándose en la protección de las aves salvajes y su hábitat.

Golondrinas de mar aliblancas vuelan con frecuencia en las áreas costeras de Taiwan.

Los miembros del Observador de Aves Salvajes de Taipei, conocido también como la Sociedad de Aves Salvajes de Taipei (WBST, siglas en inglés), hicieron una propuesta al gobierno de la ciudad para que la zona pantanosa de Kuandu fuera designada una reserva de aves acuáticas.

El Gobierno aceptó la idea en 1985 y llevó a cabo la designación, pero en ese entonces el terreno era de propiedad privada, por lo que la decisión no tenía base legal.

Las autoridades de la ciudad se ofrecieron a comprar el terreno, pero los propietarios se negaron porque querían que su propiedad fuera desarrollada con un fin más provechoso, ya fuera comercial, residencial o industrial.

La batalla entre los conservacionistas y los propietarios tardó años. Para promover su causa, la WBST celebró festivales de aves acuáticas, organizó campañas para recolectar firmas, recurrió a funcionarios del Gobierno y trató de convencer a los concejales de la ciudad.

Durante las elecciones para alcalde de Taipei de 1994, la Sociedad invitó a los tres candidatos a su festival de aves acuáticas y logró que prometieran apoyar su causa de salvar el último pedazo de pantano de la capital. Tras su triunfo, Chen Shui-bian cumplió su promesa. En 1996, el concejo de la ciudad aprobó el presupuesto de US$437 millones para comprar el terreno.

La adquisición del terreno se completó al año siguiente, y el Departamento de Desarrollo Económico de la ciudad comenzó la planificación y la construcción de las instalaciones del parque, que se concluyeron a mediados de 2001.

Cabinas de observación

Las principales instalaciones están limitadas a una área de 5,5 hectáreas e incluyen un centro natural de tres niveles. Ventanas francesas en la pared sur del primer y segundo piso del centro ofrecen a los visitantes una vista panorámica del pantano.

Alrededor del 40% de las aves de la reserva natural residen allí de manera permanente.

Una presentación de multimedios en el primer piso informa a los visitantes sobre el complejo sistema ecológico del parque. Otro observatorio y una zona para observar aves, dotados de telescopios, están ubicados en el segundo piso.

Los visitantes también pueden salir del centro natural para contemplar las aves desde una de las cabinas de observación de aves, o apreciar los diferentes ecosistemas en la laguna biológica de agua dulce, el área biológica de ribera, el área de bosque costero, el área de bosque de elevación mediana del norte de Taiwan y el área ecológica de arroyo.

“El establecimiento del parque servirá para educar al público sobre el valor de esta extensión de terreno aparentemente inútil y le pondrá en contacto con el ambiente a través de la observación de aves”, dice Víctor Yu, jefe ejecutivo de la WBST.

El parque natural fue establecido para proteger el hábitat y el ecosistema, por ello se refuerzan varias reglas para disminuir la influencia humana. Atrapar aves, pescar, arrojar desperdicios, hacer mucho ruido, practicar deportes y correr están prohibidos.

Varias décadas después de la primera propuesta, el Parque Natural Kuandu abrió por un período de prueba bajo la administración del Gobierno de la Ciudad de Taipei, pero debido a consideraciones de recursos humanos, se decidió pronto transferir la administración a manos privadas.

La WBST, por estar involucrada desde el principio en el proyecto, fue la primera en la lista de posibles candidatos. El grupo de 2000 miembros, la organización ornitóloga más grande de la isla, estuvo de acuerdo de inmediato en firmar el contrato de siete años para administrar la instalación. “Aunque no teníamos experiencia en administración de parques y estábamos al tanto de los riesgos operacionales, y las dificultades de la administración de hábitat, no podíamos echarnos a un lado después de haber hecho tantos esfuerzos en el proyecto”, dice Víctor Yu.

Muchos ornitólogos llegan al Parque Natural Kuandu atraídos por la variedad de aves que se encuentran allí, como su fácil acceso desde Taipei.

El parque volvió a abrir bajo la administración de la WBST como el primer parque natural de Taiwan bajo el modelo de construir-operar-transferir. “La administración privada es más eficiente y flexible”, dice Lingi Wu. “Pero ser financieramente independiente es muy estresante. Sin ningún fondo gubernamental, tenemos que depender completamente de nosotros mismos”.

La sociedad de aves, una organización sin fines de lucro que opera a base de donaciones de los miembros y de corporaciones, se ha comprometido a administrar el parque hasta que sus fondos se lo permitan.

Otro reto que enfrenta el parque es la administración de hábitat. Tsai Jiin-wen, quien está a cargo de esta responsabilidad, indica que su trabajo se trata no sólo de permitir que la naturaleza siga su curso. “Por razones que son naturales o humanas, los pantanos pueden gradualmente secarse y dejar de ser un santuario para las aves”, explica.

Para la ciudad de Taipei, este pantano de 57 hectáreas no es sólo único, sino también el único superviviente después de numerosas batallas entre el desarrollo urbano y la protección ambiental.

No es sólo un refugio para las aves migratorias, sino también una ventana a través de la cual la gente puede conocer y aprender sobre la naturaleza. Esos quince minutos llevan a la gente del más avanzado sistema de transporte de Taipei a su más diversificado ambiente ecológico.

Revista “Taipei Hoy”, vol. XXI Nš 3

 



1995 - 2003. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.
elsalvador.com