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Edición
del 12 al 19 de diciembre de 2004

...y
con las dos mitades del alma miro al mundo. (Pablo Neruda)
Umbral
Oriente es un libro profundamente espiritual y marcado por
el signo de los tiempos; asimismo es una lectura de claroscuros,
puntuada por la inteligencia y la vitalidad, puesto que estamos
hablando de un creador de imágenes, un hacedor de sueños
y un malabarista de palabras.
David Escobar Galindo es un hacedor de metáforas e
imágenes, pero también un apostador de las cosas
ciertas, sembrador de esperanzas y semillas, como lo testimonia
en su hermoso libro Devocionario.
Y es apasionado del mundo lúdico por esa su constancia
por amar la verdad, la paz y la lealtad, no sólo en
los seres humanos, sino en la literatura, filón donde
se nutre todo lo existencial y lo auténtico en un mundo
cada vez más a la deriva por ese afán de muchos
de exterminar lo vital:
En el principio de la vida,
ya todo está vivido.
En mitad del camino de la vida
faltan secretas cosas por vivirse.
Al final de la vida,
nada comienza aún,
tan solo las vísperas.
Así
lo dice sin nada de existencialismo o surrealismo Escobar
Galindo en esa maravillosa estrofa 17 de esta obra que es
la convergencia de tres libros escritos durante su estancia
en tierras orientales de la India, China y Taiwan. Por ello
Umbral Oriente representa una colección muy particular
e íntima del poeta, pero variada en cuanto al espacio
y al tiempo, aunque sea filosofía del milenio
o filosofía de la aurora, como lo expresa
en la parte final de este poemario.
El libro (sexto volumen de su colección Toda la poesía)
es entonces una colección de poemas en varias velocidades
y hasta derivaciones a la forma predilecta de
escribir de David: el soneto. Hay entonces adaptaciones, juegos
(hablamos de lo lúdico), testimonios más de
oasis que desolados, estampas impresionistas y recordatorios.
Hay versatilidad y soltura en Umbral Oriente, su lucidez para
encontrar el detalle poético y talento para la metáfora
y la moraleja:
44
En el tímido espacio de la hoja
conviven el cangrejo y la libélula.
El eterno retorno del cangrejo
con el nerviosismo azar de la libélula.
Se necesita una versión de jade
para apresar tan próspera armonía.
En este creador de espacios oníricos se pueden encontrar
sorpresas agradables por esa facilidad para recrear la realidad
con bellas imágenes y alcanzar lo que muy pocos escritores,
sobre todo poetas, logran: mantener atrapado al lector de
tal suerte que empezando el libro no se cierra sino hasta
que no se ha concluido la lectura, variada y gratificante.
Un ejemplo de la maestría de Umbral Oriente es la estrofa
106. Esta pieza, en su sencillo lirismo, revela un agudo poder
de observación y un gran sentido de las proporciones:
El tiempo es una música
que suena día y noche,
a veces con la líquida nostalgia
del más antiguo temporal,
a ratos con las graves percusiones
de un concierto en las láminas
de los tugurios suburbanos.
Quizás la muerte sea sólo el hecho
de que esa música se apague.
Una composición perfecta, poéticamente irreprochable,
formalmente lograda. ¿Qué más podemos
desear? El poeta sabe y reconoce su itinerario, es puntual
en su anunciar poético y como aquellos antiguos juglares
recrea los espacios, el tiempo y la sonoridad.
Umbral Oriente no se queda en la exquisitez de lo lúdico
por el juego mismo; su esencia poética es sumamente
expresiva, de muchos significados. Lo podemos observar en
su Primer Oriente, en Segundo Oriente y en su Tercer Oriente.
Umbral Oriente es un libro limpiamente hecho, sin evasivas,
reflexivo y con esa gran dosis de filosofía característica
esencial en David. Hay un tono confidencial, en términos
muy amplios, en sus estrofas poéticas, es sincero,
preciso y transparente.
Él pierde en desenfado lo que gana en exactitud y profundidad.
Además en este libro de viaje, por su misma
característica, el poeta revela y testimonia. No existe
la descripción, pues no se trata de crónicas,
tampoco una imagen grotesca o falseada de sus impresiones.
Son simplemente poemas donde se demuestra el dominio de la
técnica y el manejo flexible de palabras y frases.
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