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Edición
del 12 al 19 de diciembre de 2004

Los
aromas extraídos de las plantas a través de
los aceites esenciales no son sólo olores. Sus componentes
químicos tienen efectos terapéuticos capaces
de controlar algunas enfermedades.
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El aroma
de los aceites esenciales extraídos de las plantas
nos envuelve, nos relaja, nos evoca. Hemos aprendido a descubrir
su frescura, a olerlo con suavidad y a soltarnos en un suspiro
profundo cada vez que llega a nuestro sentido del olfato.
No hay poder más grande para evocar que por medio
de los olores, ha escrito el colombiano Gabriel García
Márquez en uno de sus libros. La obra El perfume,
del alemán Patrick Suskind, nos atrapa con el niño
y más tarde hombre que construye un mundo con la magia
de los olores.
Pero la aromaterapia es más que un cosmético,
más que un vehículo para transportarnos al pasado
y más que un olor agradable con el que nos sentimos
conquistados. Es una terapia de la medicina yurbérica
(natural), explica Selene Portillo, doctora en medicinas
alternativas.
Estas esencias naturales que se disfrutan a través
del olfato tienen componentes químicos que al ser absorbidos
llegan al torrente sanguíneo y actúan para controlar
y sanar muchos padecimientos.
La licenciada Rhina Toledo, profesora de la facultad de Química
y Farmacia de la Universidad de El Salvador, quien ha estudiado
las propiedades y el rendimiento de los aceites esenciales
durante doce años, explica que inhalar ese aroma es
como tomarse una pastilla.
Las moléculas que van en una pastilla son comparables
a las que viajan en el aroma de un aceite; lo que sucede es
que son tan microscópicas que nadie puede verlas. Es
como absorber toda la esencia de una hierba, aclara
Toledo.
En El Salvador los usos medicinales de esta terapia no han
tenido peso entre el gremio médico. Muchos se preguntan
¿Cómo alguien va a curarse con una sustancia
que sólo se puede aspirar? A ellos suele parecerles
una locura, dice la especialista.
¿Cómo creer que llevar un frasco de lavanda
a la nariz va a disminuirnos el estrés o uno que contenga
aceite de manzana verde a bajarnos la presión arterial?
Falta darles a ellos ejemplos que son científicos,
cree la licenciada Toledo. El aceite de plantas como la menta
tienen mentol y alcanfor; al mezclarse actúan en la
garganta, en los bronquios y en el sistema digestivo.
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| Rhina Toledo verífíca un
destilador simple por arranque de vapor, utilizado para
extraer el aceite esencial de las plantas. |
El aroma
del eucalipto alivia la sinusitis y las irritaciones de la
boca y de la garganta. Aspirar el aceite esencial del jazmín
ayuda a contrarrestar el insomnio, el estrés y con
eso se mejoran las relaciones interpersonales. Estas bondades
son atribuidas al aroma de las hierbas.
Tiene sus limitantes
Una de las últimas investigaciones de Toledo demuestra
la actividad antifúngica (contra hongos y parásitos)
de las esencias extraídas del orégano, el romero
y el eucalipto para combatir tres hongos causantes de lesiones
en la piel.
Hemos comprobado que inhiben el crecimiento de los hongos,
incluso con más efectividad que otros medicamentos
alopáticos, explica la investigadora. El uso
de los aceites esenciales no se limita a la aromaterapia.
Pueden usarse para masajes relajantes y reductivos, baños,
masajes en zonas específicas, gotitas aplicadas en
la parte externa de la nariz, a través de vapores,
algodoncitos impregnados que se llevan a las fosas nasales
o simplemente aspirando desde un frasco.
Pero nada es la panacea y la aromaterapia también tiene
muchas limitantes. La doctora Selene Portillo dice que no
se puede curar la fractura de un hueso ni mucho menos una
apendicitis aguda solo con el poder de los aromas.
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| Cada planta tiene un aroma, y esto se
debe a la presencia de sus propios componentes químicos.
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Recetar
esta terapia natural depende del criterio de cada médico
y del tipo de enfermedad, cree la doctora Portillo. Una de
las ventajas de su uso es que no existen contraindicaciones
como en la médicina química, a lo sumo efectos
tóxicos que se evitan no excediéndose en las
dosis.
Una sola gota de estas sustancias llega a ser tan potente
y hasta puede quemar, pues se necesitan grandes cantidades
de plantas para extraer un litro de aceite.
Por eso no deben usarse puros, deben mezclarse con otros aceites
vegetales con los que son solubles.
A lo largo de doce años, la licenciada Toledo ha estudiado
los aceites esenciales de unas treinta plantas, entre ellas
la canela, el epazote, el zacate limón, el pericón,
el jengibre, el ajo y el romero.
Y ha descubierto que la aromaterapia es prometedora si sabemos
aprovechar el potencial de las plantas.
La doctora Selene Portillo refiere que hay fundamentos científicos
que demuestran su efectividad. No es charlatanería,
sólo hace falta que los médicos tengan una mente
más abierta y reconozcan que en las hierbas está
el fundamento de muchos medicamentos actuales, subraya.
De
Egipto a la época moderna
Se cree que la aromaterapia es una de las artes curativas
más antiguas de la historia. Se han utilizado por más
de 6,000 años. Se sabe que los chinos ya usaban este
método para curar dolencias descritas en antiguos manuscritos.
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Selene Portillo,
doctora en medicinas alternativas.
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Los persas
utilizaban agua de rosas destilada para curaciones y para
fines cosméticos. Pero los registros señalan
que la aromaterapia tuvo su origen en en antiguo Egipto. Por
medio de sus jeroglíficos se ha conocido que la utilizaban
en medicina, cosmética, baños y para armonizar
los templos.
Ya en la época moderna, a principios del siglo pasado,
el químico francés René M. Gottofosse,
conocido como el padre de la aromaterapia, sostuvo
que con la inhalación de aromas era posible aliviar
estados de ansiedad y de depresión.
¿Qué son los aceites esenciales?
Son esencias no grasas concentradas de las partes de una planta:
flor, resina, corteza, raíz, hojas y frutos. Se obtienen
mediante destilación en corriente de vapor. Sus propiedades
físicas son la volatilidad y la difusibilidad, es decir
que se evaporan al contacto con el aire.
Sus propiedades químicas se deben a la presencia de
principios activos como alcoholes, aleidos, cetonas, esteres,
fenoles óxidos y terpenos.
Propiedades
en los aromas
Rosas: contra síntomas premenstruales y problemas sicológicos
y emocionales.
Albahaca: dolor de cabeza, migrañas y fatiga mental.
Canela: afrodisiaco y estimulante mental.
Cedro: con efecto sedante indicado para el estrés.
Lavanda: para el insomnio y ayuda a combatir histerias y depresiones.
Actúa como relajante.
Romero: stimula la memoria, estimulante síquico y físico.
Naranja: antidepresivo y eleva el espíritu.
Pino: estimulante del sistema nervioso.
Manzana verde: contra la presión arterial.
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