Edición del 11 al 17 de julio de 2004

Para aprovechar el suceso de la aparición de pescados,
un grupo de yoreños ha organizado desde 1998 el “Festival de l
a lluvia de peces”.

Orsy Campos

Desde la mañana hasta al final de la tarde, los yoreños degustan diferentes platillos preparados con pescados.

La fiesta inicia en una fecha que puede variar cada año, y comienza con una alborada matinal, despertando a los vecinos con los bombazos de los cohetes y los llamados por megáfonos para que asistan al palacio municipal, donde a partir de las siete de la mañana estarían vendiendo pescado frito, empanizado o asado con tostones o tajadas de plátano verde, sopas de pescado y mariscos.

Así comenzó en este año el VII festival de la “lluvia de peces”, el fenómeno que ya es una tradición para los hondureños y que es esperado todos los años.

Por ejemplo un 30 de junio del año 2001, ya eran casi las cuatro de la tarde cuando los miembros del Círculo de Arte y Cultura Santiago de Yoro (CACSY) celebraban el desfile de carrozas, como lo habían hecho desde hacía tres años.

De repente la tormenta que identifican como la que trae los peces cayó con toda su fuerza en las afueras del pueblo, pero bañando también el centro del municipio.

Una parte de los que participaban en el desfile se escondieron de esa lluvia fuerte, pero otros siguieron la marcha por la calle principal y polvosa de Yoro. Cuando el vendaval disminuía, alguien anunció que había peces frente a la iglesia, y la población corrió a recogerlos, tal como lo han hecho todos los años.

En el desfile de las carrozas participan escolares y estudiantes universitarios

En el 2003, casualmente el mismo día del festival, cuando ya eran casi las seis de la tarde, al finalizar la premiación de las carrozas se vino una vez más la tormenta negra que trae esos peces, que ya se volvieron parte del folclor de Yoro.

Además, el público pudo ver los murales alusivos a la supuesta lluvia de peces realizados por algunos centros educativos, mient ras que otros se divertían con juegos tradicionales.

Es en la tarde que se realiza el desfile de pintorescas carrozas, recorriendo alrededor de un kilómetro y medio desde la entrada del pueblo. Al finalizar este evento son premiadas las mejores. El festival termina con un carnaval.

La celebración de este festival es promovido principalmente por CACSY, con cierto apoyo de la municipalidad. Sin embargo, quizás por la costumbre, el grueso de la población es un poco indiferente tanto a la fiesta como al fenómeno mismo del aparecimiento de los
pescados.

El fenómeno que sucede en Yoro ha influido hasta en la gastronomía.

De hecho, el propio día de la festividad ahí no se encuentran, al menos en esta ocasión o en forma permanente, artesanías que evoquen al tema de los peces. Con excepción de tres o cuatro comercios no hay mayor referencia al suceso de los vertebrados acuáticos

Hay un hotel que ha bautizado su restaurante como “Lluvia de peces”, al igual que otro de comida típica; también hay una ferretería que adornó sus vitrinas con nubarrones y peces descendiendo.

En todo caso, los de CACSY no sólo quieren incentivar el festival como una actividad conmemorativa, sino también quieren promover el turismo de la zona, ya que además de la aparición de la fauna piscícola, el lugar es rico en recursos naturales, como bosques casi vírgenes, puentes naturales, ríos cristalinos y hasta subterráneos, además de un pintoresco pueblo, entre otros atractivos, y si el visitante tiene suerte también recogerá algún pez que podrá preparar a las brasas.

Cómo es Yoro
• Es un pueblo cercado por montañas muy poco deforestadas.
• Yoro en lengua tol (de los indígenas llamados tolupanes o xicaque) significa “Corazón centro”.
• El dato más antiguos sobre Yoro se remontan a 1580.
• Para disfrutar el festival pueden llamar al teléfono de CACSY: (504) 671-2597 con Nery Varela o Justina de Varela.


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