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Edición:
11 de abril de 2004

Mezcla
de novela y autobiografía, donde la escritora española
Rosa Montero deja al descubierto sus intimidades y sus pensamientos.
El lector
podrá navegar sobre las líneas de esta obra
e ir descubriendo, capítulo a capítulo, la razón
de su nombre, tan curioso y tan llamativo a la vez.
La loca de la casa ofrece las inquietudes y los
recuerdos quizás más representativos en la vida
de la escritora. Una mujer de carácter fuerte que,
según se describe en el libro, va por el mundo tan
enamorada del periodismo y de la narrativa.
De esta última hace un análisis, algo que ella
define como la pasión que le permite expresar su tumulto
de ensueños narrativos y hablar de lo que no
sabe que sabe.
Habla del inigualable don de la imaginación que siempre
acompaña a los novelistas y la relación estrecha
que ésta tiene con la locura, y ambas con la creatividad
de todo tipo.
Además aborda las pasiones amorosas, según ella,
muy ligadas a los tres aspectos anteriores. Casi todos
nos hemos inventado un amor y es nuestra vía más
habitual de conexión con la locura, cita en un
apartado.
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Ficha
técnica
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Título:
La loca de la casa
Autora: Rosa Montero
País: España
Páginas: 271
Precio: $11.60
Distribuye: Editorial Santillana |
Entre
los 19 capítulos que componen el texto se halla uno
que trata sobre el vicio desaforado que los escritores tienen
por la lectura, de la literatura femenina, de los esposos
de los escritores como una institución añeja
literaria, entre otros temas interesantes.
Hace también
un análisis de uno de los defectos que casi siempre
se asoma en la vida de los poetas: la vanidad. Es para
nosotros como una droga, un chute de reconocimiento exterior
que nunca sacia la necesidad de aprobación que padecemos,
dice Montero.
Detalles de escritores famosos e inmortalizados llaman la
atención del lector. Por ejemplo se descubre que Goethe
adulaba a los poderosos hasta extremos ridículos, que
Tolstoi era un energúmeno y que Rosa Montero, a sus
23 años, mantuvo un efímero romance con un famoso
escritor.
Pero no sólo la caracterización del mundo de
la literatura ocupa un espacio en esta obra. Fragmentos de
la vida de la autora; su juventud, sus amores, sus luchas
y sus angustias personales matizan las 271 páginas
del libro.
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