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Edición
del 7 al 14 de noviembre de 2004

Ninguna
compañía ha sido condenada hasta hoy en Estados
Unidos por el uso del Nemagón en América Central.
Trabajadores costarricenses interponen una nueva demanda.
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| El
Nemagón salvó al banano de las plagas, pero
acabó con la salud de los trabajadores. |
La demanda
interpuesta en octubre por miles de trabajadores bananeros
en Costa Rica contra compañías de Estados Unidos
es la más reciente de una infructuosa serie de denuncias
sobre el uso en América Central del Nemagón,
un pesticida con potencial cancerígeno y esterilizador.
El pedido de indemnización fue presentado ante un tribunal
de Los Ángeles, al sudoeste estadounidense, y las demandadas
son las firmas químicas Shell Chemical y Dow Chemical,
junto con las bananeras Dole Food, Chiquita Brands y Fresh
Del Monte.
Shell Chemical es una filial del grupo británico-holandés
Royal Dutch/Shell, y Fresh Del Monte es propiedad de la familia
palestina Abu Ghazaleh. Las restantes son estadounidenses.
Conocido con los nombres comerciales Nemagón u Fumazone,
el dibromocloropropano (DBCP) siguió siendo usado en
plantaciones centroamericanas de banano tras su prohibición
en Estados Unidos en 1979.
Ese producto es considerado responsable de provocar, a quienes
lo inhalan o absorben por la piel, esterilidad, atrofia de
testículos, abortos, alteraciones fetales, daños
al hígado y cáncer, según la demanda
presentada por los abogados Walter Lack y Tom Girardi, de
Los Ángeles.
Los demandantes piden indemnizaciones por actos temerarios
y gratuitos y conducta malintencionada e intolerable.
De tener éxito los querellantes, sería la primera
vez que se castigue a compañías que persistieron
en el uso del Nemagón, limitado severamente ya a partir
de 1977 por la Agencia de Protección Ambiental estadounidense
(EPA son sus siglas en inglés), que comprobó
que podía causar esterilidad y cáncer.
Pese a la abrumadora evidencia, y a demandas que suman
miles de millones de dólares, ningún tribunal
estadounidense ha condenado a ninguna de las compañías
involucradas (en el uso de Nemagón), dijo a Tierramérica
Érica Rosenthal, del grupo de abogados sin fines de
lucro Earthjustice.
Nadie discute la peligrosidad del DBCP, especialmente
el hecho de que puede causar esterilidad masculina,
señaló.
Sus productores supieron qué efectos iba a tener
desde los años 60 e incluso consideraron la posibilidad
de lanzarlo como anticonceptivo para varones, aseguró
Rosenthal, quien asiste a trabajadores del banano desde hace
14 años.
Consultado por Tierramérica, Lack, abogado de los querellantes,
no quiso hacer comentarios sobre el caso y se negó
a facilitar contactos con sus clientes.
Un portavoz de Dow tampoco quiso comentar las acusaciones,
pero aseguró que esa firma dejó de vender DBCP
tras su prohibición en 1979 en Estados Unidos. Un portavoz
de Dole no respondió a preguntas que se le plantearon
por escrito.
Otras víctimas del temible pesticida en América
Central intentaron ser indemnizadas en el pasado, sin éxito.
En 2001, el Poder Judicial de Nicaragua ordenó a Shell,
Dole y Dow pagar 489 millones de dólares a 500 varones
que trabajaban en plantaciones de banano y fueron esterilizados
por el DBCP. Esas firmas no acataron el fallo y presentaron
una contrademanda por fraude, pidiendo una indemnización
de 17 mil millones de dólares por daños y perjuicios.
Este año el Poder Judicial de Estados Unidos rechazó
un petitorio de ratificar el fallo nicaragüense, y poco
después se retiró la contrademanda, indicó
Kathy Hoyt, de la organización no gubernamental (ONG)
estadounidense Nicaragua Network.
En general, los jueces de Estados Unidos han alegado que las
cortes de su país no son el lugar más adecuado
para dirimir los casos, y 96 por ciento de éstos no
volvió a ser planteado en otras naciones.
La mayoría de los códigos civiles de países
latinoamericanos es menos conveniente para los demandantes
que los de Estados Unidos, donde es frecuente que los abogados
sólo puedan cobrar sus honorarios si ganan el caso.
Un trabajador que gana 80 dólares por mes no
puede pagar un abogado, sostuvo Rosenthal.
Algunos casos rechazados en Estados Unidos fueron tratados
en países donde las corporaciones acusadas tenían
poderosa influencia o ya no contaban con bienes embargables
para ejecutar una sentencia adversa, apuntó.
De todos modos, en marzo un tribunal nicaragüense condenó
a Shell Chemical, Dole y Standard Fruit a pagar 82,9 millones
de dólares a 81 mujeres que contrajeron enfermedades
crónicas por su exposición a DBCP.
El fiscal general de Nicaragua, Víctor Talavera, señaló
que su gobierno realizará un seguimiento de los casos
planteados ante cortes estadounidenses, pero cree que acuerdos
extrajudiciales con las compañías demandadas
son el único camino para que los trabajadores sean
adecuadamente compensados.
Un juicio en Estados Unidos lleva años y es muy costoso,
adujo.
El autor es colaborador de Tierramérica
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