|
Edición:
7
de marzo de 2004

Refugiada
en una reserva ecológica en la selva, una comunidad
de indígenas
brasileños ve con aprensión el avance arrollador
de la civilización moderna.
 |
|
El
jefe del grupo Suya, Makajau, descansa en la sombra
de su choza.
|
Niños
desnudos se arrojan desde árboles de mango haciendo
piruetas en el aire antes de zambullirse despreocupadamente
en las aguas templadas del río Xingu.
Pero río arriba, donde están las casas alargadas
con techos de paja, los ancianos del poblado temen que su
estilo de vida pueda acabarse pronto.
Estamos preocupados por nuestros hijos y nuestros nietos,
dice Rea, una indígena Kayabi. Nuestro Xingu
es una isla, y si el hombre blanco entra con sus máquinas,
la estropeará toda en un santiamén.
El Parque Nacional Xingu es la reservación indígena
más antigua de Brasil y tal vez la más exitosa,
una extensión de 27.972 kilómetros cuadrados
de selva prístina donde 14 tribus indígenas
viven en gran medida como lo han hecho sus antepasados durante
miles de años.
La reserva fue instituida en 1961, apenas unos años
después de que muchas de las tribus de la región
tuvieron su primer contacto con la civilización blanca.
Estaba en medio de un extenso territorio no desarrollado en
el estado de Mato Grosso. Actualmente el parque está
rodeado de sembradíos y pastizales en el centro de
la región agrícola de Brasil, una zona en rápido
desarrollo.
 |
|
India
utiliza un recipiente de acero para recoger agua para
cocinar del río que queda en la villa Suya.
|
Los indígenas,
cuya población casi se ha duplicado a aproximadamente
5.000 desde 1961, dicen sentir la presión.
En 20 años ya no habrá suficiente tierra
para todos nosotros. Si usted ve el parque, es sólo
un triángulo con un pequeño rectángulo
en la punta, dice Awata, la maestra de la escuela en
Capivara, uno de varios poblados Kayabi situados a la orilla
del río.
En los
poblados la vida continúa en gran parte como siempre,
pero hay señales de la intromisión de la civilización
blanca en los alrededores.
Los grifos metálicos de agua ya están instalados
en la mayoría de los poblados, gracias a un proyecto
de perforación de pozos que busca proteger a los indígenas
de las aguas contaminadas.
Los ríos que alguna vez portaban agua cristalina están
enlodados por la erosión provocada por la agricultura
y la tala río arriba.
Ya
no podemos pescar con arcos y flechas, por lo que necesitamos
comprar anzuelos al hombre blanco, dice Mairawe Kayabi,
presidente de la Asociación de Tierras Indígenas
Xingu, que como muchos de sus coterráneos emplea el
nombre de su tribu como apellido.
En los poblados aún se escucha el sonido de los indígenas
azotando los pies y cantando, sólo que ahora es igualmente
probable que provenga de una grabadora barata que de una ceremonia
en vivo.
En la aldea de Ngojhwere, la parrilla para asar está
construida con una rueda de bicicleta con sus radios amartillados
en forma de rejilla. Tres llantas metálicas de automóvil,
colocadas horizontalmente en el suelo, elevan la parrilla
sobre las brasas de madera extendidas en el suelo de tierra
apisonada.
 |
|
Preparación
del beiju, torta grande y viscosa
de mandioca, sazonada con pimienta picante y sal.
|
Para desayunar
hay piraucu, recién pescado en el río. Los indígenas
lo guisan en agua y, cuando está listo, lo envuelven
con una torta grande y viscosa de mandioca llamada beiju,
sazonada con pimienta picante y sal comprada en tiendas.
Ahora las mujeres emplean ollas de acero en vez de las tradicionales
de barro para ir por agua y cocinar.
Antenas
parabólicas
Frente a muchas de las casas de estilo alargado hay antenas
parabólicas que permiten captar un puñado de
canales de televisión brasileños en televisores
operados con energía producida por generadores eléctricos.
Todo lo que aparece en la televisión entra en
la mente de los jóvenes, reconoce Mairawe. Les
atrae cualquier cosa que venga del exterior. Esto provoca
muchos desacuerdos entre los líderes.
Para las ceremonias, los indígenas aún se desnudan
y pintan el cuerpo con polvo rojo obtenido de las semillas
de ucrum, que obtienen del suelo y de la tinta
negra de la fruta jenipapo.
Sin embargo, la mayor parte del tiempo visten ropa tipo occidental;
las mujeres prefieren vestidos largos de algodón y
los hombres, pantaloncillos y playeras.
 |
|
Indígena
del grupo étnico Suya cocina pescado en la villa
de Beira Rio, en los alrededores de la reservación
india Xingu, en Mato Grosso, Brasil.
|
Kuiussi,
jefe de los indígenas Suya, que viste un diminuto traje
de baño durante la visita de un periodista, les advierte
a los visitantes que no tomen fotografías de indígenas
vestidos con ropa occidental.
Si la gente ve las fotos dirán que no somos indígenas
que somos una (raza) mixta y eso no es verdad,
dice. Aquí todos somos indígenas.
Mientras Kuiussi se preocupa de las influencias externas,
su hijo Wetanti, de 25 años, no ve ningún problema
de tener un pie en ambos mundos.
Con orgullo muestra un pequeño álbum fotográfico
que comienza con fotos de él desnudo, pintado y portando
plumas, y concluye con él mismo vestido con pantalones
blancos, una playera negra y anteojos para sol de diseño
moderno, como si fuera a ir a bailar a una discoteca.
TODO
LO QUE APARECE EN LA TELEVISIÓN ENTRA EN LA MENTE DE
LOS JÓVENES. indígena MAIRAWE
En
la internet:
Instituto Socio-Ambiental
http://www.socioambiental.org/web
site/english/index.html
|