Edición del 6 al 12 de junio de 2004

Más de 60 avestruces corretean por las planicies de una granja en Guatemala.
Los propietarios se dedican a criar, reproducir y vender la carne de estas aves
no voladoras. Los criadores afirman que hay ganancias en poco tiempo.

Lorena Baires
Fotos: Nelson Dueñas

Para muchas personas, las avestruces no son más que grandes aves de aspecto cómico, por el gran tamaño de su cuerpo y el cuello largo.

Pero en la granja guatemalteca Juan Bosco, donde las crían y comercializan su carne, representan un negocio muy próspero.

La finca se encuentra en el pueblo sureño de Siquinala, en el departamento de Escuintla. Aquí, las aves se cuentan por decenas y corretean en semilibertad por los diez recintos donde las crían.

Rudy Baumgart, jefe de Incubación y Producción, explica que la empresa inició en el 2001 con un solo huevo de avestruz.

“Se lo regalaron al dueño y me encargó cuidarlo. Después compró otras y formó el trío reproductivo. Luego de tres años, ya tenemos más de cien animales”, asegura.

Esto es posible gracias a que las avestruces son capaces de poner hasta cien huevos por año, además de que logran aclimatarse a cualquier ambiente. Ellas provienen de África, donde las temperaturas oscilan entre los 40 y 15 grados centígrados, entre el día y la noche.

En esta industria, las avestruces son comparadas a menudo con el ganado vacuno, debido a que el color de la carne es rojo y a que la forma de alimentarlas es parecido: zacate, heno y hortalizas.

Es por esto que Baumgart destaca que los costos de mantener un criadero son pocos. “No necesitan de muchos cuidados, se les vacuna cuando son infantiles o juveniles.

Después sólo hay que alimentarlas y darles suplementos vitamínicos”, añade.

Un huevo de estas “ratites” (corredoras) puede costar hasta $225. Si se compran en edad juvenil, el precio del ave llega a mil dólares. En general, los criadores no venden las aves adultas, pero en Juan Bosco las puede adquirir por un poco más.

“Hay personas que no venden las hembras porque son las ponedoras. Yo sí las vendo porque el macho logra ganar más peso. Por eso, aquí me sobran las hembras”, detalló el especilista que tiene ocho años de trabajar en el rubro.

El proceso

En la granja Juan Bosco los huevos son retirados a los padres desde que los ponen. De inmediato pasan a unas cámaras en la Planta de Incubamiento (recinto especial para cuidar los huevos) que mantienen a los futuros polluelos a una temperatura de 36.5 grados de temperatura y a 25 de humedad.

Rudy Baumgart es especialista en crianza de avestruces.

“Cada incubadora tiene capacidad para 24 huevos. Estas máquinas son modelos viejos, pero son de las mejores
por su calidad y resistencia”, indicó Baumgart.

Los huevos se colocan sucios sobre la incubadora, porque tienen una proteína natural que les protege contra las bacterias. Al mismo tiempo, dentro de la máquina está una lámpara de iones, que funciona como un germicida.

“A veces tenemos que revisar el proceso de crecimiento de los pollos desde los siete días. Eso lo hacemos en el ovoscopio (una máquina que permite ver al feto) que para nosotros funciona como una ultrasonografía”, indicó.

Cuando se acerca el nacimiento de los animales, casi a los 42 días, los huevos son trasladados a las nacedoras, donde sólo esperan a que los pollos rompan el cascarón.

Al nacer se ubican en una “sala cuna” o corral para recibir vacunas y cuidados especiales. A la semana ya corretean por los pastos de la granja. Logran un crecimiento rápido y se adaptan con facilidad al ambiente cálido y húmedo de la zona.

Las avestruces reciben dosis de complejo B6 y B12, además de alimentarse con heces de conejo y cabra, como parte de la dieta. También comen heno, pasto, ejotes y toda clase de verduras verdes.

Las avestruces están listas para ir al matadero después de un año y cuando pesan cerca de 220 libras. De esta cantidad, de 90 a 110 libras son de carne comestible, deshuesada y sin grasa. Además se obtienen casi dos metros de piel.

El mercado

En Guatemala sólo existen cinco granjas que se dedican a comercializar esta ave. Por ello, el mercado aún no está bien definido. Pero los que ya conocen la carne la demandan por libras.

A los 21 días pasan a los corrales donde pueden jugar.

Uno de ellos es Carlos Abreu, que visita una gasolinera de la zona para abastecerse de la preciada carne.

“A mí me gusta, es como comer carne de res. Dicen que tiene menos grasa que otras carnes y que es menos dañina. Al principio la comí por curiosidad, pero después me gustó mucho el sabor”, aseguró.

Como él, durante una mañana se acercaron más de 25 personas a preguntar por el producto. De manera increíble, las diez libras que tenían en existencia se terminaron en menos de una hora.

La granja aprovecha todo el cuerpo del animal, “nada se desperdicia”, como advierte Baumgart. Por ejemplo, los huevos infértiles los compra una asociación que se dedica a fabricar artesanías. El precio del cascarón oscila entre los 15 y 18 dólares.

“Es un producto muy preciado por su apariencia porcelanosa y resistente. Un huevo de avestruz es capaz se resistir hasta 400 libras de presión”, manifestó mientras tomaba uno en sus manos.

Además, las plumas son exportadas para Río de Janeiro, Brasil, donde se usan en los trajes típicos de las bailarinas. Estas se venden de acuerdo al tamaño y al espesor.

Por el momento, el negocio ha logrado posicionarse bien en el mercado sureño de Guatemala, pero las expectativas de los inversionistas de Juan Bosco es ubicar otras granjas para producir más carne de esta ave coqueta.

Baumgart ayuda a un polluelo a salir del cascarón. Después se mantienen a temperatura ambiente.

Beben poca agua porque la mayoria

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Ficha de una avestruz
- Origen: África
- Grupo: aves corredoras (ratites)
- Género: struthio
- Orden: struthioniformes
- Sub género: struthiores
- Familia: struthocridae
- Especie: camelus
- Nombre: avestruz

Curiosidades
- El ojo de una avestruz es más grande que su cerebro.
- Un huevo pesa alrededor de 1.5 kilos y equivale a 24 de una gallina.
- El avestruz africano es el ave más grande del mundo. Se han registrado 2.7 metros de alto con un peso de casi 150 kilos. También es más rápido y puede llegar a correr a 65 kilómetros por hora.
- Las avestruces cuando se asustan esconden la cabeza bajo tierra para que los depredadores confundan su silueta con la de un arbusto.
- Un par de crianza puede producir hasta 600 descendientes.

Productos comerciales

Estas ratites son preciadas porque todas las partes de sus cuerpos se comercializan. Los comerciantes fabrican artesanías, botas, carteras, atuendos exóticos y demás productos.

La carne
Tiene la misma textura, sabor y color que la carne de res. Por eso es difícil de distinguir entre los consumidores comunes. Pero muchos la aprecian por ser blanda como la carne de ternera, pero más baja en colesterol, grasa y calorías.

La piel

Es el producto más reconocido y cotizado por su suavidad, resistencia y elegancia. La cantidad de piel que produce varía, pero puede llegar de 1.2 a dos metros cuadrados. Con cuidados mínimos puede durar hasta dos décadas.

La pluma

Esta ave puede producir hasta cuatro kilos de plumas, que son utilizadas para la elaboración de plumeros o sacudidores caseros e industriales. Algunas empresas las usan para sacudir piezas automotrices y para limpiar equipos de cómputo.

Pico, uña y huevos
En muchos países se usan para fabricar artesanías o adornos para el hogar. Estos productos son muy cotizados, no sólo por ser parte del animal, sino también por la calidad de la mano de obra que les da forma.

Huesos
En la granja Juan Bosco, la osamenta es molida por completo. Después se mezcla con los alimentos y es muy útil como concentrado natural. De esta manera evitan que las aves consuman alimentos químicos que alteran el organismo.

Aceite

La grasa se encuentra en la periferia del cuerpo y es refinada como aceite. Muchos lo utilizan con mucho éxito en el rubro cosmético y en productos lubricantes para la industria. Este es otro negocio que ha funcionado bien.




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