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Certificaciones,
¿para qué?
El mercado laboral en el campo de la informática demanda
profesionales con experiencia y calificación acreditada
de los fabricantes para el uso de las herramientas. ¿Por
qué es necesario obtener una certificación?
Descúbralo.
Rhina Ventura
El Diario de Hoy
suplementos@elsalvador.com
De
todos es conocido que las compañías de software
líderes en el mercado mundial se han encaminado a proveer
soluciones para transformar las prácticas empresariales
y proporcionar ventajas competitivas. Estas soluciones van
más allá de la tecnología innovadora,
ya que incluyen formación, asistencia y servicios para
la aplicación efectiva de las herramientas.
Todas las organizaciones enfrentan el reto de encontrar y
mantener personal calificado, por lo que están incorporando
cada vez más la certificación como un factor
diferencial al seleccionar profesionales para la contratación,
la promoción interna o el aumento de salario. En definitiva,
lo que se busca es alto rendimiento en el uso de la tecnología
moderna.
Precisamente con el fin de formar personal ténico con
conocimientos en tecnología nació, en noviembre
del año pasado, el Instituto Latinoamericano de Informática
Aplicada (ILIA), a raíz de una iniciativa de la Asociación
Infocentros.
Según Roberto Avelar, gerente general del ILIA, la
idea es capacitar a los profesionales en el uso adecuado de
las herramientas, pero sin perder de vista la demanda laboral
tanto nacional como internacional.
En la actualidad en el ILIA se preparan alrededor de cuarenta
personas para recibir la certificación de Oracle. En
este año también se continuará con el
programa de formación en enrutadores y dispositivos
de red Cisco y el lenguaje de programación para Internet
Java. La meta para el 2002 es preparar a 800 personas en diversos
temas.
El
camino hacia la certificación
Para ofrecer certificaciones de alta tecnología, los
centros de formación como el ILIA deben establecer
relación con los fabricantes internacionales como Oracle,
Cisco, Sun Microsystems, o Microsoft, quienes proporcionan
manuales sobre la forma en que se deben desarrollar los cursos,
tiempo de duración e incluso los exámenes de
evaluación.
Por su parte, el ILIA se encarga de llevar a cabo el proceso
de certificación que consta de dos fases, la primera
se centra en capacitar a los profesionales en el uso de herramientas,
manejo de programas, Internet, etc. Luego se pasa a la segunda
etapa que es la evaluación de los conocimientos por
las empresas auditoras.
La certificación no es nada más que una
auditoría que confirma el nivel de conocimiento de
los profesionales en informática,comenta Avelar.
Además añade que hasta el momento no ha habido
un desarrollo en este campo, porque no se ha preparado al
empleador para darle el valor al trabajo certificado. Por
lo tanto, uno de los retos del ILIA será convencer
a los empresarios de que con las certificaciones los empleados
están mejor preparados para usar su plataforma tecnológica.
Mientras estos cambios se van dando, el ILIA continuará
con la formación de profesionales en informática,
ofreciendo diversas modalidades además de las certificaciones,
incluyendo la creación de planes de estudio de dos
o tres años, propios de nuestro país, que busquen
resolver la demanda insatisfecha y las necesidades de nuestras
empresas en el área de la tecnología de la información
aplicada.
Así, en el futuro, El Salvador contará con un
contingente adecuado de personas con certificaciones, para
que las empresas que buscan nuevos trabajadores en el campo
tengan acceso y busquen determinadas características
del personal calificado, de acuerdo a sus requerimientos de
informática.
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