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Comida
saludable en cualquier lugar
Somos lo que comemos es una famosa frase usada
por muchos nutricionistas alrededor del mundo, que nos indica
que parte de nuestro bienestar en la salud depende de lo que
ingiramos, las cantidades y las medidas higiénicas
que adoptemos.
Sofía de Muñoz
Fotos Maritza Santos
Platillos cortesía del
Señor Tenedor.
El Diario de Hoy
suplementos@elsalvador.com
Antes
que definir una dieta alimenticia adecuada es importante comprender
el significado de comida saludable. Ésta
se define como un régimen alimentario donde se incluyen
todos los grupos básicos de alimentos, que combinados
de la mejor manera hacen que nuestro organismo tenga los nutrientes
necesarios y conservemos el peso adecuado.
Los grupos básicos se clasifican y se consumen de manera
ideal en la siguiente proporción: grupo de leche y
sus derivados (2 a 3 porciones al día); cereales, pan
y pastas (6 a 11); frutas,(2 a 4); verduras de (3 a 5); carnes,
aves y mariscos (2 a 3); grasa y azúcar en consumo
moderado. Este balance de alimentos debe conservarse para
toda la vida.
Sin embargo, cuando se habla de vacaciones, se piensa en una
vida sin reglas en la que se puede comer de todo en cualquier
momento. Es por eso que los jefes de hogar deben tratar que
la comida a ingerir durante este periodo sea diferente y a
la vez saludable.
Por ejemplo, en el caso de las golosinas, hay que evitar aquellas
con exceso de condimentos y preferir, por ejemplo, maní
sin cáscara o palomitas de maíz, que pueden
ser preparadas en casa.
En cuanto al menú, hay que tratar de no predisponer
la mente de la familia con platos de todos los días.
Haga uso de las hierbas para condimentar, combinar carnes
con verduras, acompañadas de ensaladas y presentarlas
de manera atractiva.
Sáquele también provecho a las frutas de temporada
y prepárelos en deliciosos postres o jugos. Es importante
saber combinar los distintos grupos de alimentos en las porciones
indicadas y tratar de escoger entre las tortilla y el pan,
dentro del grupo de cereales y harinas.
En el caso de las pastas, inclúyales algún alimento
que proporcione proteínas, por ejemplo carne, jamón
o queso, sin faltar la compañía de una buena
ensalada.
Para las noches, una cena típica a base de frijoles
sería una buena opción, porque son fuente de
hierro. Opte por combinarlos con arroz y obtener el equivalente
de una onza de carne, con sólo 3 cucharadas de esta
mezcla.
¿Alimentos racionados?, aunque le suene raro trate
de hacerlos, así no abusa y se cae en los excesos.
Por otra parte, la ingesta de comida enlatada no es recomendable
hacerla con frecuencia por su alto contenido de sodio. Cuando
se haga hay que revisar la fecha de vencimiento y que el envase
no presente abolladuras ni cortaduras.
En cuanto a las bebidas gaseosas tampoco es prudente abusar
de ellas, pues en cada lata se consumen aproximadamente 12
cucharadas de azúcar más sal y químicos.
Prefiera las naturales y el agua embotellada.
Fuente: Licda. Mónica Buitrago de Lemus, nutricionista-dietista.
Si
viaja con alimentos
>El exceso de humedad,
la luz y el aire caliente repercuten en la calidad de muchos
alimentos. Cuando esto sucede, éstos comienzan a sufrir
diferentes transformaciones como viscosidad, cambios de color,
sabor agrio y consistencia masosa.
>Dentro de los grupos
alimenticios los considerados de origen animal, como las carnes
y lácteos son los más sensibles a descomponerse
con mayor rapidez. De igual forma las comidas preparadas que
no se guardan a la temperatura adecuada.
>En las carnes, el
calor del viaje o el uso del envase inadecuado puede arruinarla
en pocas horas. Para ello se recomienda que éstas viajen
congeladas, de preferencia en sus paquetes originales y al
momento de llegar al destino descongelarla y sazonarla.
>Otra forma de preservarla
es adobándola previamente y luego congelarla, así
en un viaje largo las mismas sustancias ocupadas para adobar
la preservarán por más tiempo.
>El tipo de recipiente
en que se transporta es muy importante, los ideales son los
plásticos herméticos que impiden el paso del
oxígeno.
>En el caso de las
leches, éstas no deberán transportase líquidas,
a excepción de las empacadas para larga duración,
ya que sufren las mismas condiciones que las carnes. Una vez
abierta debe consumirse de inmediato y no guardar los residuos
para más tarde. Es preferible llevarla en polvo para
ser preparada en el momento o comprarla en su empaque tetrabrick,
que permite conservarla en buen estado por mucho tiempo.
>Las verduras y frutas,
todas sin excepción, deberán llevarse en hieleras,
porque con el calor se acelera su proceso de maduración
y descomposición.
>La comida tiene
que ser preparada, de preferencia, el mismo día, pues
el tiempo de exposición al medio ambiente es menor.
En el caso de las pastas y arroces, pueden durar expuestos
a temperatura ambiente normal aproximadamente unas cuatro
horas. Este tiempo puede variar según las condiciones
climáticas y el tipo de envase utilizado para guardarlo.
>No exponga sus alimentos
a cambios bruscos de temperatura, por ejemplo, sacarlo caliente
de la hornilla y meterlo de inmediato a una hielera. Siempre
espere a que lleguen a temperatura ambiente.
>No deje residuos
de comida en latas, ni guarde alimentos sobrantes de bebé,
ya que una vez manipulados están expuestos a las bacterias
y hongos.
>Si lleva huevos,
mejor endúrelos, así se conservarán en
buen estado por mayor tiempo.
>Llevar emparedados
preparados es conveniente cuando se van a consumir en un lapso
de dos horas, pero más de ese tiempo el riesgo de descomposición
es mayor. Por ello se recomienda llevar los ingredientes por
separado y prepararlos al momento en que serán ingeridos.
>Las enfermedades
más frecuentes que pueden adquirirse por productos
contaminados son las diarreas, fiebre tifoidea, y salmonelosis.
La gente puede ser portadora de las bacterias con sólo
el hecho de probar la comida con la misma cuchara con la que
se cocina.
>Los parásitos
pueden adquirirse por la mala calidad de agua a usar, en especial
cuando los alimentos se consumen puros, por ejemplo los cócteles
de mariscos.
>Cuide también
de los insectos y roedores que pueden morder los alimentos
o dejar sus excrementos en las verduras y frutas.
>También es
importante llevar una cantidad de comida adecuada, para que
no quede desperdicio. Si llegase a sobrar, mejor descártela
porque ya ha sufrido el tiempo de viaje tanto de ida como
de regreso a casa.
Fuente:
Licda. Thelma Díaz de Escobar, nutricionista- dietista.
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