Bufé,
una buena
opción Esta
modalidad puede ser tanto para
almuerzos como para cenas, desde
luego que con algunas variantes
propias de la hora y motivo de
celebración.
Debemos
tener en cuenta que las personas
dispongan de suficiente espacio
para sentarse libremente con su
propio plato para cenar y no
tambalearse sentado en el brazo
de un sofá, en un
frío e incómodo
escalón de la escalera o
compartir una silla frágil
y pequeña. Desde luego que
contaremos con las sillas del
comedor, pero sin puestos
colocados. Es
en la mesa del comedor donde
usualmente colocamos el
bufé, en el caso de ser un
grupo pequeño.
Lo
que se hace en este caso y si
existe mucha confianza es que
algunos podrán sentarse en
la propia mesa del bufé
con el plato ya servido y los
demás se sentarán
en otros puestos. Se sugiere, si
ésta es la
situación, esperar a que
todos se sirvan para colocarse
alrededor de la mesa. Dicha
informalidad nos hará
sentir más relajados y
disfrutaremos sin mucho protocolo
de la invitación. Por
ejemplo: podemos sentarnos donde
querramos, servirnos sin
obligación, evitar comer
lo que no nos gusta, si estamos a
dieta desechar lo que engorda y
poder tener la opción de
no comer alimentos que nos
producen alergia. Tome
en cuenta -
La
mesa se montará y
arreglará con un atractivo
adorno (frutas,
flores). -
Deberá
presentarse todo con mucho orden
para no confundir a los
invitados, por ejemplo, se coloca
al comienzo de la mesa escogida,
los platos, cubiertos,
servilletas. -
En
la propia mesa deberán
estar dispuestos en el orden
lógico de consumo:
entradas, platos principales,
acompañantes, ensaladas y
salsas. -
Existen
muchas formas de presentar los
elementos que van en las mesas,
desde recipientes para colocar
todos los cubiertos, hasta
bandejas escalonadas para los
platos. -
Los
dulces o postres se
llevarán a la mesa una vez
recogido todo lo
salado. -
Con
el café se
procederá de la misma
manera: terminar con los postres
y llevar el servicio de
café. Para los licores se
dispondrá de un sitio
especial lo mismo que para el
bar, en el cual se
ubicarán la hielera,
servilletas, vasos, bebidas,
refrescos, soda y agua.
Una
vez finalizada la cena se puede
colaborar llevando lo sucio a la
cocina o lugar escogido por el
anfitrión(a).Si son pocos
o de la familia es probable que
los mismos laven y sequen; sin
embargo, a los anfitriones les
gusta que les dejen esta tarea
para hacerlos ellos mismos y
así poder disfrutar toda
la fiesta con sus invitados.
Desde
luego que el menú se
habrá escogido con
antelación, y practicado
para evitar un chasco. En
el caso de tener ayuda de uno o
más meseros, ellos
serán los que sirvan la
comida, pasen las bebidas que se
consuman antes de la cena, llenen
las copas con agua, retiren lo
sucio y lo laven, y pasen el
café. Es decir,
serán la mano derecha de
los anfitriones.
La
etiqueta o protocolo a seguir en
éstos casos es la de
simplemente una "buena
educación", modales
correctos y el "saber estar". Por
ejemplo, darle preferencia a las
personas mayores así como
a aquellos que de alguna forma no
puedan valerse por sí
mismo, tomar en cuenta al
invitado especial y darle una
mayor preferencia. Bueno, aunque
de verdad todos son invitados
especiales.
SERVICIOS
Cuando
queremos reunir a un grupo de
personas para cenar en nuestra
casa, pero no deseamos realizar
una cena de carácter
formal sino algo más
liviano y sin mucho protocolo, lo
mejor es hacer una
invitación tipo
bufé. Es una opción
cómoda cuando no contamos
con un juego de comedor grande,
ni meseros, pero sí un
espacio amplio para que los
invitados puedan ubicarse
cómodamente
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