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Investigan
delitos informáticos
Los
médicos forenses suelen decir que el cadáver habla,
ya que cuando llegan a la escena del crimen, ellos saben que el
cuerpo de la víctima puede ser su mejor testigo.
Estilos de Vida
El Diario de Hoy
estilosdevida@elsalvador.com
Pero,
¿qué pasa cuando el lugar del crimen es una oficina
y el arma del delito es una computadora? Ahí llegan los forenses
informáticos. Muy solicitados en los últimos tiempos
en Estados Unidos, a raíz de los escándalos en grandes
compañías, estos expertos informáticos tienen
una misión clara: extraer toda la información posible
de los discos duros, sobre todo la que ha sido borrada.
Como señala el experto del grupo Control de Riesgos Peter
Yapp, en los casos de quiebras corporativas o fraudes financieros,
los investigadores pueden determinar a partir de un trabajo exhaustivo
en los recovecos de las computadoras cuánto sabían
los directores, las mentes de las compañías, de todo
lo que estaba pasando.
Además de los trapos sucios de las corporaciones, los forenses
de las computadoras suelen investigar casos de pornografía
infantil en Internet, mal uso de las terminales informáticas
por parte de los empleados de las empresas y cuestiones vinculadas
a la propiedad intelectual.
Deshacerse de un cadáver suele ser una tarea complicada para
los asesinos, pero para borrar un archivo para siempre, la tecla
delete no parece ser la mejor arma para liquidar al
enemigo.
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