
La agroindustria tiene opciones con el TLC
A surtir la mesa panameña
Los alimentos procesados tienen buenas perspectivas de aumentar
sus ventas a Panamá. Una condición para hacerlo
es que la producción se modernice
Omar Cabrera
elsalvador.com
El Diario de Hoy
El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre El Salvador y Panamá
abre la posibilidad de que se aumenten las exportaciones de
uno de los sectores menos desarrollados en ambos países:
el agropecuario.
En los últimos seis años, El Salvador ha comprado
a la nación canalera más que lo que le ha vendido.
La balanza agropecuaria, por tanto, se inclina a favor de
Panamá.
Para el año 2001, por ejemplo, nuestro país
exportó a Panamá productos agropecuarios por
poco más de $2 millones, a la vez que importó
más de $5 millones.
El grueso de este intercambio corresponde a productos agroindustriales.
En ese rubro, lo que El Salvador más ha vendido a Panamá
en los últimos dos años es agua. Técnicamente,
se trata de la partida arancelaria conocida como agua,
incluidas el agua mineral y la gaseada, aromatizada o con
adición de azúcar u otro edulcorante.
Las ventas panameñas a El Salvador, por su parte,
se han concentrado en salsas, como la ketchup;
preparados para sopas y caldos, y otros preparados alimenticios.
Aunque en menores cantidades, la lista también incluye
whisky, leches para bebés, queso fundido, huevos y
otros productos.
Somos muy optimistas sobre las posibilidades de aumentar
las exportaciones locales a Panamá, dice la coordinadora
de Política Comercial del Ministerio de Agricultura
(MAG), Amy Angel.
La especialista ve mejores opciones para productos agroindustriales,
es decir, alimentos preparados o semipreparados.
Los salvadoreños podrían, por ejemplo, abastecer
las mesas panameñas con más jugos, hortalizas,
frutas procesadas, panadería y boquitas.
Algunos de estos son productos que nuestro país ya
vende a la nación canalera. Esta experiencia de exportación
previa es la que permite aprovechar mejor cualquier TLC, como
lo demuestra la observación histórica, destacó
la funcionaria.
Aranceles
Del total de productos negociados entre El Salvador y Panamá,
el 81% gozará de acceso inmediato sin pagar aranceles.
Otros verán reducirse los impuestos a plazos de entre
tres y diez años. Un tercer grupo lo constituyen aquellos
productos que fueron excluidos, es decir, que seguirán
pagando los mismos impuestos que hasta la fecha.
Estos excluidos constituyen cerca del 17% del
total, que en su absoluta mayoría son productos agropecuarios.
Sin embargo, hay un grupo importante de productos del sector
que también gozará de libre comercio desde la
entrada en vigencia del TLC.
En orden de importancia, según valor de exportación
en el último año, estos productos liberados
son los siguientes: jugo de frutas no tropicales (pera, melocotón,
etc.); vodka; preparaciones para salsas, condimentos y sazonadores;
preparaciones compuestas para la industria de bebidas; mejoradores
de panificación; frescos o refrigerados; té
negro fermentado y parcialmente fermentado.
También se liberan de aranceles el filete congelado
de dorado; el follaje fresco (como las flores);
los caballos, y las preparaciones para sopas, potajes o caldos.
Entre los productos agropecuarios que El Salvador exportó
a Panamá en los últimos dos años, también
hay dos que se beneficiarán de una desgravación
paulatina. Se trata del agua, que pagará cada vez menos
impuestos hasta llegar a cero en diez años, y los confites
sin chocolate, que se desgravarán en un plazo de seis
años.
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