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México obtuvo el título regional de los
Juegos Centroamericanos y del caribe. El Salvador ganó
123 medallas, su mejor papel en toda la historia del
evento.
Para
nunca olvidar
América
Central y El Caribe se reunieron del 23 de noviembre
al 7 de diciembre en San Salvador, El Salvador, para
darle vida a la décimo novena edición
de los Juegos, que fueron catalogados como excelentes
por la Organización Deportiva Centroamericana
y del Caribe (ODECABE).
El Diario de Hoy
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| La fiesta del deporte centroamericano
y del Caribe regresó a tierras salvadoreñas
tras 67 años de ausencia y fueron catalogados
como un verdadero éxito. Foto:
EDH/Arturo Silva |
La tarde del 23 de noviembre, en el pebetero del Estadio
Nacional Flor Blanca, el Fuego Nuevo
dio vida a los XIX Juegos Deportivos Centroamericanos
y del Caribe.
Después de 67 años de ausencia, la justa
deportiva regional más antigua del olimpismo
moderno volvía a tierras cuscatlecas. Treinta
países confiaron en el trabajo del Comité
Organizador de los Juegos (COSSAL) e hicieron de El
Salvador un punto de encuentro para el deporte regional.
Con la ausencia de la delegación cubana -integrada
por grandes figuras del deporte olímpico a nivel
mundial-, los grandes favoritos para hacerse de los
Juegos eran los atletas mexicanos.
México, con la velocista Ana Guevara portando
el pabellón y atletas de la talla del clavadista
Fernando Platas, la haltera Soraya Jiménez y
la ciclista Belem Guerrero, cumplió con creces
al sumar 351 preseas de diferente color -138 oros, 111
platas y 102 bronces- escoltados por las delegaciones
venezolana y colombiana.
Cuando Francisco Flores, presidente de la República
subió al palco del Flor Blanca, la
noche del 7 de diciembre, los Juegos eran catalogados
como un éxito. Treinta y una naciones le
hemos demostrado al mundo que Centroamérica y
El Caribe es una tierra mágica donde prevalece
la hermandad, el entusiasmo y la esperanza, dijo
Flores y la llama se apagó lentamente entre los
aplausos del público y los atletas. La fiesta
terminó, pero su recuerdo será imperecedero.

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