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Nostalgia
carnavalera
A
pesar de haber emigrado hace años, los compatriotas
no pierden el referente de la mejor celebración
de Centroamérica.
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| Sin importar dónde
vivan, los salvadoreños añoran la principal
fiesta de Oriente, el carnaval. Foto
diario de oriente / archivo |
No todos los salvadoreños que emigran tienen la oportunidad
de visitar su terruño con frecuencia. Algunos no han
regresado desde que partieron; sin embargo, aún guardan
en su memoria gratos recuerdos de la principal fiesta patronal
de Oriente.
Muchos de ellos, como Celestino Villalta, no dudan en considerar
que el carnaval migueleño es el único
de Centroamérica.
Villalta es uno más de los cientos de miles de salvadoreños
que fueron en busca del sueño americano.
Lejos de su terruño invita a olvidar los malos recuerdos
y gozar sanamente.
Todos por igual
Pero no hace falta haber dejado el ombligo en San Miguel para
extrañar su fiesta. Prueba de ello es la berlinesa
Gerarda Gómez Monzón de Olivares.
Llegó a Estados Unidos en 1974 y desde entonces no
ha tenido oportunidad de disfrutar de la alegría migueleña.
En sus recuerdos del carnaval guarda imágenes de las
lindas carrozas que desfilan por las calles, la procesión
de la Virgen de la Paz y la alegría de la gente al
compartir las celebraciones.
Asegura que no he encontrado ni visto nunca nada que
se parezca a las fiestas de San Miguel. Por eso señala
que la frase migueleña después de
Rio de Janeiro, es el mejor de América Latina
es muy cierta.
También vienen a su mente las calles empedradas,
el cli-ma y playas preciosas.
De Monzón reside en Las Vegas, Nevada, donde comparte
alegrías y recuerdos con sus 6 hijos y
20 nietos.
José Alfredo Sandoval vive en los Estados Unidos desde
hace 28 años. No obstante, viaja al país a
veces cada tres meses porque no puedo vivir sin mi San Miguel.
Sólo este año
Las múltiples ocupaciones de este contratista de construcción
le impedirán perderse el carnaval sólo
este año.
Sandoval asegura que en años anteriores ha participado
con una pequeña orquesta que tenía, se
llamaba Grupo Cristal de Lolotique.
Como la mayoría de salvadoreños, es aficionado
al fútbol y lo practica, los jueves, bajo techo, y
los domingos, en cancha grande con un equipo de Honduras.
Es hermano de El Rene-gado, quien toca y
canta en varios lugares de San Miguel.
Si algo no debe faltar en todo carnaval es el entusiasmo,
según Luis Guevara.
A sus 45 años, Guevara no ha tenido oportunidad
de estar en otro mejor ni ha encontrado mejor diversión.
Echa de menos el calorcito de Oriente y sudar toda la
noche bailando al ritmo de las buenas orquestas.
Para mí es el mejor del mundo, dice sin
titubeos.
Añoranzas de salvadoreños
Hay coincidencia en recuerdos por el calorcito de oriente
y la particular manera de gozar el carnaval migueleño
- Entre líneas se lee la nostalgia y emoción
por saber del terruño donde dejaron enterrado el ombligo
- También salta el patriotismo cuando califican al
carnaval como único en Centroamérica
- A pesar de vivir en el exterior, algunos no se lo pierden
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