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Crónica
de la gran noche
En
una fría e inusual noche de verano, miles de migueleños
presenciaron la elección de la reina del XLIV Carnaval
de San Miguel. Éste es el relato de lo que vivieron
las reinas en el día de la coronación, detrás
del esplendor y las luces del escenario.
Flor Lazo
Suplemento Carnaval
equipoweb@elsalvador.com
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La noche del 23 de noviembre, 20 chicas
disputaron, tras varias semanas de duros ensayos, la corona
de las fiestas migueleñas. En la imagen, las diez
finalistas posan con sus vestidos de fantasía.
Fotos diario de oriente/ Flor lazo
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El escenario era el adecuado para el evento. Alrededor de
una tarima engalanada con lu-ces multicolores, se congregaron
miles de personas para presenciar un elección que mostró
la gracia y la belleza de las candidatas a reina del XLIV
Carnaval de San Miguel.
Para las chicas, ésa era la noche en la que culminaban
varios meses de largos y agotadores entrenamientos.
Para los migueleños, el gran día en el que conocieron
a su nueva soberana.
No está de más destacar el atractivo visual
que re-presentó un espectáculo bien montado
y el calor que, en esa fría noche de verano, le imprimieron
las personas que apoyaban a sus favoritas.
Las aspirantes vivieron momentos de nerviosismo y compañerismo
en su centro de operaciones, localizado en una pequeña
tienda de campaña ubicada a un lado de la tarima principal.
La historia del largo día en el que San Miguel conoció
a su nueva soberana comenzó desde las siete de la mañana.
A esa hora nos reunimos con los estilistas para que
nos retocaran los tintes que nos habían aplicado un
mes antes en nuestros cabellos, explica Maritza Guevara,
reina del barrio San Antonio, mientras espera su turno para
desfilar con su traje típico.
El último ensayo
Después vendría el último ensayo general,
para luego darle paso a una larga sesión de maquillaje
que inició a las 2 de la tarde, y finalizó poco
antes de comenzar el espectáculo.
Eran las 8:30 de la noche, cuando las luces de los reflectores
se encendieron y los animadores le dieron la bienvenida al
público asistente. En el interior de las cuatro paredes
de la verde carpa, 20 chicas pasaban uno de los momentos más
tensos de sus cortas vidas.
Mientras el equipo de estilistas realizaba el último
de los retoques al maquillaje de algunas de las señoritas,
otras se entretenían charlando o poniendo en orden
los trajes que lucirían en los diversos desfiles de
presentación.
No faltó la que perdió su par de medias o la
que prefirió modificar a última hora el diseño
original de su vestido de noche o de fantasía.
Desde ese momento hasta que el alcalde migueleño le
colocó la corona a la representante de la colonia Carrillo,
transcurrieron más de seis horas que se rellenaron
con la presentación de las candidatas en traje típico,
de fantasía, de noche, y las actuaciones de varios
grupos de danza.
Al cabo de la jornada, la madrugada recibió a Karla
Emperatriz Valiente Hernández, de 17 años, como
la nueva reina del Carnaval de San Miguel.
Y mientras la chica era asediada por un grupo de periodistas
o amigos que querían tomarse una foto con ella, el
resto de participantes se retiraban a sus casas cansadas,
pero contentas de haber participado en esta inolvidable experiencia,
concluyó una de las chicas, mientras cargaba los vestidos
que utilizó.
| Mientras
el público disfrutaba de las actuaciones, las candidatas
seguían trabajando. |
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Como
todos los años, las barras de las diferentes colonias
dijeron presente en el evento. |
| El desfile
en trajes típicos fue uno de los momentos más
aplaudido, en especial, por el público masculino. |
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Wilfredo
Salgado fue el encargado de colocar la corona a la nueva
reina. |
| Al final,
besos y abrazos. La protesta de las inconformes
llegó el día siguiente. |
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