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Tras
los pasos de una mente brillante
La
vida de la científica salvadoreña Alicia Lardé
al lado del matemático John Nash Jr. fue llevada a
la gran pantalla, en un filme que obtuvo, el pasado domingo,
cuatro premios Oscar.La primera mención que tuve del
nombre de Alicia Lardé fue por un rumor cibernético.
Carlos Cañas -Dinarte
Mediante
un correo electrónico, mi amigo Francisco Ayala Silva
me preguntó si, por mis pesquisas en el pasado salvadoreño,
sabía algo acerca de esa mujer.
Avergonzado, tuve que contestarle que no tenía ningún
dato que pudiera serle útil. A él le interesaba
el tema porque los rumores sobre la nacionalidad de Alicia
circularon rápido en Estados Unidos, a fines del año
pasado, tras el estreno del filme "A Beautiful Mind".
Alicia, la desconocida
Sin embargo, la interrogante de Francisco no me dejó
tranquilo. Tras unas cuantas consultas, mi jefe Lafitte Fernández,
el periodista costarricense Manuel Bermúdez, el editor
salvadoreño Rolando Monterrosa y quien esto escribe
entramos en intensas jornadas, que, sumadas, abarcaron más
de dos semanas laborales en El Diario de Hoy.
Sería tedioso enumerar las horas expectantes que pasamos
sumidos en la internet, en busca de pistas sobre Alicia Lardé
y su esposo, el matemático y Premio Nóbel John
Forbes Nash Jr.
De todas esas horas, extrajimos momentos de desazón,
pero también otros de mucha esperanza. Los correos
electrónicos y teléfonos de los Nash aparecían
bloqueados o con máquinas contestadoras activadas.
En algún momento, la esperanza de hablar con Alicia
y John casi se desvaneció.
La propia biógrafa de los Nash, la periodista Sylvia
Nasar, autora de la biografía "A Beautiful Mind",
nos escribió y comentó que ellos se negaban
a conceder entrevistas.
La actitud cerrada de los Nash era la natural respuesta de
una pareja que se sentía atacada por una fuerte y sucia
campaña internacional de desprestigio, orientada a
influir negativamente en los miembros de la Academia de Ciencias
y Artes Cinematográficas.
La confianza en encontrar a Alicia y John mermó aún
más entre todos los del equipo investigador. Por fortuna,
un viejo trabajo mío nos brindó una pista fundamental.
Tres años atrás, yo había entablado relación
con Silvia Walter, nieta de la destacada científica
salvadoreña Dra. Alice Lardé de Venturino. Por
asociación de apellidos, nos dirigimos a ella, mediante
un correo electrónico que ignorábamos si funcionaba.
Pero la suerte estaba de nuestro lado... y en casa. Doña
Mercedes Madriz de Altamirano, fundadora de El Diario de Hoy,
había sido compañera estudiantil de la madre
de Alicia y era amiga de ambas. Por esta razón, mantenía
correspondencia con la esposa de John Nash.
Los valiosos aportes de doña Mercedes y los de Silvia
Walter nos pusieron en el rumbo correcto y nos contactaron
con una serie de parientes de Alicia Lardé.
Los correos electrónicos los escribía y enviaba
Lafitte, en tanto que Manuel, Rolando y yo nos dábamos
a la tarea de leer el libro de Nasar y a recopilar otros materiales
impresos y gráficos en diversas partes del mundo. Además,
muchos eran escritos tendenciosos, merecedores de amplios
y minuciosos cotejos.
Un reconocimiento
Producto del cruce intenso de correos, las noticias sobre
los Nash nos llegaban con más claridad. Poco a poco,
ganábamos confianza con los Nash, pues sabíamos
que, gracias a sus primas Silvia y Odette Lardé, Alicia
estaba al tanto de nuestras preguntas y solicitudes.
En un momento determinado, una fuerte chispa apareció.
Por motivos privados, los Nash llegarían a San Salvador
el martes 19 de marzo.
Hubo que correr aún más. Era necesario organizar
una premiere de gala de la película, para lo cual se
contó con el decidido apoyo de la dirección
de El Diario de Hoy, con el de Mauricio Pinto y su distribuidora
fílmica y con el entusiasmo del Departamento de Mercadeo
del periódico.
Enterado del evento, el Presidente en funciones de la República,
Lic. Carlos Quintanilla Schmidt, dispuso que la gala patrocinada
por El Diario de Hoy fuera el marco ideal para entregar una
placa de reconocimiento a los esposos Nash, en la noche del
jueves 21.
Por esta razón, otros actores entraron a la escena
de la premiere: los licenciados Max Figueroa y William Carrillo,
del protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores y de
la Presidencia de la República.
La noche esperada
Lafitte fue el primero en hablar con los Nash, en la mañana
del miércoles, cuando compartieron el desayuno en el
pequeño hotel de la colonia Escalón, donde se
encontraban hospedados.
Veinticuatro horas más tarde, Lafitte, Manuel, Carlos
Hermann Bruch y yo tuvimos con ellos la única entrevista
exclusiva que tan famosa pareja concediera a un medio de comunicación
hispanoamericano, el segundo después del programa televisivo
"60 minutes", conducido por el veterano Mike Wallace.
Un poco turbado por la presencia de la cámara y las
grabadoras, el Dr. Nash nos dejó a solas con su esposa,
para que pudiéramos conversar a nuestras anchas. En
un salón cercano, el Nóbel y creador de la galardonada
Teoría del Juego se dio a la tarea de revisar sus cuentas
de correo electrónico.
Alicia fue amable y sonriente, sencilla y directa en sus respuestas.
No nos ocultó nada. El resultado de las más
de dos horas de entrevista fueron dos segmentos, con un total
de cuatro páginas, difundidos por El Diario de Hoy
el pasado viernes y sábado.
Por la noche, las personas que fueron invitadas a la gala
disfrutaron primero de la proyección del filme, cuya
fuerza emotiva arrancó más de algunas lágrimas.
Poco después de las diez de la noche, el director-editor
de El Diario de Hoy, Ing. Enrique Altamirano Madriz, y el
Presidente de la República en funciones, Lic. Carlos
Quintanilla, halagaron a los Nash y les rindieron un homenaje
en nombre de la empresa y de El Salvador entero.
En medio de la música de los violines y los breves
discursos, los nervios no dejaron de traicionarnos a los del
equipo investigador y a los organizadores del evento.
Cuando la gala acabó y se procedió al cóctel,
la mejor recompensa para todos fue ver las emociones reflejadas
en los rostros de los asistentes, al igual que la alegría
manifiesta en el rostro de Alicia Lardé y John Nash.
El matemático genial estaba feliz por su esposa, a
quien su propio país reconocía su entrega humana
por sacarlo de la esquizofrenia y llevarlo a ganar el Premio
Nóbel de Economía en 1994.
Alrededor de ellos, una serie de periodistas les hacían
preguntas sueltas, les tomaban fotos y videos, en medio de
decenas de personas que se acercaban para abrazarlos o estrecharles
la mano, algunos con sinceridad y otros con envidia y turbias
intenciones. Quizá por saberse parte de la sucia campaña
internacional para desprestigiar al filme y a todos sus protagonistas,
reales o actorales.
Con la premiere de "A Beautiful Mind", El Diario
de Hoy ofreció un profundo tributo de alegría
y sinceridad para los Nash, quienes partieron en la mañana
del sábado 23 hacia la ciudad californiana de Los Angeles.
En el Teatro Kodak
Estaban invitados por la Academia a la entrega de los codiciados
premios Oscar. Y era algo que no pensaban perderse, en especial
el Dr. Nash, quien no ocultaba su interés por conocer
al "beatle" Paul McCartney.
Para los que estábamos en las instalaciones de El Diario
de Hoy, fue emotivo ver desde la llegada de los Nash a la
alfombra roja del Teatro Kodak hasta los momentos en que Benicio
del Toro y otros presentadores de lujo anunciaron lo que esperábamos
desde semanas atrás.
En la noche del domingo 24, el atacado filme "A Beautiful
Mind" superó todas las miserias humanas y se alzó
como el gran ganador de la entrega 74 de los Oscar.
Cuatro dorados Oscar cerraron, con brillo y honor, la boca
a los detractores del filme, quienes pronto cambiaron sus
ofensas por muestras de elogio y apoyo.
Vestidos con trajes negros de gala y sentados en sus rojas
butacas, los Nash sonreían a las cámaras. El
amor deellos dejaba atrás al fango y triunfaba no solo
en la vida real, sino también en la pantalla de plata
y en la noche más esperada del cine mundial.
Tras conceder una entrevista exclusiva a representantes de
El Diario de Hoy, los esposos Alicia Lardé y John Nash
recibieron un homenaje del Gobierno de la República
Alicia Nash es una verdadera campeona del amor.
Jennifer Connelly.
En la ceremonia de los Oscar, Jennifer Connelly recibió
su presea de manos del actor Benicio del Toro (arriba).
Cuatro premios oscar 2001
Mejor Película
- Basada en un historia verídica, el filme logra representar
el drama de un amor heroico, que vence el difícil trance
de la gloria a la locura en viaje de ida y vuelta.
Mejor Director
- Ron Howard construyó una película convincente,
que atrapa al espectador en su ritmo, intensidad y dramatismo.
Mejor actriz secundaria
- Jennifer Connelly encarna a Alicia Lardé, la brillante
mujer que saca a Nash de su enfermedad mental. Seductora y
con una belleza especial, elegante, profunda, pasa a ser una
esposa angustiada y, finalmente, una mujer heroica y abnegada.
Mejor Guión adaptado
- Akiva Goldsman adaptó la biografía escrita
por Sylvia Nasar para una excelente propuesta cinematográfica,
donde el ritmo intenso conjuga romance, conspiración,
delirio, dramatismo, heroísmo y esperanza.
TIEMPOS EXITOSOS
21 de diciembre de 2001: La película A Beautiful
Mind se estrena en las salas de cine de Estados Unidos.
La respuesta favorable del público es rotunda.
12 de febrero de 2002: La Academia postula el filme a ocho
Premios Oscar, incluidos los de mejor película, mejor
director, mejor actor, mejor actriz secundaria y mejor guión
adaptado.
21 de marzo de 2002:
El Diario de Hoy promueve la gala de presentación de
la película en El Salvador.
24 de marzo de 2002:
En el Teatro Kodak de la ciudad de Los Angeles (California),
se produce la noche de entrega de los premios más codiciados
del cine mundial: los Oscar.
La película A Beautiful Mind (Una
mente brillante) se alza con las principales estatuillas,
obtenidas para el filme, el director, el guionista y la actriz
secundaria.
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