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Su
tiempo comienza ahora
En la mujer, la menopausia está asociada con el desarrollo
de enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis, mismas
que se derivan de la insuficiencia de estrógenos. Conozca
la importancia de dichas hormonas en su cuerpo y los beneficios
de tratarse a tiempo.
Mireya Urquía
La
menopausia es la etapa en que los ovarios disminuyen la producción
de hormonas, entre ellas los estrógenos, que se encargan
de los cambios físicos cuando ocurre la transición
de niña a mujer.
Paralelo a esto, hacen que crezcan los senos y los genitales
externos, se ensancha la pelvis, desarrollan la vagina, en
fin, acondicionan al cuerpo para poder ser fecundado y concebir.
A medida disminuye la producción de estrógeno
surge un desequilibrio hormonal que ocasiona en la mayoría
de mujeres cambios en los ciclos menstruales, que pueden alargarse
o acortarse, y algunas veces empeorar los malestares premenstruales.
Por lo general estos cambios ocurren entre los 40 y 45 años,
aunque hay quienes pueden llegar a los 50 funcionando bien.
¿Estoy en la menopausia?
Aunque algunas mujeres pueden experimentar solo el cese de
la menstruación, la mayoría presenta alteraciones
como: bochornos (calores), sudores nocturnos, cansancio, resequedad
vaginal, mal carácter, nerviosismo e insomnio.
Hay quienes también experimentan otro tipo de síntomas
como el debilitamiento de los huesos, adelgazamiento del cabello,
infecciones vaginales y urinarias, entre algunos.
Contrario a lo que muchas piensan, la menopausia no es una
enfermedad; es más bien un proceso fisiológico
que debe ser vigilado de cerca para evitar posteriores complicaciones
en la salud, pues son varias las enfermedades que se pueden
padecer si en esta etapa no se lleva un control médico
adecuado.
Si por alguno o varios de los síntomas antes mencionados
se sospecha que ha entrado en esta etapa, lo mejor es visitar
al ginecólogo para que él indique cuál
es el tratamiento idóneo a seguir.
La prescripción de sustancias hormonales para mantener
el nivel necesario es vital para que el organismo se mantenga
funcionando, al mismo tiempo que le ayuda a disminuir algunas
molestias.
A fin de poder indicar el tratamiento es prudente realizarse
algunos análisis como el papanicolau (citología),
mamografía, exámenes de laboratorio generales
y adicionalmente podría requerirse una densitometría
ósea.
Proceso silencioso
En este periodo también se elevan los niveles de lípidos
(grasas) en la sangre, colesterol triglicéridos, que
inciden en la circulación de óganos como el
corazón y el cerebro. A nivel cardiaco aumenta la presión
arterial, la cual puede causar daños como muerte temprana
por infarto o, en su defecto, demencias seniles.
La osteoporosis es otro de los riesgos asociados a la menopausia
y se caracteriza porque los huesos se deterioran de forma
progresiva, haciéndose más frágiles,
y disminuye la densidad ósea.
Además produce encorvamieno, reducción de la
estatura, caída del cabello y fragilidad de piel y
uñas. El más mínimo golpe puede resultar
fatal. Es de hacer notar que este proceso de pérdida
de hueso es silencioso y sus consecuencias se detectan hasta
años después.
El problema en mención puede ser evitado o disminuido,
gracias a la ingesta de hormonas y algunos consejos que usted
puede llevar a la práctica:
-Consuma una adecuada cantidad de calcio y vitamina D. Estos
se encuentran relacionados con el mantenimiento de los huesos.
-Para aumentar el consumo de calcio ingiera tortillas de maíz.
leche y sus derivados, y verduras de hoja verde.
-Si practica ejercicios el beneficio es mayor. Consulte a
su médico sobre el tipo de entrenamiento adecuado.
-Evite el cigarro, el alcohol y las bebidas con cafeína
-refrescos de cola y café-, pues interfieren en la
absorción del calcio.
-Aumente la ingesta de alimentos ricos en fibra como frutas,
verduras, frijoles y cereales integrales, así como
aquellos que tengan un alto contenido de potasio, como ciruelas,
tomates, naranja, etc.
El estreñimiento puede presentarse dentro de los síntomas
de la menopausia.
En general, lleve una alimentación sana, disminuya
el consumo de grasas, cuide su peso y haga ejercicios. Aumente
la ingesta de fibras, agua y calcio, y limite la sal.
No se desanime
En raras ocasiones nuestra cultura es amable con la mujeres
que han llegado a la edad madura. A cada momento se nos recuerda
que la belleza física ha disminuido, que se ha acabado
la capacidad reproductiva, en fin... ¡Pero ahora es
cuando la mujer tiene más tiempo para dedicárselo
a sí misma!
Recuerde, ya dedicó varios años a la crianza
de sus hijos y a su formación académica, por
tanto hoy tiene menor demanda de tareas y puede dedicarse
a cultivar sus intereses. Estudie algo que le interese y acepte
nuevos retos. ¡Usted vale mucho!
Comience esta nueva etapa con positivismo.
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