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Frente
al espejo
Para
un joven, ser flaco o gordo determina mucho en su forma de
ser y de presentarse ante los demás. Las presiones
de los estereotipos los pueden llevar a extremos peligrosos
El Diario de Hoy
Vanessa
lo confiesa: Estar gorda no. Yo cuido bastante mi físico.
Michelle, una joven de cara alegre, cree que la autoimagen
ayuda a las personas a sentirse bien.
El más completo estudio sobre los jóvenes de
San Salvador revela que tres de cada cinco jóvenes
estiman tener el peso adecuado: ni flacos ni gordos.
Pero hay quienes están en problemas. Veinte de cada
cien dicen estar flacos y, una proporción
igual, cree estar gordo o muy gordo. Estos últimos
atribuyen lo que les sucede al hecho de comer cualquier
cosa en la calle.
Hay que decirlo así: la delgadez sube entre los hombres
(28%) y sólo el 15 por ciento de las mujeres se consideran
flacas.
A pesar de esto último, los papeles se invierten cuando
de estar gordo se trata. Las mujeres superan a los hombres
con un 22 por ciento.
Y eso de sentirse gorda puede llegar a extremos
enfermizos. Los estereotipos de mujeres delgadas que se exhiben
en vallas publicitarias, revistas, vídeos, etc., influyen
mucho en los jóvenes. Verse como esos ejemplares parece
ser la meta. Es la moda, afirma la Dra. Margarita
Mendoza Burgos, psiquiatra infanto-juvenil y terapeuta familiar.
Más allá de poder o no conseguirse un novio
guapo, influye mucho en su autoestima.
Tengo una amiga que me confesó que ella empezó
con las dietas, a casi no comer. Se veía que estaba
delgadísima, y ella siempre se veía gorda e
iba al baño a vomitar, cuenta Vanessa. Y así,
varios de jóvenes dicen conocer a alguien que padece
de anorexia o de bulimia.
Ambos casos se conocen como enfermedades graves y penosas.
Al
hablar del tema con un grupo de jóvenes, fue evidente
la confusión que existe sobre ambos padecimientos,
tomándolos como similares. Sin embargo, hay diferencias
entre anorexia y bulimia.
Wollants las explica: La persona anoréxica es,
por excelencia, del sexo femenino, adolescente o preadolescente.
La característica es hogar con madre dominante y un
padre ausente físicamente, o ausente emocionalmente.
Estas muchachas se ven siempre gordas y tienen una fuerza
de voluntad de acero.
Contrario a la persona bulímica, ella no tiene esa
fuerza de voluntad, es débil ante los alimentos. Pero
si está siempre a dieta, dice el médico,
aunque no se ve a esta persona adelgazar tanto.
Estas personas, durante el día se controlan, pero en
la noche asaltan el refrigerador y comen de todo. Viene entonces
un gran cargo de conciencia y sensación de derrota.
Entonces recurre la vómito, al laxante para expulsar
y limpiarse.
Complicado
La anorexia y la bulimia son dos condiciones diferentes. La
recuperación de quienes padecen cualquiera de las dos
enfermedades es compleja. u Generalmente, se necesita de terapia
familiar u A veces, se come por ansiedad, y se empieza
a engordar por ansiedad, dicen los expertos.
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