| |
De
TOQUECITO en TOQUECITO
Muchos
jovencitos, a pesar de su corta edad, ya son adictos al tabaco.
Lo aprendieron a fumar con sus compañeros de estudio
o amigos. Día a día, se echan los cigarritos
sin saber el daño que les podría ocasionar.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Como
es común en esta sociedad, los jóvenes son más
viciosos que las muchachas. La mayoría
fumó el primer cigarrillo entre los 12 y los 14 años.
Tantas veces hemos escuchado la historia de aquel que, durante
las fiestas de Navidad, fumó la primera vez con el
pretexto de que necesitaba una brasa para reventar
los cohetes. Aunque esa primera experiencia les provocó
una tos y no el placer que muchos dicen disfrutar.
Al final, una gran mayoría fuma por moda y por aceptación
en un grupo social determinado. Así, entre más
rápido aprenden a fumar y a hacer el golpe
(inhalar el humo y hablar), el submarino (inhalar
humo, tomar un líquido y sacar el humo) y el toque
del zapatero (jalar de un solo tirón un centímetro
del cigarro) con mayor facilidad son aceptados y respetados
por sus amigos.
Es como que si el cigarro me diera poder, siento que
más me van a respetar. Además, tengo la sensación
de que las muchachas dicen este ya es hombre porque fuma,
y por eso me van a elegir, confiesa Eduardo, quien ya
se los echa.
Casi la mitad de los jóvenes entrevistados por CID-Gallup,
el 42 por ciento ha fumado en alguna ocasión. El 58
por ciento nunca ha probado ese irritante humo. De los que
sí se los echan, 50 son hombres y 43 mujeres.
La adicción
Recientes estudios efectuados en los Estados Unidos revelan
que los menores de edad se vuelven adictos al cigarrillo muy
rápidamente y en algunos casos es suficiente que fumen
una sola vez para que queden enganchados.
|
|
|
Ha fumado algún
cigarrillo u En un 60%
de los hogares de estos jóvenes, no hay personas
que fumen. - El 53% de
los jóvenes nunca tuvo permiso para hacerlo
|
Los científicos de la facultad de medicina de la Universidad
de Massachussets, en Estados Unidos, descubrieron que los
adolescentes son más vulnerables a los efectos adictivos
de la nicotina porque sus cerebros aún no se han terminado
de desarrollar.
Otro estudio concluyó que el hábito estaba muy
influido por el ejemplo de sus compañeros y profesores
que también fumaban.
En el país, la mayoría de los jóvenes
que fuman o han fumado inician esta práctica sin el
consentimiento de sus padres. Aprovechan el menor descuido
para echarse el cigarro en las horas de recreo, detrás
de la escuela, o en las canchas de la colonia. Y cuando llegan
a sus casas, van mascando chicles de canelita.
Deten....
La edad promedio en que los jóvenes fuman su primer
cigarrillo es a los 14 años - De cada diez niños
y adolescentes, de diez a quince años, en promedio
dos probaron cigarrillos a esa edades
|
El tabaquismo y
las cruzadas mundiales
|
Cada cigarrillo que se fuma es un día menos de
vida. Esto lo aseguran los médicos y científicos,
pruebas en mano. Muchos lo desconocen o, simplemente,
lo ignoran.
Un grupo de investigadores franceses del Instituto Nacional
para la Investigación Médica encontraron
la primera evidencia biológica directa de que el
fumar destruye las células del cerebro y además
detiene la producción de las mismas.
Las pruebas las hicieron con ratas y los resultados fueron
preocupantes: los roedores que tomaron dosis medianas
y altas de nicotina, sufrieron una pérdida de producción
de nuevas células cerebrales mayor al 50 por ciento
en relación con el grupo que no consumió.
También es importante saber que el tabaquismo se
convertirá en el principal asesino en los países
en vías de desarrollo (como El Salvador) en los
próximos 20 años. El fumar causará
más muertes que el SIDA.
Consciente de la problemática, la compañía
Philip Morris, fabricante de famosos cigarros, asegura
que está comprometida globalmente para
apoyar la prevención del fumado en la juventud.
En su sitio de internet (www.pmintl.com) destaca su compromiso
en todo el mundo para apoyar leyes de edades mínimas
(de consumo), programas para prevenir el acceso
(al cigarro) y la colocación en sus productos de
mensajes en los que se señala la venta prohibida
a menores. |
|
|