El Salvador va con todo ante La Haya
Al fin se reveló la argumentación
salvadoreña. Ante la Corte Internacional de Justicia
se expuso desde el caso de los mapas hondureños controvertidos
hasta análisis de fotografías de la NASA
Lafitte Fernández
Enviado Especial El Diario de Hoy
La Haya.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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El Embajador Héctor Urrutia
(izquierda), observa mientras la Canciller María
Eugenia de Ávila le ayuda a arreglarse la corbata
al comisionado Mauricio Gutiérrez Castro, antes
de entrar a la Corte.
Foto Digital : Carlos Hermann Bruch |
Con análisis calificados de fotografías de
satélites de la NASA, estudios geológicos y
documentos históricos, El Salvador dio ayer su primer
paso para convencer al Tribunal Internacional de Justicia
que reabra la disputa limítrofe por 72 kilómetros
cuadrados de tierras adyacentes el río Goascorán
y al Golfo de Fonseca.
La Canciller salvadoreña, María Eugenia Brizuela
de Ávila y el comisionado presidencial Mauricio Gutiérrez
Castro entregaron ayer, a las 11 de la mañana ( 3 a.m.
hora de El Salvador), al secretario técnico de ese
tribunal mundial, el francés Philipe Couvreur, la solicitud
de revisión de la sentencia limítrofe dictada
en 1992.
Con esa visita, El Salvador decide seguir luchando por tierras
adyacentes al Golfo de Fonseca aunque renunció, -por
imposibilidad de encontrar nuevas pruebas-, a batallar por
territorios localizados en cinco bolsones que fueron entregados
a Honduras por la Corte de La Haya. La solicitud de revisión
de una de las seis partes que forman la resolución
de 1992 se produjo un día antes que se produjera la
firmeza del fallo.
De acuerdo con lo que sucedió ayer en La Haya, Honduras
tomará plena posesión de tierras entregadas
a ese país en los cinco bolsones, mientras El Salvador
apuesta a convencer a los miembros del Tribunal Internacional
de Justicia que reabra el debate por las tierras del Goascorán.
Para pedir la revisión del fallo, El Salvador necesitaba
encontrar un "hecho nuevo" que justifique la solicitud.
La delegación salvadoreña, encabezada por la
Canciller Brizuela, estima que en los últimos seis
meses, descubrieron varios hechos que fortalecen su posición.
1. Que la Corte de La Haya falló, sobre el
tema de Goascorán, utilizando dos mapas presentados
por los hondureños que ni siquiera coinciden entre
sí. Los mapas fueron hechos, supuestamente, por el
navegante español Salvador Meléndez y Bruna
en 1794 cuando visitó el Golfo de Fonseca a bordo del
bergantín "Activo".
El Salvador sostiene que encontró un tercer mapa que,
se certifica, es el original, que difiere, completamente,
de las versiones hondureñas, como lo explicó
extensamente El Diario de Hoy.
De acuerdo con eso, se pregunta a la Corte: ¿Sobre
cuál de los tres mapas se resolvió? Esa polémica
se retoma porque Honduras asegura haber probado, con esos
mapas, que la desembocadura del río Goascorán
siempre estuvo, aún en tiempos de la colonia, en el
sitio actual.
El Salvador dice que antes de 1762, cuando España
había fijado los límites a las colonias, el
río desembocaba en el estero La Cutú, localizado
a 10 millas de donde lo hace ahora. Si se reconoce esto ultimo,
El Salvador se adicionaría 72 kilómetros cuadrados
de territorio.
2. Estudios de fotografías de satélite
tomadas por la NASA y exploraciones geológicas, entre
otros estudios técnicos, ademas de documentos históricos,
también entregó ayer El Salvador a la Corte
Internacional de Justicia para demostrar la antigua desembocadura
del río Goascorán (ver información aparte).
Entrega
Sin agobios ni nervios, la delegación salvadoreña
llegó ayer a la sede de la Corte de La Haya para entrevistarse
con el francés Couvrer y el vicepresidente de ese tribunal,
el chino Shi Jiuyong.
En acto significativo, Couvrer los recibió en una
sala especial en cuya pared principal cuelga la fotografía
del salvadoreño José Gustavo Guerrero, quien
fue el primer presidente de la actual Corte Internacional
de Justicia de La Haya.
Con ambos representantes, la Canciller Brizuela, el Comisionado
Presidencial para Asuntos del Golfo, Mauricio Gutiérrez
Castro, y los embajadores Rafael Zaldívar y Héctor
González Urrutia, analizaron los procedimientos que
se seguirán en el futuro para resolver la solicitud
de revisión salvadoreña.
También se notificó, en ese momento, que el
agente (una suerte de abogado litigante) salvadoreño
ante la Corte Internacional de Justicia será el ex
presidente del Poder Judicial, Mauricio Gutiérrez Castro.
Los miembros de la Corte trasladarán, en el menor
tiempo posible, la copia de la solicitud al gobierno de Honduras
para que responda a los reclamos nacionales.
La solicitud la analizará una sala formada por cinco
miembros. Tres los designará la corte principal. El
Salvador y Honduras tendrán derecho a designar, cada
uno, un juez ad hoc.
Tanto Brizuela como Gutiérrez dijeron ayer que aún
no escogen a la persona que representaría a El Salvador
como parte de la sala especial de la Corte de La Haya.
Es una decisión difícil. La persona debe
conocer de derecho internacional y colonial, dijo Gutiérrez
Castro, quien desde 1992 fue miembro del Comité Jurídico
Interamericano de la Organización de los Estados Americanos
(OEA).
A El Salvador lo asesora, en este caso, el profesor de derecho
internacional de la Universidad de Madrid, Francisco Remiro,
quien, a su vez, apoya a Nicaragua en el conflicto limítrofe
que sostiene con Honduras.
A esperar dos años
La Corte Internacional de Justicia conoce, en la actualidad,
25 reclamos entre naciones del mundo. La única solicitud
de revisión que sobrevive la planteó Bosnia
contra la antigua Yugoslavia hace 18 meses.
De acuerdo con lo que explicó el secretario técnico
de la Corte, el francés Phillipe Couvreur, para resolver
el asunto de Bosnia se demorarán más de dos
años. Según los cálculos que hace el
gobierno de El Salvador, para que la Corte diga si reabre
o no la sentencia limítrofe entre El Salvador y Honduras
deberán transcurrir al menos el mismo lapso de tiempo.
Lo que sucederá muy pronto es el traslado de la solicitud
salvadoreña a Honduras.
Posteriormente se designará a los miembros de la sala
que resolverán la petición salvadoreña.
Seguidamente se producirán una serie de audiencias
escritas y orales.
Ayer mismo, en cosa de horas, la Corte dio por recibido el
paquete salvadoreño, que incluye 126 copias de la demanda.
Las copias serán distribuidas entre los países
miembros de la Organización de las Naciones Unidas.
Dos años se deberán esperar para escuchar si
se reabre el caso o no. Una vez reabierto, sobrevendrán
varios años más para que se resuelva el asunto
de fondo.
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