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Dura
pelea por los mapas históricos
Con
cuatro mapas diferentes, Honduras intentará desvirtuar
la tesis revelada por El Diario de Hoy en el sentido de que,
durante el juicio limítrofe entre los dos países,
se utilizó un mapa que no coincide con el original.
Victor Hugo Dueñas
El Diario de Hoy
Tegucigalpa, Honduras
Honduras
sacó sus primeros argumentos para contrarrestar un
recurso de revisión que podría presentar El
Salvador, ante la Corte Internacional de Justicia, para combatir
la sentencia limítrofe que el tribunal mundial dictó
en septiembre de 1992.
Dentro de los cuatro mapas se incluye uno que atribuyen al
navegante y explorador español, Salvador Meléndez
y Bruna, quien llegó al Golfo de Fonseca en 1794.
Honduras insiste en que presentó ante La Haya el documento
original elaborado por ese cartógrafo, a pesar de que
en El Salvador se posee copia de un mapa totalmente diferente
que se encuentra en poder de la Newberry Library,
establecida en Chicago.
El mapa en poder de ese instituto -que posee una de las mayores
colecciones de mapas antiguos del mundo- forma parte de lo
que se denomina el Ayer Collection.
Un portavoz de ese instituto de Chicago reiteró ayer,
a El Diario de Hoy, que poseen el mapa original y que fue
comprado por ellos, hace bastante años, bajo todos
los estudios de originalidad necesarios (ver información
aparte).
Ese plano, llamado en su época como Mapa Esférico
muestra, al menos, nueve diferencias con las versiones que
presentó Honduras, ante la Corte de La Haya, entre
1986 y 1992.
A pesar de ello, Honduras dijo ayer que poseen cuatro mapas
auténticos y legítimos
en manos del personal técnico de su Cancillería.
Otro de los mapas corresponde al año 1886, elaborado
por el estadounidense C. E. Clark.
El tercero de los documentos fue trazado por el servicio Hidrográfico
de los Estados Unidos, siempre en 1886. Entre 1892 y 1905,
los salvadoreños Santiago Barberena y José E.
Alcaine elaboraron por disposición del Supremo
Gobierno (salvadoreño), otra de las cartografías
que utilizarían.
De acuerdo con los representantes de la Cancillería
hondureña, los cuatro documentos consignan, por igual,
que la desembocadura del Río Goascorán es la
misma que Honduras sustentó en La Haya, con lo cual
ganó 70 kilómetros cuadrados afincados al lado
de ese río.
El Salvador sostiene que, por un fenómeno natural,
el cauce del río Goascorán cambió, pues
desembocaba en el estero de La Cutú, localizado a unas
diez millas de donde lo hace ahora.
Aunque aún no lo define el gobierno salvadoreño,
la prueba del mapa, ligada a otras que revelarían hechos
nuevos en ese caso, servirían para pedir la revisión
de la sentencia limítrofe que entregó el 70
por ciento a Honduras de los territorios disputados.
Contraargumentos
Desde que circuló la noticia de la supuesta alteración
cartográfica, las autoridades hondureñas han
respondido en dos vías frente al señalamiento.
El presidente de la República de Honduras, Ricardo
Maduro, como el titular de la Cancillería, Guillermo
Pérez Cadalso, declinaron, en un primer momento, opinar
abiertamente sobre el tema de los mapas.
En una conferencia oficial desde la Casa de Gobierno el miércoles,
los altos funcionarios, acompañados de representantes
del Congreso, se limitaron a expresar que se mantendrían
a la espera de la solicitud de revisión o cualquier
otra iniciativa que presentara El Salvador ante La Haya.
Ayer, no obstante, el Director de Mantenimiento Fronterizo,
Luis Torres, y el Consultor de la Cancillería de Honduras,
Carlos López Contreras, se refirieron al tema de los
mapas.
Honduras obtuvo un resultado favorable en ese juicio
con armas reales. Todo lo que presentó era información
y documentación auténtica, legítima,
acotó López Contreras.
Por su parte el canciller manifestó, Fueron seis
años que se tuvo para revisar mapas, documentos...
Con gente con mucha experiencia internacional y no va a ser
así nomás que se va a pensar que quedó
un mapa flotando sin los sellos correspondientes.
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