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¡Para colmo... se les debe!
Al 2001 se adeudaban $22.7 millones a canadienses

El compromiso era que los canadienses invirtieran $61.2 millones en el plan de la basura. Ahora resulta que hasta diciembre de 2001 se les adeudaba $22.7 millones. Entonces...¿cuál fue la inversión?

Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Públicamente nunca se anunció que el programa de tratamiento de desechos sólidos se ejecutaría mediante una fórmula en la que el inversionista le prestaba a la empresa mixta que controlaba. Foto EDH

CINTEC, la controvertida empresa canadiense, no ha resultado, a lo largo de los últimos cinco años, el mejor socio que podían esperar las 10 alcaldías del FMLN que les entregó ese negocio que producirá ingresos, pagados por 1.5 millones de pobladores del Gran San San Salvador, por más de $200 millones en 20 años.

Se suponía, o por lo menos así lo anunciaron los alcaldes involucrados en ese programa, que CINTEC financiaría la construcción del relleno sanitario y la estación de la planta de transferencia, entre otras obligaciones, con dinero propio.

El compromiso era, y así consta en los contratos, que invirtieran $61.2 millones para poner en marcha todo el plan de tratamiento de desechos sólidos.

Los inversionistas sanos colocan su dinero y, por supuesto, obtienen a cambio una rentabilidad que, en el caso de los canadienses, corresponde al pago que les hacen las alcaldías por cada tonelada métrica de basura que les entregan.

Pero algo ha caminado mal con los canadienses dentro de una empresa mixta (MIDES), en la que ellos poseen el 90 por ciento de las acciones y las 10 alcaldías gobernadas por el FMLN el restante 10 por ciento.

Los números de una auditoría que le hizo a MIDES la Corte de Cuentas, en junio de 2002, muestra que esa empresa tenía deudas, hasta el 31 de diciembre de 2001, por $22.7 millones.

De esa suma, $7.1 millones eran deudas de corto plazo. Otros $15.4 millones se adeudaban a CINTEC International y a Tredi Canadá.

En otras palabras: como las alcaldías que participan en MIDES poseen el 10 por ciento de las acciones, esas comunas son, a la vez, deudoras de CINTEC Internacional y de Tredi Canadá.

El papel de esas alcaldías no puede ser peor: pagan actualmente $14 por tonelada métrica entregada a CINTEC y a ellos mismos (antes cancelaban $18), pero, según los documentos de la Corte de Cuentas, también eran deudores, por lo menos hasta diciembre de 2001, de $22.7 millones.

Entonces, ¿cuál fue la inversión directa que hizo CINTEC para construir el relleno sanitario de Nejapa, si su costo se calculó en $23.5 millones y aparecen deudas por $22.7 millones?

¿Mal negocio?

Los mismos empresarios canadienses que prometieron hacer una inversión directa de $61.2 millones y que controlan MIDES embrocaron a esta empresa mixta a financiar el 81 por ciento de sus activos con deudas, como lo establece el estudio de la Corte de Cuentas.

En el año 2000, cuando los ingresos de la entrega de la basura crecieron, financiaron el 71 por ciento de sus activos. Un año después, eso bajó al 65 por ciento.

Todo eso revela que, si bien es cierto, los canadienses colocaron algún dinero cuando arrancaron el proyecto, a pesar de que, desde 1999, comenzaron a recibir fuertes pagos de las alcaldías, un enorme porcentaje de sus activos los pagaban con préstamos que tomaron con empresas relacionadas con la propia CINTEC.

En 1999, las alcaldías le pagaron a MIDES $6 millones. En 2000 cancelaron por el uso del relleno sanitario $8.6 millones; y en 2001 $8.5 millones. Es decir, en tres años los pagos de las alcaldías superaron los $20 millones.

¿Por qué, entonces, al filo de 2001 se les adeudaba $22.7 millones? La respuesta se desconoce porque El Diario de Hoy no ha tenido acceso a los documentos financieros de MIDES.

Pero puede existir una respuesta, de acuerdo con los informes de la Corte de Cuentas: que la parte de los activos de MIDES que los canadienses no financiaron con créditos, fueron adquiridos con los dineros que pagan, por el servicio de recolección de basura, 1.5 millones de pobladores del Gran San Salvador.

Hasta finales de 2001 los activos de MIDES llegaban a $35.1 millones. Principalmente en bienes inmuebles, según los números de la propia empresa.

Buena parte de esa suma lo representa el relleno sanitario de Nejapa.

Otros aspectos importantes que se desconocen son las condiciones en que MIDES adquirió esas deudas con compañías relacionadas con CINTEC (plazo, interés, etc.).

Y esto está en la oscuridad, porque públicamente nunca se anunció que el programa de tratamiento de desechos sólidos se ejecutaría mediante una fórmula en la que el inversionista le prestaba a la empresa mixta que controla.

La planta

Otro ejemplo de la forma cómo los canadienses habrían manejado MIDES lo muestra la forma cómo se manejó el proyecto de la planta de transferencia.

Aunque, efectivamente, no existe, como lo dice el alcalde Héctor Silva, un contrato firmado que dijera que $2 ó $3 de lo que pagaban las alcaldías (hasta agosto del año pasado) se destinaría a la construcción de una planta de transferencia de basura, existía un claro compromiso de MIDES con las alcaldías de destinar esa suma para tal proyecto.

Lo cierto es que, hasta agosto de 2002, los aportes de las alcaldías para construir esa planta llegaban a $6 millones.

La mejor prueba de eso es que, cuando el proyecto de la planta entró en crisis por disputas de los mismos ediles, la alcaldía de San Salvador renegoció su contrato con MIDES.

De ahí nació un nuevo documento en el que se advierte que el precio del pago por tonelada métrica de basura que se hace a MIDES baja en el mismo monto del aporte que se hacía para destinarlo a la planta de transferencia.

Además, se menciona que “las cantidades en concepto de pago de construcción de instalaciones de transferencia e instalaciones de reciclaje de desechos sólidos, ha hecho la alcaldía a favor de MIDES, desde el inicio del proyecto, hasta el 30 de junio de 2002, deberán determinarse contablemente y ser puestas a disposición de la alcaldía” (acta del concejo municipal de San Salvador de la sesión celebrada el 22 de agosto de 2002).

Ese párrafo prueba el destino de una porción específica de los pagos que se hacían a MIDES para construir la planta de transferencia.

Pero también demuestra algo más: que CINTEC, a pesar de ser, frente a las alcaldías gobernadas por el FMLN, el “inversionista”, no estaba dispuesto a poner ni un céntimo de su capital, como se supondría, para construir la planta de tratamiento.

De lo contrario, no se habría separado una porción de los pagos que hacen las alcaldías para construir esa planta.
En esa medida, la posición de inversionistas asumida por los canadienses resultó siempre muy cómoda.

¿Y el sindicato?

El 28 de mayo de 1997, apenas cuatro semanas después de instalarse el FMLN en el concejo capitalino, el alcalde Héctor Silva dijo, después de viajar a Canadá el 14 de mayo de ese año, junto con otros alcaldes del FMLN y la alcaldesa de Antiguo Cuscatlán, Milagro Navas (quien luego se apartó, totalmente, del proyecto) que la “solución canadiense” ofrecía financiamiento.

Ese viaje no sólo mostró una evidente inclinación de los alcaldes del FMLN por el proyecto de CINTEC (muchísimo antes de que convocaran, como lo anunciaron públicamente, a un concurso público), sino también que les preocupaba financiar el nuevo camino que seguirían.

Encontrar el “financiamiento” para cerrar el viejo botadero de la basura y construir un nuevo relleno sanitario en Nejapa fue, desde el principio del proyecto, un dolor de cabeza para los líderes del proyecto.

Por eso se produjeron, desde antes de la creación de la empresa mixta, informaciones contradictorias que los alcaldes involucrados en el proyecto nunca aclararon.

Después del anuncio que hicieron el 7 de septiembre de 1997 en el sentido de que CINTEC haría el relleno y se encargaría del programa total, en reiteradas ocasiones se les dijo a los periodistas que el proyecto lo financiaría el Sindicato de Trabajadores de Quebec.

De ese fondo se dijo, en su momento, que poseen activos netos por $ 2.3 mil millones. De ese monto, el 60 por ciento lo habían invertido, por lo menos hasta 1997, en pequeñas y medianas empresas. Efectivamente, tanto CINTEC como los alcaldes se acercaron al Fondo de Solidaridad de los Trabajadores de Quebec a solicitarles un préstamo a un interés del 8 por ciento anual.

Pero, por razones que se desconocen, ese préstamo jamás de concretó.

Lo que se sabe ahora es que la empresa canadiense siguió un doble camino: jugar con el dinero que comenzó a recibir de los usuarios del servicio de recolección de basura y prestarle dinero a MIDES de empresas relacionadas con esa firma.

Fotostática de la auditoría hecha por la Corte de Cuentas a MIDES, en la que se reflejan las deudas que esta empresa tiene con CINTEC y Tredi Canadá. Las tres compañías son propiedad de los mismos socios.

 

 

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