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Fraude en licitación
Acta revela anomalías en contrato
Una
empresa supuestamente asociada con el negocio desconocía
ese hecho. Otra pertenece a una mujer que fue expulsada por
las autoridades de Migración de El Salvador
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| ¿CUÁL CONSORCIO? El acta
del COAMSS que reproducimos muestra que la licitación
se le entregó a CINTEC y sus empresas asociadas.
Con estas últimas se produjo un engaño en
la oferta. |
Un grave y escandaloso fraude se cometió
al adjudicar, 10 municipalidades gobernadas por el FMLN, el
plan de tratamiento de la basura a un supuesto consorcio
que encabezó la empresa canadiense CINTEC, de acuerdo
con nuevas pruebas en poder de El Diario de Hoy.
En septiembre de 1997, el alcalde capitalino,
Héctor Silva, anunció al país que el
relleno sanitario y el programa de tratamiento de la basura
se entregaría a la empresa CINTEC Internacional Inc.
y a sus empresas asociadas Soprin ADS y Lynmar.
Una nueva investigación de este diario demuestra que
Lynmar Consulting es sólo una oscura sociedad propiedad
de Lynn Ternosky, una controvertida canadiense que sirvió
de traductora en el país, a un mafioso
ruso.
En lo que sería una empresa fachada sólo
trabajaba ella y su secretaria. Ninguna de las dos tiene experiencia
en asuntos de tratamiento de basura.
Peor aún: la canadiense Lynn Ternosky estaba relacionada
con CINTEC tan a fondo que Pierre Turcotte, el vicepresidente
de CINTEC de El Salvador, envió una carta a la oficina
de Migración en la que decía que era su empleada
y le pagaba $3 mil mensuales.
Soprin ADS, la tercera empresa falsamente beneficiada con
el concurso privado que hicieron los alcaldes, comunicó
ayer a El Diario de Hoy que ellos no participaron en el concurso
de los alcaldes, ni invirtieron un céntimo en el relleno
sanitario.
Pierre Levesque, gerente de Mercadeo de esa compañía
afincada en Canadá, se mostró sorprendido por
el involucramiento de Soprin ADS en ese concurso, tras advertir
que a ellos sólo se les contrató, en 1995, dos
años antes de que Silva anunciara la adjudicación
del plan, para realizar un estudio de impacto ambiental.
Recordó que fue la alcaldía de San Salvador,
con la ayuda de la Agencia de Desarrollo de Canadá,
la que contrató los servicios de la compañía
que representa.
Cuando se consultó ayer al alcalde de Nejapa, René
Canjura, sobre las razones que llevaron a incluir, dentro
de un falso consorcio, a una sociedad tan oscura como la de
Ternosky, respondió: No sé, no sé.
Más agujeros
El manejo que hicieron los alcaldes del FMLN, en 1997, de
la convocatoria para adjudicar el relleno sanitario fue tan
irregular (a pesar de significar un negocio que superaría
los $200 millones en 20 años), que la concesión
resultó agujereada por muchos lados.
En el fondo, le otorgaron el carácter de consorcio
especialista en manejo de basura a una empresa canadiense
fundada, en buena parte, en 1990, por personajes cuestionados
por las autoridades canadienses y a una sociedad salvadoreña
en la que Ternosky, que no conoce ni el alfabeto básico
de desechos, posee 99 de 100 acciones. Además, estaba
claramente relacionada con CINTEC.
La tercera compañía del falso consorcio
anunciado por Silva, ahora sólo dice que no hemos
sido parte de él y nos limitamos a hacer
lo que no se nos contrató aunque en 1995.
Expertos internacionales en análisis de licitaciones
dijeron, a El Diario de Hoy, que, a menos de que exista otra
razón para que eso sucediera, la mera revisión
de credenciales y poderes de las compañías involucradas
en el concurso privado habría evitado el fraude en
la licitación.
Es increíble que sucediera lo que me cuentan.
No se pierdan en el camino. Las razones son otras, dijo
uno de esos expertos a El Diario de Hoy que prefirió
que no se le identificara.
La canadiense
Cuánta participación accionaria en el falso
consorcio posee Lynmar Consulting, lo desconoce El Diario
de Hoy. Tampoco se sabe por qué apareció Lynn
Ternosky, como por arte de magia, en primera línea
de la negociación con los alcaldes del FMLN, sin tener
su sociedad ninguna credencial para que eso ocurriera.
El caso es tan grave que permite advertir que existió
un fraude en la concesión del proyecto a CINTEC y que
eso podría acarrearle responsabilidades legales a personajes
envueltos en un negocio que lo pagan más de un millón
de salvadoreños.
Ternosky, la enigmática mujer que aparece directamente
relacionada con el negocio de la basura, fue expulsada del
país en el año 2001, al relacionársele
con la permanencia en el país del mafioso ruso Elexei
Olegovic, de quien se dijo tenía nexos con bandas de
su país y caminaba por Europa con un pasaporte salvadoreño
falso.
La decisión de expulsar a Lynn Ternosky no se relacionó,
en ese momento, con el negocio de la basura.
Un
año antes que el ex ministro del Interior, Mario Acosta,
decidiera expulsar a Lynn, Pierre Turcotte, el vicepresidente
de CINTEC de El Salvador, envió una comunicación,
en papel membretado de CINTEC, en la que le dice que como
discutimos la semana pasada en nuestras oficinas en San Salvador,
esta carta confirmará nuestro acuerdo de pagar a Lynmar
Consulting $3 mil por sus servicios personales por un período
de cinco años.
La carta fue introducida por la canadiense a su expediente
migratorio para pedir, a las autoridades de Migración,
que se le aprobara su residencia permanente en el país.
Turcotte, quien firmó el contrato para manejar el programa
de basura de las 10 municipalidades gobernadas por el FMLN,
con el alcalde Héctor Silva, escribió en su
carta a Lynne que la contratación se hacía a
nombre del Proyecto de Desechos Sólidos Municipales.
Área Metropolitana de San Salvador.
De acuerdo con todo eso, la posición de Lynne, una
mujer de 52 años, no podía ser más controversial;
dueña de las acciones de una sociedad que participa
en el consorcio y empleada, a la vez, de CINTEC
de El Salvador, otro de los miembros del consorcio.
La sociedad Lynmar Consulting que controla la canadiense fue
constituida el 25 de agosto de 1995, entre Margaret Lunne
Ternosky y Francisco Rivas Méndez, un ingeniero salvadoreño.
En su nacimiento, la canadiense compró 180 de las 200
acciones. Las otras 20 las entregó a Rivas.
Este último dijo ayer que no pudo pagarle esas acciones
y que se las retornó, hace bastante tiempo (ver información
parte).
Todo eso ocurrió mucho antes de que la canadiense fuera
expulsada por su relación con el ruso Elexei Olegovich,
a quien vincularon las autoridades internacionales con la
mafia rusa.
Soprin: ¿Cuál consorcio?
Para la compañía canadiense Soprin ADS fue una
sorpresa enterarse ayer que la empresa CINTEC la introdujo
en un supuesto consorcio para alzarse con la licitación
privada que hicieron 10 alcaldes efemelenistas, para tratar
de solucionar el problema de la basura en buena parte del
Gran San Salvador.
Pierre Levesque, gerente de Mercado de esa compañía,
aseguró que ellos no invirtieron ni un céntimo
en el relleno sanitario de Nejapa.
No estábamos involucrados en la construcción
del sitio. No invertimos nada en ese relleno, aseguró
el gerente de una compañía que ahora se denomina
Dessau-Soprin.
Levesque recordó, telefónicamente, que a ellos
sólo se les contrató, en El Salvador, para hacer
un estudio de impacto ambiental y socioeconómico y
que eso ocurrió, en 1995, dos años antes de
que se adjudicara la licitación del plan sobre el manejo
de la basura.
Más tarde, Levesque envió un correo electrónico
a El Diario de Hoy en el que describió el proyecto
en el que su empresa trabajó. En éste se consigna
que fueron contratados por la alcaldía de San Salvador,
con la ayuda de la Agencia para el Desarrollo en Canadá.
Ese proyecto tuvo entre sus objetivos establecer el manejo
que se hacía, entonces, de los desechos sólidos
e identificar debilidades y prioridades.
También prepararon un plan maestro para el manejo de
desechos y evaluaron el impacto socioeconómico y ambiental
de la basura.
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