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Explosiones
de alegría
Son
sinónimo de año nuevo y fiestas, pero también
representan un gran peligro si no se manipulan con la debida
precaución y bajo la mirada atenta de un adulto responsable.
Ponga de su parte y festeje sin riesgos.
elsalvador.com
El Diario de Hoy
Llegado
el último trimestre es común escuchar el estallido
de cohetillos que anuncian el arribo de las fiestas de fin
de año y la tan ansiada Navidad. Pero también
es la época en la que se atienden numerosos casos de
menores que han sufrido quemaduras por causa de algún
artefacto pirotécnico.
Sin duda, las luces de bengala, la pólvora china y
demás fuegos pirotécnicos engalanan las celebraciones
y les dan ese toque festivo que sólo ellas poseen.
Sin embargo, además de la alegría por lo vistoso
que puedan ser, también son los causantes de desgracias,
como cicatrices permanentes, amputaciones y hasta ceguera,
sobetodo en niños y jóvenes imprudentes.
Y es que en una sociedad como la nuestra resulta un poco difícil
erradicar esta tradición, pues se ha practicado por
varias décadas. Además es el medio de subsistencia
de decenas de familias que se dedican a la manufactura de
petardos.
Entonces, si las coheterías no van a dejar de producirlos
ni la población de comprarlos, lo mejor es que nos
eduquemos desde antes que comiencen de lleno las celebraciones
y tomemos conciencia de lo importante que es guardar las precauciones
del caso.
A los padres
- No detone productos pirotécnicos dentro de recipientes
de vidrio, metal, concreto, ni en tuberías de alcantarillado
que representan un peligro a terceros.
- Absténgase de improvisar o comprar productos de
alto poder expansivo.
- No almacene pólvora en roperos, closets, gaveteros
o lugares donde existan fuentes de ignición.
- No estacione vehículos con el motor encendido frente
a los puestos de venta, las chispas emanadas por el escape
pueden originar un incendio.
- Los menores de seis años deben ser vigilados por
sus padres cuando manipulen estos productos.
- Efectúe la compra de la pólvora de acuerdo
a la edad de sus niños.
- Evite que sus pequeños vistan ropa sintética
de rápida combustión mientras manipulan pólvora.
Los niños
- No trates de detonar cohetes de alto poder explosivo,
pueden hacerte perder un dedo, una mano o un pie, y las
ondas expansivas causar daños a tus hermanitos, amigos
o familiares.
- No lances cohetes o estrellitas a tus amigos, porque les
puedes causar quemaduras e incluso la muerte.
- No pongas cohetillos o morteros dentro de recipientes
de vidrio, metal, cemento o en los alcantarillados, porque
al explotar, los pedazos podrían herirte.
- No lances cohetillos o silbadores sobre maleza seca, vehículos
o viviendas, pues podrías causar un incendio.
- Ten cuidado con los volcancitos. Cuando les prendas fuego,
hazlo por un lado y con un pedazo de leña encendida,
ya que si lo enciendes frente a tu cara puede quemarte el
rostro.
- Cuando quemes tus cohetillos, no mantengas cerca de ti
la bolsa donde los guardas.
Tiene que saber...
- Los fuegos artificiales son artefactos incendiarios que
se utilizan en diversas celebraciones. Son muy ruidosos,
coloridos y hermosos, pero bastante peligrosos. Vienen en
varios tamaños y colores.
- Todos están hechos con nitrato de potasio que
es lo que les suministra oxígeno carbón
de leña y sulfuro, que al ser combinados con el oxígeno
producen calor y luz.
wLa mezcla de estos tres elementos se llama pólvora,
que al ser encendida con fuego, produce sonido, humo y/o
movimiento.
- Después de los años 1800, la pólvora
fue reemplazada por el clorato de potasio o peroclorato
y aún es una parte clave en la composición
de los fuegos artificiales.
- Los diferentes elementos del metal son los que les dan
color.
- Todos los fuegos artificiales, sin excepción, son
peligrosos y su manejo exige experiencia y mucho cuidado.
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