Un sueño que terminó en pesadilla

El Salvador quedó eliminado del camino hacia el Mundial Brasil 2014. El uruguayo Ruben Israel y el mexicano Juan de Dios Castillo condujeron a la Selecta en este fracaso. Hoy es el tiempo de la renovación: “Chochera” Castillo

Texto: Franklin Ponce

De más a menos, que se quedó en nada y terminó en muchas frustraciones. La selección mayor terminó estrepitosamente el sueño mundialista Brasil 2014, siendo eliminada en la tercera fase de este proceso.

La salida del técnico uruguayo Ruben Israel, las duras críticas de Jaime “La Chelona” Rodríguez y la llegada del mexicano Juan de Dios Castillo marcaron más este fracaso. Hoy la llegada de “Chochera” Castillo reabre las expectativas.


Un año antes, de la mano del charrúa Israel, la Selección había alcanzado el puesto 49 en el ranking FIFA y el mayor número de victorias consecutivas (siete).


Esos elementos generaron muchas expectativas en la afición para la fase que se realizó este año, en el grupo B, que también integraban México, Costa Rica y Guyana.


Previo a los compromisos eliminatorios, la Selección ya vivía momentos complicados, específicamente con el seleccionador nacional. Había muchas críticas hacia Israel desde varios sectores.


Fue así cuando mientras la Selección realizaba una gira por Estados Unidos, después de caer duramente frente en un amistoso ante Honduras, el técnico conversó en Washington con Jorge Clará, de Deporte Total USA, en una charla con pasajes eléctricos y espinosos: habló de la derrota ante Honduras, de los “espías” de Costa Rica y México y de “cobardes” en el periodismo.


Hubo una frase que se destacó de esta nota: “Hay cobardes, infelices, malnacidos y antipatriotas que le hacen daño al país”. Levantó revuelo y más adelante trajo repercusiones.


Comenzando el nuevo proceso eliminatorio, el 8 de junio, la Selecta visitó Costa Rica. Después de ir perdiendo por dos goles, Isidro Gutiérrez y Osael Romero anotaron para que la Selecta robara un punto de San José, al empatar 2-2 y elevar las esperanzas de la afición.


Cuatro días después, México visitó el Cuscatlán. Los dirigidos por Israel no hicieron un buen partido y finalizó con una derrota para la Azul (1-2), con las anotaciones de Jesús Zavala y Héctor Moreno, para los mexicanos, mientras que Alfredo Pacheco había marcado por los salvadoreños.


Este resultado dejaba complicada a la Selección, pero todavía con muchas aspiraciones por clasificar. Aunque con esto empezó el inicio de la debacle. Las palabras que antes había pronunciado Ruben Israel fueron recordadas por el presidente del Indes, Jaime “Chelona” Rodríguez, quien manifestó: “Ya se le había llamado la atención al comité directivo de la Federación, se le hizo saber que esas declaraciones estaban fuera de tono, que se esperaba una disculpa (del técnico). Tiene que respetar. No puede venir cualquier extranjero, sea Guardiola, a insultar a los salvadoreños. No se puede”.


Como presidente del ente rector del deporte nacional y de cuya partida depende la economía de las Federaciones, decidió congelar el salario del técnico. Las disculpas nunca aparecieron, pero sí la sorpresiva renuncia del técnico Ruben Israel.


Sin decir nada, el 10 de julio la Federación confirmó la salida del estratega uruguayo, quien lo había hecho por medio de una carta. Dejó El Salvador para dirigir al Libertad de Paraguay.


Además de ser un camino duro para la Selección, este se complicó con la llegada de un nuevo seleccionador. Mientras se estaba en esa búsqueda, Rodríguez volvió a destacarse diciendo: “Cualquiera puede clasificar a esta selección”. Un acto de confianza o soberbia, nunca se entendió.


La Fesfut se mantuvo al margen de esas declaraciones y logró más adelante conciliar con el técnico mexicano Juan de Dios Castillo, quien antes había logrado el título de la Copa Centroamericana con Honduras.
El 7 de septiembre, El Salvador recibió a una pobre Selección de Guyana. Había mucho optimismo por el menosprecio que se le tenía a este equipo caribeño.

En tres minutos Isidro Gutiérrez había puesto adelante a los cuscatlecos. Pero Treyon Bobb (16’) sorprendentemente igualó por Guyana. En el 28’, Osael Romero volvió a adelantar a la Selecta. Sin embargo Bobb, al 53’, puso el 2-2.


En el Cuscatlán, el optimismo se cambió por desilusión. Aunque en el siguiente partido, cuando se visitó el Caribe, El Salvador sacó una sufrida victoria 3-2, con anotaciones de Romero, Jaime Alas y Rafael Burgos. Y Dago Portillo tapó un penal para salvar a la Selección. Con esta nueva victoria, la Selecta estaba un punto arriba de Costa Rica.


Las esperanzas regresaron, aunque las dudas no se disiparon. El partido que se venía sería decisivo, ante los ticos, en el Monumental. La Primera y Fesfut conciliaron modificar el torneo de la Liga para ceder a los jugadores al técnico Castillo, quien los tuvo casi un mes concentrados.


Se le cedió todo a de Dios Castillo, pero pasó lo que nadie quería que sucediera: El Salvador fue derrotado por Costa Rica 1-0 con un gol de José Cubero. Las aspiraciones finalizaron, aunque las matemáticas mantenían con vida al equipo cuscatleco, pero era jugarse la suerte en México contra el equipo azteca.


La afición había tirado la toalla al ver el pobre desempeño de los seleccionados y por la estrategia del técnico Castillo, que no funcionó en ningún momento. La tristeza de un país se reflejó tras el pitazo final ante los ticos. “Mucha afición para esta selección”, fue una de las frases que se escucharon esa noche. Y empezaron a pedir cambios en el ente federativo. En el último, El Salvador perdió (0-2) contra México. Adiós al sueño.


El fin de año llegó con el arribo de “Chochera” Castillo. El camino no va a ser fácil, pero atrás se ha dejado un 2012 sombrío para la Selecta, el año en que la Azul tuvo tres entrenadores. Diego de Holguín.

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