Hermandades se organizan cada año para obtener las palmas, que provienen del árbol de coyol
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Andrea Rivas aún conserva atrás de la puerta de su casa, una cruz hecha con las palmas que recibió el año pasado en la iglesia La Asunción, de Ahuachapán.
"Es para que Jesús proteja mi hogar", dijo a manera de argumento. La mujer explicó que con las palmas se representa a Jesús como rey en su entrada triunfal a Jerusalén.
Para muchas hermandades del occidente del país, obtener las palmas, que previo a la procesión del Domingo de Ramos son bendecidas por un sacerdote, representa una tradición heredada de años.
El presidente de la Hermandad de la Consagrada Imagen del Señor de las Caídas y del Santo Entierro, en Armenia, José Díaz, explicó que cada jueves previo al Domingo de Ramos, salen a los cantones Los Mangos y El Cerro, a obtener las palmas de los árboles de coyol.
Son cerca de siete kilómetros los que cada año recorren unas 25 personas en esta tradición. "Antes de cortar las palmas, oramos porque el árbol tiene espinas y no cualquiera se sube. Tiene unos 15 metros de alto", detalló el presidente de la hermandad. Los encargados de esta tarea se tardan cerca de nueve horas para la recolección. Luego, son entregadas a más de 2 mil católicos.
Sin embargo, los ramos son preparados el sábado antes de su entrega. Díaz indicó que éstos son bendecidos el Domingo de Ramos en el cantón El Cerro, donde está la imagen del Cristo Rey. Desde ahí, a partir de las 8:00 de la mañana, inicia la procesión hasta la parroquia de San Silvestre.
"En la procesión vamos cantando Hosanna, Bendito el que viene en el nombre del Señor", dijo Díaz. Por su significado, el Domingo de Ramos es una de las tradiciones más esperadas por los feligreses durante la Semana Santa.
Sin embargo, el presidente de la hermandad mostró su preocupación porque en los últimos años, la palma de coyol ha venido desapareciendo. Explicó que esto se debe a que las personas queman sus terrenos para cultivar, por lo que el árbol termina secándose.
Pero no solo los miembros de la hermandad de Armenia deben de viajar grandes distancias para obtener las palmas. En Izalco, los miembros de la Hermandad de Jesús Nazareno recorren cerca de una hora en vehículo hasta el cantón La Hachadura, en San Francisco Menéndez, Ahuachapán, para obtener cerca de mil libras de palmas, que son repartidas el Domingo de Ramos.
Ellos realizaron ese viaje el lunes pasado (26) desde las 6:00 de la mañana. La actividad duró todo el día, dijo uno de los miembros de la hermandad, Rolando Torres. "Dios no vaya a permitir que un día no haya ese árbol porque tendríamos que ir hasta donde las encontremos.
La celebración es muy importante", aseveró Torres. La hermandad de Jesús Nazareno realiza una procesión, desde su ermita, hasta la iglesia de Dolores, para que las palmas sean bendecidas.