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La luz del cirio, que representa a Cristo, vence la oscuridad
Tras la vigilia de la noche de sábado Santo empieza la fiestas más grande e importante de la iglesia
El Diario de Hoy
Sábado 7 de Abril 2012
 
   

La oscuridad es el símbolo que representa la muerte de Jesús.

Es por eso que durante la vigilia pascual todo gira en torno al fuego, que representa a Cristo que es la Luz del Mundo.

La vigilia pascual es el inicio de la celebración de la resurrección y esta goza de una de las liturgias más profundas, amplias y ricas en simbología de todo el calendario católico, explica el sacerdote Emilio Rivas, vicario general de la diócesis migueleña. Inicia con la bendición el fuego.

La comunidad se reúne en torno a una fogata en la que el celebrante bendice con agua el fuego, que ahora representa a Cristo y que vence las tinieblas; los feligreses comienzan a encender sus velas de ese fuego bendito. Luego, por lo general, se hace una procesión hasta el templo.

Al llegar se escucha con atención el pregón pascual, que es "un canto de alabanza en el que se resume la historia de la salvación", dice Rivas. Después del pregón pascual se enciende el cirio, que debe ser elaborado con cera de abejas, para denotar pureza.

El tercer punto de esta celebración es la liturgia de la palabra, que es la única de todo el año litúrgico en la que se escuchan nueve lecturas.

En estas lecturas la iglesia propone un resumen de la historia de la salvación, desde la creación del hombre y su destierro del Edén, pasando por la fe de Abraham, el papel libertador de Moisés, el anuncio de un Mesías que hacen los profetas hasta el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de Jesús. Tras la liturgia de la palabra inicia el cuarto punto de esta celebración, que es la renovación de los votos bautismales.

Después de anunciar la resurrección, el celebrante llama a meditar al pueblo sobre el bautismo y luego rocía con agua bendita a la concurrencia, que antes ha renunciado a las obras de Satanás.

Luego, como cúspide de la celebración, se pasa a la consagración del pan y vino, que se convierten con ello, en verdadero cuerpo y sangre de Cristo.

Con esta vigilia y con la misa del domingo de resurrección concluye el triduo pascual que ha iniciado el jueves.

Con el triduo pascual, a la vez, inicia la fiesta más grandes y más importante para la iglesia católica: la pascua. Son 50 días de celebración de la resurrección de Jesucristo, que concluirán con la celebración del la venida del Espíritu Santo, en Pentecostés.


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