
A partir del martes de la próxima semana será mejor comprar el combustible con dinero "constante y sonante", y no con tarjeta de crédito, pues algunas gasolineras comenzarían a trasladar a los consumidores el 1.5% que pagan de comisión a los bancos por cada venta que hacen con este producto financiero.
La medida la aplicarán las gasolineras como medida de presión mientras las petrolera no aumenten el margen de ganancia de las estaciones de servicio, según el nuevo esquema de precios de referencia, en vigencia desde el pasado 2 de mayo.
Los gasolineros afirman que las petroleras están evadiendo el modelo de referencia de precios que emitió el Ministerio de Economía (Minec), que a pesar de ser el autor intelectual de la normativa, ahora se desvincula de cualquier responsabilidad.
Pero el ministro, Héctor Dada Hirezi, dijo este martes, que los márgenes que establece la fórmula son de referencia, al igual que los precios que varían quincenalmente. "Esa es una negociación entre privados, nosotros no fijamos precios... El precio de la gasolina es libre", dijo tajantemente el funcionario.
La situación afectará a miles de familias que se ven obligadas a comprar el combustible con tarjeta de crédito por dificultades económicas.
Sólo en San Salvador, entre un 30% a 50% de las compras de combustible se efectúan con dinero plástico, mientras que en las cabeceras departamentales rondan entre el 10% al 30%. Así lo estimó la Asociación de Empresarios Distribuidores de Estaciones de Servicio (Adepetro), la cual asegura que estas cifras han ido en aumento en el último año debido a la crisis económica.
Jorge Cervantes, presidente de Adepetro, justificó que dichas acciones se tomarán porque las petroleras no están trasladando el margen de utilidad, tal como lo establece el nuevo esquema de gobierno, que separa las ganancias para cada actor.
En el esquema anterior, la utilidad se encontraba en una misma canasta, por lo que eran las petroleras las que decidían cuánto le daban de ganancia a las estaciones de servicio.
Las gremiales batallaron para ponerle fin a dicho modelo, sin embargo, ahora que las ganancias están en cestas diferentes tampoco están satisfechos porque las empresas siguen otorgándolas según su propio criterio.
A los distribuidores, la indiferencia del ministro de Economía les cayó como "balde de agua fría", pues esperaban más apoyo de su parte. "Yo le pido que reconsidere esa posición porque es muy irresponsable... ¿Y si es un acto entre privados por qué crearon una fórmula de referencia, y si es un asunto que debemos arreglar los miembros de la cadena para que se metieron a crear una fórmula y establecerle límites?, si después nos se hacen responsables de vigilar y hacer cumplir", cuestionó Cervantes.
La sentencia fue suficiente para que anunciara la aplicación de algunas medidas antes de llegar a un paro de las estaciones de servicio. "Empezaríamos con restringir el crédito en las estaciones de servicio para poder darle oxígeno a la operación", afirmó.
La afectación de las ventas al crédito, según el empresario, es que cuando venden el galón de gasolina, la emisora de la tarjeta de crédito elimina el IVA, y a todo lo demás le aplica una comisión del 1.5%.
Lo anterior quiere decir que sobre los impuestos del Fondo Vial (Fovial) y Contribución Especial para la Estabilización de las Tarifas del Servicio Público de Transporte (Cotrans), "pagamos comisión cuando no lo deberíamos hacer porque son impuestos", agregó.
Pese a la lucha, los gasolineros no han logrado que los emisores del plástico retiren esa comisión.
Según Adepetro no es rentable cobrar con tarjeta de crédito porque por cada galón sólo ganan $0.08 a $0.10 centavos.
Por tal razón, la próxima semana dejaran de vender con tarjeta de crédito, a menos que el cliente quiera pagar la comisión, tal como hacen muchos comercios.
El cobro se pondría como un ingreso adicional en la factura. La persona que pague al crédito tendrá que dispensar el combustible de las bombas de servicio completo, en donde por cierto, es más caro.
Si esta medida cobra realidad, el consumidor deberá prestar mucha atención pues a los costos tendrá que sumarle los que siempre le cobra el banco por el uso del producto financiero. Al final, el galón de combustible le podría costar el doble.
NO VENDERÍAN SÚPER
La gremial también está valorando dejar de vender gasolina especial, que ocupa un 15% de la demanda nacional.
Sin embargo todo depende de las reuniones que esta semana tendrán con las petroleras, en donde esperan poder exponer abiertamente sus inquietudes.
Por su parte, la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Productos de Petróleo (Asdpp), no cree que las diferencias entre ambos actores de la cadena se resuelvan realizando un paro, o no vendiendo con tarjeta de crédito o un tipo de gasolina.
El director ejecutivo de la Asdpp, Julio Villagrán, considera que la regulación de precios es la única manera de que cada quien tenga claro sus respectivos márgenes de ganancia. "Economía se inventó una fórmula demasiado complicada que al final no tiene ningún asidero para los distribuidores, no establece nada claramente sobre lo que (las petroleras) nos van a otorgar de margen de ganancia", dijo Villagrán.
Agregó que las soluciones van más allá, como por ejemplo, abordar el problema en la Asamblea Legislativa, en donde sean los diputados quienes tomen cartas en el asunto.