SUCESOS

ABRIL 10

Masacre golpea la zona sur de San Salvador

El aumento de policías en esa zona no ha mermado el accionar de las pandillas que han llegado a recrudecer los asesinatos

David Marroquín

Martha Ramirez, llora la muerte de su hijo Pablo Ramirez, el cual deja en la orfandad a tres niños. Foto: EDH

La masacre del sábado golpeó a los vecinos de la zona sur del departamento de San Salvador, sobre todo porque el refuerzo de policías que realizaron las autoridades a finales del año pasado en esa área no ha frenado la escalada de violencia que se ha recrudecido en las últimas semanas en los municipios de Panchimalco y Rosario de Mora.

Las comunidades de los referidos municipios se encuentran a merced de los grupos de pandillas que siguen operando en esa área a raíz de las emigraciones que hicieron desde octubre pasado a esos lugares ante la presión que han tenido de parte de la Fuerza Armada en los 29 sitios con mayores índices delictivos.

Con anterioridad, en cantones de Rosario de Mora y Panchimalco se registran homicidios de estudiantes, transportistas, incluso, jóvenes que se dedican a la venta de pan.

Todos esos asesinatos están en la impunidad. Los niveles incontrolables de violencia quedaron patentizados la noche del sábado pasado, cuando al menos seis hombres con apariencia de pandilleros atacaron a un grupo de residentes del cantón Quezalapa, en las afueras de Panchimalco.

Cinco adultos y un menor murieron en el hecho que se registró frente al centro escolar de ese cantón. Un niño de 11 años se encuentra recibiendo tratamiento médico en un centro hospitalario, luego de salir herido en el incidente violento.

A raíz del ataque murieron Francisco Barrera López, de 62 años; y su hijo, Óscar Rolando Barrera, de 40; Audelio Ortiz Santos, de 51; y su hijo, Marlon Emerson Ortiz Vásquez, de 14; Pablo Vásquez Ramírez, de 41, y Humberto Martínez Martínez, de 38.

Los cinco adultos eran personas trabajadores y dejan a por lo menos seis niños, de entre cuatro y 13 años, en la orfandad. PNC: Venganza de pandillas El director de la Policía Nacional Civil, Carlos Ascencio, reconoció que los esfuerzos que se hacen en ese sector no han sido suficientes como para poder detener el accionar de las pandillas en los dos municipios.

"En el área de Panchimalco todavía persiste una permanencia significativa de las organizaciones de pandillas, especialmente de la 18 y MS, y esa pugna es la que nos ha llevado a esta masacre", dijo.

Agregó que las primeras investigaciones apuntan a que se trató de una supuesta venganza de pandilleros de la MS contra los de la 18, pero que al final asesinaron a víctimas inocentes que nada tenían que ver con esos grupos criminales.

"Sabemos que hace algunos días hubo un hecho criminal contra gente de la MS cometido por gente de la 18 y hoy tenemos la fuerte presunción de que en venganza de ese hecho estos pandilleros de la MS cometen este delito", dijo Ascencio.

Según el director de la PNC, el ataque ni siquiera se cometió en contra de pandilleros de la mara 18 sino que "contra personas que residen en un área donde vive gente de la 18, pero las víctimas no necesariamente eran pandilleros".

Testigos de los hechos relataron que al menos seis individuos con apariencia de pandilleros se acercaron a las víctimas que recién acababan de llegar de jugar fútbol y estaban reunidas para preparar la celebración que iban a realizar ayer domingo por el hecho de que el equipo del lugar había resultado campeón del torneo municipal de Panchimalco.

Los hombres irrumpieron de forma violenta en la concentración de los vecinos y comenzaron a disparar sin importarles a quienes atacaban. A tres de las víctimas las asesinaron dentro de un chalet donde se habían refugiado e hirieron a un menor de 11 años.

En este sitio murieron cuatro de las víctimas y otra cuando era llevada al hospital. El sexto asesinado quedó a unos 200 metros del lugar del ataque. Fuentes policiales explicaron que los atacantes llegaron con la intención de asesinar a un joven que se supone pertenece a la mara 18 y que estaba cerca de las víctimas. El joven habría reconocido a los pandilleros y escapó antes del ataque.

Tras perpetrar el ataque, los criminales verificaron en las tiendas cercanas en busca de quienes se hubiesen refugiado en esos pequeños negocios. A unos 200 metros del sitio del ataque, los pandilleros asesinaron a Martínez Martínez quien recién se acababa de bajar de un microbús y que regresaba de trabajar en el aeropuerto de Comalapa. Fuentes policiales sospechan que los delincuentes asesinaron a Martínez Martínez porque ellos creyeron que él había presenciado el ataque.

El fiscal Adolfo López explicó que por el momento no se tienen los indicios necesarios para establecer el móvil del ataque. Sostuvo que al menos cinco de los atacantes llevaban armas cortas y uno, una escopeta 12 mm. Agregó que los atacantes iban con el rostro descubierto y según los lugareños, ninguno era conocido en la zona, lo que podría dificultar las investigaciones.

Consternación, repudio, y condenas eran los sentimientos que expresaron ayer los vecinos del cantón Quezalapa, en Panchimalco, ante la masacre.

En los rostros de expresa un "¡basta ya!". Nunca antes se había registrado un hecho con tanta barbarie y crueldad como el ocurrido la noche del sábado pasado, según algunos residentes, aunque varios de ellos aseguraron que en los alrededores se ha conocido de otros homicidios de forma separada.

Y lo que es peor, ninguna de las víctimas de esta masacre tenía vínculos con las pandillas lo que ha generado confusión entre los vecinos. Muchos de los residentes prefieren no hablar de la presencia de pandillas en la zona, porque no quieren convertirse en otras víctimas.

Lo que sí confirmaron algunos residentes es que los alrededores del cantón Quezalapa son asediados por pandilleros de la MS, quienes han llegado a generar un ambiente de violencia y tienen atemorizados a sus pobladores.

Ante esa situación de zozobra que viven, los pobladores piden a las autoridades policiales que instalen un puesto de Policía o al menos que aumenten la presencia policial y militar en el sector.